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Todo cambió: la sinceridad desde el principio es la mejor opción Todo cambió: la sinceridad desde el principio es la mejor opción

Todo cambió: la sinceridad desde el principio es la mejor opción

Francisco Herrero

Lunes, 6 de septiembre. Tétrica

La imagen de una persona encapuchada siempre resulta tétrica. Excepto durante la Semana Santa sevillana, claro, porque ya se sabe que Sevilla es una maravilla a todas horas. Madrid anda revuelta en estos momentos porque ha surgido de la nada un grupo encapuchado que se dedica a marcar culos a cuchillo con la palabra “maricón”. El digital elDiario.es publica que fuentes policiales informan de un atestado de agresión a plena luz del día que tiene todos los números de ser un delito de odio.

He buscado sobre la aparición de manifestaciones encapuchadas, más allá de las periódicas reapariciones del Ku Klux Klan, y he encontrado la actuación de un grupo encapuchado retirando lazos amarillos por la independencia catalana en Girona, la entrada de un encapuchado a un supermercado californiano en mayo del año pasado como si el capirote fuera una mascarilla o la irrupción en el parlamento australiano de un encapuchado, un motorista y un señor ataviado en nicab para protestar contra la libertad de uso de vestimentas que tapan el rostro. Lo de Malasaña, sin embargo, no tiene pinta de ser ni muy ocurrente ni muy festivo. Más bien apunta a algo siniestro.

Martes, 7 de septiembre. Exorcismo

Salvador Sostres sacó ayer una exclusiva en ABC sobre monseñor Novell, el ya obispo emérito de Solsona. El obispado cree que Xavier Novell está infestado, poseído. Xavi —defensor de los exorcismos y las terapias de conversión de homosexuales a las que él mismo se ha sometido, según el periodista catalán— ha padecido un proceso inverso en uno de esos conjuros contra el demonio y se ha liado con Sílvia Caballol, psicóloga y escritora de novela erótico-satánica. Alguien del obispado sospecha que Xavi oculta algo y “por el efecto del maligno que ya le domina, desea continuar escondiéndolo”. La solución es aplicarle un exorcismo.

Sí, un exorcismo. Me imagino a monse exclamando desesperado “¡quítamelo, quítamelo!” a lo Yola Berrocal en Hotel Glam. En presencia de Aramís Fuster, la ganadora del mítico programa de telerrealidad se encomendó a una expulsión del maligno tras haberle practicado a Dinio una gayola —o quizás algo más, porque nunca se aclaró— en uno de los traslados en autobús del hotel-plató al plató de Telecinco. Me ceñiré a recordar las palabras del entonces presidente del Gobierno, José María Aznar, tras contemplar el espectáculo: “Todo tiene sus límites”.

Miércoles, 8 de septiembre. Lesiones consentidas

Resulta que lo de Malasaña ha sido una denuncia falsa. No existe el comando encapuchado. Eso sí, los tajos en el glúteo son reales. Al parecer, según una nueva declaración a la policía, las lesiones que presenta el chico fueron consentidas como parte de una práctica sexual fuera de su relación sentimental. Se dice por ahí que el muchacho mintió porque las consecuencias del acto eran evidentes y no se atrevió a contar la verdad a su novio, quien, al parecer, desconocía esa faceta de su pareja.

Tiene que ser duro gozar de clandestinas experiencias osadas y no saber cómo explicárselo a tu compañero. A lo mejor también le va la marcha. Pero, ¿y si no? La sinceridad desde el primer momento es la mejor opción. Si hay compatibilidad, lo más seguro es que el vínculo sea duradero. Si no, aquí paz y después gloria. Estas frases también son de aplicación en el idilio entre monseñor Novell y la Iglesia.

Jueves, 9 de septiembre. Borrascas

Tenemos el nuevo listado de nombres para borrascas atlánticas que afecten a Bélgica, Francia, España o Portugal en el próximo otoño-invierno. La pasada temporada llegamos hasta la L de Lola. Fueron doce fenómenos meteorológicos que nos llevaron por la calle de la amargura. Unos más que otros, por supuesto. Nos acordamos muy bien de Filomena, pero ¿alguien se acuerda de las consecuencias de Ernest?

