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Francisco Ortega, paleontólogo, miembro del jurado del Premio Paleonturología: Francisco Ortega, paleontólogo, miembro del jurado del Premio Paleonturología:
El paleontólogo Francisco Ortega en una excavación de dinosaurios

Francisco Ortega, paleontólogo, miembro del jurado del Premio Paleonturología: "La tecnología multiplica la capacidad de obtener información de un fósil"

"Los paleontólogos vamos a poder hacer un relato cada vez más veraz de la historia de la vida en el pasado"
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El paleontólogo Francisco Ortega, profesor titular de la Facultad de Ciencias de la Uned, fue uno de los miembros del jurado del último Premio Internacional de Paleontología Paleonturología que convoca la Fundación Dinópolis. El experto en dinosaurios destaca el papel que está jugando el desarrollo tecnológico en el estudio de los fósiles para conocer el pasado de la vida en la Tierra.

-¿Qué opina de un premio como Paleonturología?

-Tiene un nivel altísimo y hay una labor importante de promoción del premio. Tuvimos serios problemas para seleccionar el trabajo ganador porque había unos cuantos que tenían mucha calidad y era muy difícil decidir sobre ellos. Optamos por el trabajo ganador porque tenía una enorme calidad y otros elementos de singularidad y espectacularidad a tener en cuenta.

-A partir de unas piezas diminutas de ámbar.

-Es verdad que a veces estamos acostumbrados en paleontología a apuntar al bicho más grande, poderoso y fiero, y sin embargo los paleontólogos nos dedicamos a recomponer ecosistemas con todo, con los animales que están en la parte más alta de las pirámides tróficas, y con todo lo que hay por debajo que estructuran todos estos ecosistemas que han pasado a lo largo de la historia de la vida.

-El primer autor del trabajo ganador, David Peris, es muy joven, ¿estamos asistiendo a un relevo generacional en la paleontología española?

-Siempre estamos sometidos a reemplazo por las nuevas generaciones que vienen empujando y van tomando su sitio. Quizás lo que se ha producido ahora es un cambio en el reconocimiento de los más jóvenes, cuando antes el mismo trabajo se hubiese atribuido por orden de jerarquía. Los más jóvenes tienen el empuje de la tecnología y la gente mayor sigue teniendo su capacidad y experiencia tras haberse pasado toda la vida viendo fósiles e intentando interpretarlos. La combinación de las dos cosas es probablemente lo más beneficioso para ambos y para la ciencia.

-¿Qué importancia está teniendo la irrupción de nuevas tecnologías para el estudio de los fósiles?

-En este momento la capacidad analítica que tiene un paleontólogo está a siglos de la que tenía hace cuarenta años. El nivel de información que tiene, y la facilidad con la que accede a esa información de distintos yacimientos y fósiles en todo el mundo y que puede combinar o contrastar, es brutal. Lo que te da la computación es también increíble por la capacidad de establecer estadísticas, hacer cálculos, y establecer modelos.

Tenemos en estos momentos la posibilidad de hacer analíticas complejas, químicas, radiológicas, y usar bases de datos con información potentísima. También podemos trabajar con sistemas de imágenes supercomplejos que nos permiten prácticamente trabajar con modelos virtuales de los organismos que estamos investigando. Toda esta tecnología, incorporándola a la información que nos facilita el registro fósil, ha hecho que se multiplique muchísimo la capacidad de obtener información sobre el pasado que nos aporta un único fósil.

-¿Hacia dónde va entonces la paleontología con la revolución tecnológica en la que estamos inmersos?

-Vamos a poder hacer un relato cada vez más veraz de la historia de la vida en el pasado, porque tenemos cada vez más datos que nos aportan información; es que podemos analizar los isótopos de estroncio de los dientes de un saurópodo y decir a qué temperatura se depositó esa capa de dentina y por lo tanto cuál era la temperatura en la boca de ese animal en el Jurásico Superior. Claro, todo ese tipo de informaciones no la teníamos ni estaba a la disposición de nadie hace unos años, y empiezan a estarlo ahora, además con facilidad. Tampoco es tan raro ya que nos vayamos con los fósiles al sincrotrón y que utilicemos una máquina muy potente para ver cómo es el interior. Tenemos una riqueza de información que nos va a dejar ver toda esta película de la historia de la vida con mucho detalle.

-Usted ha visto la evolución de Dinópolis, que ha cumplido veinte años de su inauguración, ¿qué le parece?

-Dinópolis tuvo un arranque un poco indefinido, pero de repente al muy poco de comenzar se convirtió en una institución estrella, porque es la institución emblemática de la paleontología en el país con proyectos muy potentes por el excelente trabajo del grupo de paleontología que tiene, y con éxitos paleontológicos que eran difíciles de prever. Hoy sigue siendo una referencia de la investigación y divulgación paleontológica.

-Usted es uno de los padres de Concavenator, un dinosaurio carnívoro muy icónico y presente en el imaginario de las películas de Parque Jurásico. ¿Qué siente al ver la proyección que ha tenido?

-En principio no supone nada mas que un punto más para colocar información en la cadena de cómo ha sido la evolución de la vida. Pero es que Concavenator es un fósil precioso preservado de forma exquisita que no esperábamos encontrar en la península Ibérica. Cuando además se ve que tiene proyección social, te encanta verlo en una película, pero lo que nos gusta es hacer una buena ciencia, entender las cosas y ser capaces de transmitirlas a la sociedad para que después las haga propias.

-Lo que está claro es que los dinosaurios están más vivos que nunca.

-Porque los proyectamos culturamente, sí. Cuando no sabíamos que existían los dinosaurios nos los inventábamos y hablábamos de dragones, y ahora ese espacio lo pueden rellenar animales que incluso sabemos que existieron en algún momento; es que es perfecto, nos gustaban incluso antes de saber que existían.