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Aurelio Omedas Peralta, propietario de Carnicería Omedas de Alcorisa: “Ahora se venden más chuletones, la gente está en casa y se da algún capricho” Aurelio Omedas Peralta, propietario de Carnicería Omedas de Alcorisa: “Ahora se venden más chuletones, la gente está en casa y se da algún capricho”
Aurelio Omedas y su mujer, Raquel González, están al frente de Carnicería Omedas, en Alcorisa

Aurelio Omedas Peralta, propietario de Carnicería Omedas de Alcorisa: “Ahora se venden más chuletones, la gente está en casa y se da algún capricho”

“Enviamos embutidos a toda España. Ya que los clientes no pueden venir al pueblo, al menos que se sientan cerca”
Cruz Aguilar

Aurelio Omedas Peralta lleva la profesión de carnicero en la sangre por vía materna y paterna. La Carnicería Omedas, en Alcorisa la fundó su abuelo, siguió en ella su padre y ahora la gestiona él con ayuda de su mujer, Raquel González, y 5 trabajadoras. Recientemente se ha hecho cargo de otro negocio del pueblo, Carnicería Espada, que es la que perteneció a su bisabuela por línea materna. La pandemia ha cambiado su forma de trabajar y ahora ofrecen a los clientes que no pueden ir al pueblo el envío de productos a cualquier lugar de España.

-¿Siempre tuvo claro que quería ser carnicero?

-Era una cosa que estaba ahí, más o menos lo tenía claro y las circunstancias del momento me llevaron a eso. A mi padre le gustaba que siguiera y mi madre me decía que estudiara por mí y por ella, porque sabía que si seguía con el negocio ella tendría que estar pendiente, como así ha sido.  

-Lleva 25 años en Carnicería Omedas. ¿Ha cambiado mucho el negocio en este tiempo?

-La venta sí, Ahora las familias buscan las cosas medio elaboradas, croquetas, albóndigas, canelones, es una barbaridad lo que nos demandan. El pollo o el lomo igual se vende, pero todas estas cosas ya hechas se venden mucho más. El 80% de nuestras ventas es algo que hemos trabajado nosotros: hamburguesas, morcillas, coulants..., lo que buscan los clientes es que sea trabajado por nosotros. Eso lleva más faena pero hay que intentar marcar una diferencia con las grandes superficies.

-¿Este tipo de productos han empezado a hacerlos ustedes o ya los hacían sus antepasados?

-Mi madre hacía algún canelón, de hecho aún seguimos su receta ahora, pero la demanda de estas cosas empezó sobre todo hace 4 o 5 años. Nuestro lema es un poco tradición e innovación, porque lo tradicional no lo queremos dejar, es nuestra base, pero los tiempos van evolucionando, cambian y tienes que ir haciendo aquellas cosas que te marca el mercado. Empiezas con unas pocas elaboraciones y acabas haciendo un montón, lo que buscamos es hacer cosas que las grandes superficies no tienen, que  marquen la diferencia. En nuestro caso lo tradicional ya nos diferencia y la innovación con estos productos nuevos, también. 

-¿Cómo cambió la pandemia su forma de trabajar?

-Al principio cuando nos confinaron pusimos la opción de encargar por WhatsApp para evitar las colas y que hubiera aglomeraciones en la tienda, ahora aún hay gente que lo sigue haciendo porque es una forma cómoda, rápida y segura de comprar. Además ahora con el pago por Bizum llegan, lo recogen y no pierden tiempo ni para pagar. 

-¿Y el tipo de productos vendidos ha cambiado a raíz del coronavirus?

-Durante el confinamiento se vendió mucho, pero cosas muy básicas, salchichas, albóndigas, lomo y pollo. Al estar todo el día en casa se consumía mucho más, pero era lo más simple, lo más fácil. A medida que se ha ido alargando hemos empezado a vender un poco de todo, a volver a las ventas normales de antes y también hay gente que se da algún capricho. Nos ha llamado la atención el tema de los chuletones, la gente se quiere dar algún capricho y la venta de chuletones ha aumentado bastante. Aquí como el cordero se come a diario siguió su ritmo, pero otras cosas que antes comían en el restaurante, como el chuletón, han ido a más.

-¿Cómo surgió la idea de enviar paquetes?

-En Navidad nos llamó algún cliente, pero eran épocas de mucha faena y, aunque lo pensamos, lo dejamos para más adelante, pero ahora hemos decidido hacerlo, ya que la gente no puede estar en el pueblo por lo menos que se sienta cerca y consumiendo productos que conocen. 

-¿Envían a toda España?

-El 95% de los encargos que nos piden los hace gente que nos conoce ya, desciende de aquí y veranea en Alcorisa o los pueblos de alrededor. Hemos mandado a Córdoba, Madrid, Benidorm… Pero donde más envíos hacemos es a Barcelona. En principio es gente que conoce el producto y con esta fórmula pueden encargarnos durante todo el año. Además ahora con la pandemia es que no pueden venir ni los de Zaragoza que antes venían todos los fines de semana. Hay gente que hace mucho tiempo que no viene al pueblo y agradece poder  comer las morcillas o el cordero de aquí.

-¿Qué es lo que más piden los alcorisanos que viven fuera?

-Lo que más es el embutido, porque es un poco lo que más cariña la gente, cada embutido es un mundo y cuando te acostumbras a un tipo es el que te gusta. Lo que más mandamos es embutido y ternasco, hay gente que nos lo ha encargado para hacer regalos de cumpleaños a algún amigo y eso nos llena de orgullo. 

¿Cómo distribuyen esos productos?

-Lo mandamos con una empresa de reparto, envasado al vacío con corcho y una placa de hielo y hasta ahora está llegando bien. En temas de transporte cada día está todo más accesible, tanto en tiempos como en precio.

-¿Qué proyectos tienen para el futuro?

-La idea es crear una página web y que la gente conozca nuestros productos.