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Marcos Ramos,  corredor de alta montaña:  “El campo es mi medio de vida, me dedico a la viña y también a algo de cereal” Marcos Ramos,  corredor de alta montaña:  “El campo es mi medio de vida, me dedico a la viña y también a algo de cereal”
El atleta de Báguena Marcos Ramos

Marcos Ramos, corredor de alta montaña: “El campo es mi medio de vida, me dedico a la viña y también a algo de cereal”

El atleta de Báguena ganó la Ultra Canfranc-Canfranc, calificada como los cien kilómetros más largos del mundo

Javier García/Calamocha

Marcos Ramos se ha convertido con todo el derecho del mundo en uno de los corredores de alta montaña más reconocibles en Aragón. Natural de Báguena, muy alejado de los Pirineos y las grandes altitudes en las que se celebran los principales eventos de este deporte, el turolense compagina su trabajo en el campo con esta pasión: el Trail Running. Hace un mes ganó la Ultra Canfranc-Canfranc definida como “los cien kilómetros más largos del mundo. 

-¿Qué tal ha ido la campaña de vendimia? ¿Ha podido seguir entrenando?

-He estado como un mes corriendo muy de vez en cuando porque el parón era obligatorio por trabajo. No tenía casi tiempo. Ahora que hemos finalizado la vendimia ya empezaré a entrenar enserio. El campo es mi medio de vida, me dedico a la viña y algo de cereal. El Trail es pura afición. Ahora sí que he sacado algún premio en metálico en alguna carrera que he ganado, pero obviamente no te da para financiarte prácticamente nada. Esto es por amor al arte. 

-¿Cómo logra compaginar su trabajo con un deporte que exige tantas horas de entrenamiento?

-Estando muy centrado en lo mío. Entrenas todos los días, muchas horas a lo largo de la semana… Aunque donde se marca la diferencia creo que son los sábados y domingos. En cuanto tengo más tiempo intento acudir a los terrenos en los que voy a competir. Realizar tiradas largas y adaptarme a esas zonas. 

-Claro, porque usted vive en Báguena y allí el entorno es muy diferente a las grandes montañas.  

 -Sí, aquí es más complicado preparar los entrenamientos porque no hay demasiado desnivel. Por tanto, tengo ya los circuitos y las subidas más o menos preparadas para poder entrenar de forma correcta para las carreras. Además, ahora en invierno tocas menos la montaña y haces entrenos más cortos, pero de calidad por mi zona. Porque al final entrenar con esquís de fondo en la montaña para mí es muy complicado. Me pilla lejos y es una actividad cara. Estoy en el Raid Trail Calamocha y hago muchas horas de carrera y de bici.

-¿Cómo arrancó su pasión por las carreras de montaña?

-La pasión por el Trail me nace a partir de acudir a la montaña. Ya fuera haciendo montañismo o escalando. Después vi a gente que intentaba subir a los picos lo más rápido posible y quise probar. 

¿Cómo ha conseguido pasar de ser un corredor más a estar peleando por victorias? ¿Cuándo se da cuenta de que podía ser uno de los mejores en esto? 

-Yo creo que fue allá por 2017. Me presenté a alguna de las carreras con más nombre del panorama nacional y me di cuenta de que estaba luchando con los diez primeros. Lo hice sin estar entrenando de forma muy estricta. Por tanto, pensé que si me lo tomaba enserio tenía potencial para estar muy arriba porque además disfrutaba mucho de este deporte. Ese verano quedé en cuarta posición en la Trail Aneto Posets, una de las primeras ultras que hacía. Después fui a Ultra Pirineu, Copa del Mundo en Cataluña. Quedé el 13º y estaban los mejores atletas del mundo. Allí vi que no estaba tan lejos de los mejores. 

-Y tras muchos años compitiendo en grandes ultras, este año gana la Canfranc-Canfranc. 100 kilómetros y 8850 metros de desnivel positivo en un tiempo de 18 horas y 15 minutos. Récord de esta prueba. 

-Lo viví con mucha alegría. Llevaba tiempo persiguiendo ganar una carrera tan importante. Al final tantas horas en la montaña te das cuenta de que dependes de muchísimas cosas para ganar. Salieron bien las cosas. Además, fue una victoria muy satisfactoria porque desde marzo no competíamos. Fue la primera carrera de estas características que se ha celebrado desde el inicio de la pandemia. El tema del público estaba muy reducido. Las salidas eran cada 30 segundos para no aglutinar a todo el mundo en la parrilla de salida y respetar las distancias de seguridad.

-¿Se puede vivir de las carreras de montaña? 

-Del Trail quizá viven cinco personas en España. Hay corredores muy buenos que lo complementan con algo a media jornada, o algún negocio… pero dedicados únicamente a las carreras de montaña solo hay un puñado de atletas. El tema de los patrocinadores es complicado. A veces las marcas no apuestan por los mejores atletas sino por grandes comunicadores ligados a la montaña que puedan influir a más gente. Después, ganando carreras puedes llegar a recibir 500-600 euros en algún evento, pero realmente no es dinero si te paras a pensar la cantidad que te has gastado en preparación entre material, entrenador personal, fisioterapeuta… y las horas que le has echado. 

¿No cree que en los medios se habla poco de un deporte que practica tanta gente? 

-Ahora la gente sí que lleva unos años tirándose mucho hacia la montaña. Está empezando ahora a mover algo de dinero, pero todavía muy lejos de los deportes tradicionales.

-¿Se van a preparar más carreras?

-Se está complicando porque en septiembre parecía que la cosa arrancaba. Muchas carreras que se habían aplazado habían fijado fecha en noviembre-diciembre. Sin embargo, ahora se están volviendo a cancelar. El virus lo está frenando todo otra vez. Está todo en el aire. Yo voy a seguir entrenando. Estoy agusto con lo que hago y me prepararé a pesar de que no se sepa el calendario de carreras. Según vayan apareciendo ya adaptaremos los entrenos a las distancias, pero de momento no tengo pensado dejar de lado esta pasión.