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Daniel Vázquez, 'Hache', influencer: Daniel Vázquez, 'Hache', influencer:
Daniel Vázquez, 'Hache', con su coche en un box de Motorland

Daniel Vázquez, 'Hache', influencer: "Intento aprender, crezco con mi comunidad y mi audiencia y sí, yo sé de lo que hablo"

Con decenas de miles de seguidores en redes sociales, vive de los ingresos publicitarios que genera
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Con el nombre de perfil @hmudaart y conocido como Hache, Daniel Vázquez es un influencer conocido en España por sus videos y conocimientos sobre el mundo del motor. Solo en instagram tiene 271.000 seguidores y eso se nota. El pasado fin de semana en Motorland, durante la celebración de Eurocrew, los alrededores del box 5 en el que alojaba y ponía a punto su coche estaban rodeados de público. Aficionado a la mecánica y especializado en preparación de carrocerías y motores, tiene una empresa que se dedica a emplazar contenidos publicitarios en una valla  la suya, es decir, en sus perfiles de redes sociales.

-¿Qué hace un influencer a lo largo del día?
-Muchas cosas. Detrás de la pantalla hay mucha gestión, hay que hacer de comercial, de contable, un poco de todo. Me levanto por la mañana, contesto correos electrónicos, hablo con mi agencia sobre las campañas de publicidad que entran y por la tarde me dedico a realizar mejoras con el coche, y todo eso lo comparto en redes sociales. Al acabar el día hago twitch con videos en directo y también subo historias en instagram...

-Un trabajo intenso...
-Son muchas horas, a pico y pala unas 12 o 14 horas al día.

-Parece que para dedicarse a lo suyo hay que saber bien de lo que se habla.
-No todo el mundo sabe de lo que habla. Hay gente que se ha hecho popular porque es divertido, porque hizo un chiste que se viralizó... yo, sin embargo, me concentro más en el largo plazo, intento aprender y después compartirlo en redes sociales. Crezco junto con mi comunidad y mi audiencia y sí, yo sé de lo que hablo. La gente aprende un poco también de mis errores y de lo que voy probando.

-¿Cómo empezó?
-Mucha gente empieza intentando ser influencer, pero no es mi caso. Yo preparaba el garaje, hacía cosas en los coches y lo compartía en Instagram. La gente me recomendó que creara un canal de Youtube, lo hice y gustó el desparpajo que tenía y la música que le ponía... y así triunfé. Es decir, yo empecé por aportar a la comunidad y lo demás vino después. Pero no consiste solamente en intentarlo, sino que se trata de que al público le guste.

-¿Cómo llegó el primer ingreso publicitario?
-Llevo cinco años en esto. El primer ingreso fue por Youtube, que es lo más fácil. Subes un video y cuando llegas a 100.000 visitas recibes un ingreso. Cuando vas subiendo más videos y acumulando visitas tienes pequeños pagos. El primer ingreso fueron (creo recordar) 60 euros, pero luego llegué a una tabla interesante y entonces me hice autónomo y, en mi caso, después tuve que crear estructura societaria.

-¿En solo cinco años?
-Los primeros años son duros, porque acumulas lo malo de ser influencer y no lo bueno. Quiero decir que primero todo el mundo sabe lo que eres y muchos te critican o cuestionan lo que haces. Lo bueno es cuando llegan las empresas que quieren poner publicidad. Eso en mi caso ocurrió a partir del tercer año, cuando mi marca empezó a ganar cuerpo. Hasta entonces estaba con Youtube, con marketing de afiliados y construyendo marca.

Buen o mal momento

-¿Este es un buen momento para ser ‘influencer’ ?
- Sí, al final la prensa escrita o televisiva tiene poca audiencia joven. Si en las redes sociales quieres atacar a públicos de 20 a 30 años hay mucho mercado. Y lo bueno de las redes sociales es que el público objetivo está muy bien definido. Si una empresa quiere vender alternadores, escoge a un influencer especializado en el mundo del motor como yo, y así las campañas tienen un retorno de inversión más alto, porque la empresa sabe que quien sigue al influencer son personas relacionadas con el mundo del motor. Aparte de eso, yo pongo a prueba todo aquello que promociono y la publicidad funciona mejor. Y la gente que me sigue confía en mi criterio.

-¿De verdad usted siempre pone a prueba los productos que recomienda?
-Yo no colaboro con marcas que tengan productos que no son buenos, por mucho dinero que pongan sobre la mesa. Me han ofrecido hacer publicidad de casas de apuestas y con cantidades ingentes de dinero sobre la mesa, y lo he rechazado porque ese mundo ni me gusta ni lo quiero promover. Yo promociono productos, pero los pruebo y los analizo y, cuando hay carencias, lo digo. Firmo contratos para poder hablar de los puntos positivos y si hay negativos poder manifestarlo. Así la gente confía en mí.

-¿Y en eso están de acuerdo las marcas?
-Algunas ponen pegas, pero esa es mi manera de trabajar, y así como consigo retorno de inversión. Saben que digo la verdad y hay gente que está dispuesta a comprar un producto aunque tenga algún punto negativo.

-¿Se ve siendo ‘influencer’ toda la vida?
-(...piensa) No sabría decir. Yo voy fluyendo con la vida. Ahora puedo trabajar de esto, asistir a eventos, disfrutar de lo que me gusta y viajar como forma de trabajo y de vida. El día de mañana ya se verá. Ojalá pueda hacerlo. Soy una persona muy polifacética y si no desarrollo un producto propio para la automoción me dedicaré a crear coches. Ahora mucha gente me pide preparar su coche, y lo rechazo, porque solo preparo los míos, pero quizá el día de mañana me interese.