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Alberto Planas, presidente de la Asociación Aragonesa de Guiñote: “El Guiñote es democrático: se ve al bueno, pero ganar o perder depende de la suerte” Alberto Planas, presidente de la Asociación Aragonesa de Guiñote: “El Guiñote es democrático: se ve al bueno, pero ganar o perder depende de la suerte”
Alberto Planas, en su casa con la app Guiñote Pro, la web www.guiñarte.es y dos trofeos caseros de confinamiento

Alberto Planas, presidente de la Asociación Aragonesa de Guiñote: “El Guiñote es democrático: se ve al bueno, pero ganar o perder depende de la suerte”

Este aficionado avanzado ha ideado un sistema de probabilidades que desgranará en unas jornadas online

El presidente de la Asociación Aragonesa de Guiñote (Guiñarte), Alberto Planas, no es un jugador al uso. Su juego es incomprendido por sus compañeros de tapete, pero los que juegan con él siempre se levantan de la mesa con alguna lección magistral aprendida sobre matemáticas, estudio de probabilidades y estadística aplicada al juego de naipes por antonomasia en Aragón. Este fin de semana transmitirá sus conocimientos a los guiñoteros más curiosos en dos charlas online en el marco de las III Jornadas Culturales de Guiñote.

-¿Pesa más el saber o la suerte en el Guiñote?

-La suerte, sin duda. Siempre pongo el ejemplo del ajedrez. Imagina que teñimos todas las piezas de rosa, las metemos en un cubo, las agitamos y las repartimos aleatoriamente, de manera que a uno le caen dos o tres torres y dos reinas, y al otro todo peones. Lo mejor que tiene el Guiñote es que es muy democrático. El buen jugador se ve, pero ganar o perder depende muchísimo de la suerte.

-Es usted un estudioso del juego. ¿Desde cuándo lleva enfrascado entre estudios de probabilidades y estadísticas?

-Soy profesor de Educación Física pero siempre me han gustado las matemáticas. En broma, me defino como un “matemático cuántico”. Cuando empecé a jugar, descubrí que había jugadas que me habían enseñado los mayores que no me cuadraban. Con los cuatro conocimientos que tenía de matemáticas empecé a buscar fórmulas para contar y llevar la probabilidad de las partidas. En la web de la asociación (www.guiñarte.es) voy escribiendo mis estudios probabilísticos. Es un juego complicado.

-¿Qué tipo de jugadas ha osado discutir a esos mayores?

-La más básica es la que te dicen que si llevas varias cartas de un palo hay que salir siempre de firme (as) en el arrastre para no engañar al compañero. Pero yo me daba cuenta de que si llevo bastillo, rey de bastos y dos de bastos, y yo sé que han salido siete bastos, no tiene mucho sentido salir de as porque van a ser dos jugadores contra uno y el triunfo más grande es el que va a ganar. Te puede salir mal y ser una jugada de 30 puntos en contra. También te dicen que salgas al palo del que se va el compañero, pero el descarte es un cara o cruz.

-Se vanagloria de que casi nunca mata ni carga mientras haya mazo para robar.

-Lo único que busco en las cuatro robadas es que el triunfo me vaya a mí o al compañero. No mato de guiñote, ni encimo, ni siquiera para cantar. Si llevo un 20 prefiero que me lo quiten, incluso las 40. Juego de forma diferente a cómo juega la gente por tradición y me ha tocado discutir mucho. Aparte de ser cabezón y llevar mi juego, hablo mucho en las partidas sobre cálculos de probabilidad y apriorismos.

-¿Conviene no cantar antes de llegar a 31?

-Hay que intentar no cantar antes de llegar a 31, ni declarar las 20 ni las 40 para que el rival no te contrarreste. Cuando llevo el 7 no lo cambio. Y con los caballos no marco. No interesa porque muchas veces vas forzado. Es mejor marcar con triunfo o con guiñotes.

-¿Tiene un compañero fijo que le entienda?

-Hay gente que me conoce y sabe de qué pie cojeo, pero no tengo compañero fijo. No es por echarme flores, pero al bar Oasis de Ejea de los Caballeros, que se donde tenemos la sede de la asociación, ha venido mucha gente a jugar porque se habla mucho de guiñote y se aprende. Y cuando me equivoco dicen “ya has hecho una planada”.

-¿Tiene algún truco para contabilizar las cartas?

-Yo divido oros-copas por un lado y espadas-bastos por otro. Si sale triunfo bastos voy a contar oros y copas. Si llego al arrastre y sé que han salido 6 oros y 5 copas, saco la espada restando 16-11, en caso de que no haya salido ningún triunfo. Solo salgo de firme si han salido entre 3 y 4 cartas de un mismo palo.

-¿Hay que confiar en robar o la suerte está echada con las primeras 24 cartas repartidas?

-En general, la suerte está echada.

-¿Cómo recoge sus datos?

-Hasta que no aparece la app GuiñotePro (la plataforma recomendada por la asociación para jugar online), estudios de estadística apenas se pueden hacer porque no hay datos, más allá de los de los torneos. Con GuiñotePro, el primer estudio estadístico que vimos fue que hay al menos un 20 o las 40 en la mesa con las 24 cartas repartidas el 32% de las veces, y el 44% tras la primera robada. Yo había hecho previamente el estudio probabilístico y se lo clavé al informático de la asociación, Iván López.

-Con todo esto, ¿qué clasificación tiene en GuiñotePro? ¿Ha ganado algún torneo importante?

-Pues creo que estoy sobre el 1.200. En el fondo soy muy malo (ríe). Pero de grandes eventos no he ganado ninguno.

-¿Cómo surge la asociación?

-Hace seis años desde que se fundó, el 24 de enero de 2015, fecha en torno a la que hacemos estas jornadas culturales. Lo primero fue hacer una web, organizamos algunos torneos y el boom fue ya GuiñotePro, que ha sido lo que más ha movido especialmente en tiempos de pandemia. También hemos hecho una labor de documentación histórica.