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Daniel García-Martínez en el lugar de Dinópolis dedicado a Paleonturología

Daniel García Martínez, paleontólogo: “Los neandertales los asimilamos nosotros porque siguen en nuestro ADN”

“Desde que estuve de niño en Dinópolis se me quedó grabado como un lugar de referencia de la paleontología”, recuerda

Daniel García-Martínez fue uno de los miembros del jurado del último Premio Internacional de Paleontología Paleonturología, que concede anualmente la Fundación Dinópolis. Paleoantropólogo del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana en Burgos, es el primer autor de la investigación que ganó este mismo premio en la edición del año anterior con un trabajo científico sobre la capacidad pulmonar de los neandertales.  

-¿Hasta dónde sabemos de la evolución humana en el momento actual?

-La evolución humana es cierto que cada vez que se hace un hallazgo se descubre un nuevo aspecto, pero salen otras incógnitas. El conocimiento que tenemos depende desde dónde lo miremos. Si vamos hacia atrás lo establecido es que hace seis millones de años aproximadamente surge nuestro linaje, y uno de los aspectos más controlados es el Pleistoceno Medio y Superior, donde tenemos a los neandertales que es la especie  más conocida de fósiles homínidos. Hay algunos huecos todavía en la evolución humana que nos quedan por saber.

-Usted ha estudiado los neandertales del yacimiento de El Sidrón, que sería uno de los más importantes, ¿no?

-Sí, es seguro uno de los más importantes de la Península Ibérica, de Europa y del mundo, básicamente porque los neandertales se concentran sobre todo en Eurasia, sobre todo en la zona europea, ya no solo por la cantidad de restos, más de 1.500 restos fósiles, sino por la cantidad de estudios a los que han dado lugar. El profesor Antonio Rosas que es quien lleva el estudio de estos neandertales, ha publicado paleogenética, anatomía evolutiva, y el número de individuos de El Sidrón ha permitido establecer incluso el ratio de crecimiento cerebral y de otras partes del esqueleto, y ha dado lugar a una serie de estudios muy completos sobre la anatomía neandertal y sobre aspectos que serían culturales.

-Me habla de cultura en el ser humano primitivo. ¿A qué se refiere?

- Pues en el grupo de El Sidrón se ha podido concluir que las hembras del grupo procedían de otros grupos diferentes, mientras que los individuos masculinos eran todos del mismo grupo.

-¿Qué nos está diciendo eso sobre los clanes que formaban estos humanos?

-Es muy curioso porque aprender rasgos culturales en el registro fósil es muy complejo, porque los comportamientos de algún modo deben quedar fosilizados, y eso es muy raro, y gracias a la paleogenética en homínidos podemos llegar a ver diferencias, como que los individuos masculinos pertenecen a la misma familia, que no sabemos muy bien por qué, pero los individuos femeninos son los que se mueven entre diferentes grupos; puede ser un poco para evitar que haya demasiada endogamia y por eso se estén intercambiando individuos y que en este caso sean los femeninos, y es un aspecto curioso. Hay otros también muy curiosos, como que había neandertales pelirrojos, por ejemplo,  o el tema de la capacidad del habla que también se ha sabido a través de aspectos paleogenéticos. Eso toca mucho lo cultural en los neandertales porque siempre se ha hipotetizado que si podrían o no hablar.

-¿Por qué se extinguieron los neandertales?

-El aspecto genético es lo que más puede aportar. Una cosa que hemos visto en un trabajo que hemos publicado hace poco es sobre las variantes anatómicas de las vértebras neandertales. Hay determinadas variantes de la columna cervical que indican que ese individuo es genéticamente pobre, lo que indicaría mucha endogamia en el grupo. Eso se ha visto en El Sidrón, que eran neandertales ya muy cercanos a su extinción, que tenían muchas anomalías probablemente debidas a la endogamia acumuladas en su esqueleto. Esto nos puede hablar de que los neandertales estaban genéticamente muy empobrecidos al final de su existencia. Eso lo observamos en las monarquías históricas con los problemas que trae la endogamia, ya no solo para el desarrollo del individuo sino para su reproducción. Uno de los aspectos más plausibles de su extinción es que los neandertales estaban genéticamente muy machacados, en el borde del colapso a nivel poblacional y genético porque eran poblaciones muy reducidas y muy aisladas que habían venido del Pleistoceno Medio con un clima muy frío y muy cambiante, y si a eso le sumas que salió sapiens de África colonizando Europa de una manera más eficiente o más rápida, y tanto por asimilación genética como por competencia los neandertales fueron potencialmente desapareciendo. 

-¿Extinguidos por completo o integrados en nosotros?

-Más que extinguirse, los neandertales los asimilamos los Homo sapiens. Se ha visto que en diferentes partes de Europa hubo cruces entre neandertales y sapiens. A día de hoy se ha demostrado que las poblaciones del norte del Sáhara tienen entre un 2 y un 4%, e incluso se está empezando a hipotetizar que algunas poblaciones del sur del Sáhara podrían tener también algo de integración de genes neandertales. Planteamos la hipótesis de que aunque fuese un linaje de homínidos que estaba bien diferenciado de Homo sapiens, hasta qué punto se extinguieron del todo cuando siguen viviendo en parte en nuestro ADN.

-¿Conocía Dinópolis?

-Sí, la verdad es que de pequeño tuve una relación de visitante con Dinópolis, vine con mi familia porque mi hermano vino en una visita con la Universidad. Desde que estuve en Dinópolis de niño se me quedó grabado en la memoria como un sitio de referencia de la evolución de la vida. No he dejado de seguirle la pista porque aunque soy paleoantropólogo, dentro de la paleontología siempre ha tenido un renombre tanto a nivel de divulgación como científico.