La Agencia Estatal de Meteorología señala que el objetivo es “hacer la comunicación más efectiva y que la población esté más atenta a los avisos previstos”. Con esto de los temporales pasa como con tantos otros asuntos: solo se habla de ellos si se visibilizan. Sin embargo, tengo la sensación de que el tiempo no es una emergencia social y al final tanto mensaje solo sirve para vivir en un falso estado permanente de alarma. Más ahora, que se han flexibilizado las normas para designar con apelativo a los ciclones que se aproximan a nuestras costas.

Viernes, 10 de septiembre. Extremaunción

Nos quejamos de que tenemos en España unos precios de la electricidad estratosféricos, pero hay que echar la vista al otro lado del canal de la Mancha para echarse las manos a la cabeza de verdad. Las comercializadoras del Reino Unido están pagando importes de hasta tres mil euros el megavatio/hora, informa El Economista. La media diaria supera los doscientos euros; aquí está en aproximadamente ciento cincuenta euros.

Lo peor de todo, según el digital El Periódico de la Energía, es que algunas pequeñas comercializadoras eléctricas británicas están en peligro de quiebra. Dos de ellas, PfP Energy y MoneyPlus Energy ya han recibido la extremaunción. La clientela, menos de cien mil abonos, seguirá con suministro, pero el regulador energético local Ofgem les asignará una nueva comercializadora más solvente. Si sucediera algo así en España, cosa no desdeñable, la clientela pasaría a la comercializadora de referencia de la zona.

Sábado, 11 de septiembre. Todo cambió

Hoy se cumplen veinte años de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y el Pentágono. Parece mentira, pero aquel suceso tan lejano tuvo amplias consecuencias. Comenzó la guerra contra el terrorismo con la invasión de Afganistán, que ha finalizado hace poco y no de la mejor manera. Más adelante llegó la ocupación de Irak, que no acabó mucho mejor. Luego, Libia, Siria o Yemen. Y el derecho a la privacidad de las comunicaciones ha quedado en entredicho demasiadas ocasiones en pos de la lucha contra el terror. Todo cambió.

Lo más llamativo para la ciudadanía de a pie son los controles de seguridad en los aeropuertos. Vemos tan normal el escaneo de maletas y el medio estriptís al que nos obligan para cruzar el arco de seguridad. Más adelante han aparecido los modernos aparatos que, con los brazos en alto, te radiografían y guardan una imagen de tus vergüenzas íntimas para la posteridad. O los controles biométricos más avanzados. Como decía la semana pasada, una vez se ha abierto la puerta, solo queda la espera de los rigores del invierno.

Domingo, 12 de septiembre. Urbanización

El domingo en el pueblo, a mitad de septiembre, significa silencio. Cada mochuelo ya se fue a su olivo. Y aquí me quedo yo pensando en el futuro. No sé a quién oí decir que el futuro es transformarse en una urbanización con vida durante unas semanas y un largo periodo de soledad a la espera de un nuevo periodo vacacional. Durante los días de jolgorio, eso sí, se tendrá todo preparado para el disfrute de los y las residentes: club social, instalaciones en estado de revista aderezadas con animación sociocultural y cierta sensación de exclusividad en un ambiente familiar. El culmen de la programación serán las fiestas de la urbanización, con algún vetusto detalle de las antiguas patronales. La diferencia con una urbanización de capital estará en el tema pecuniario: en la urbana, pagar derramas es un mal menor; en la rural, todo duele.

La imagen de la semana / La vuelta al cole

¡Han llegado los despachapastores, los quitameriendas, o como quieras llamarlos! La fiesta terminó. No insistas más. Es el símbolo del fin del verano y la llegada de las primeras lluvias. Momento de sacar el tractor de la cochera y comenzar la preparación de la próxima cosecha. Es el inicio de un nuevo ciclo, la vuelta al cole del cereal.

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