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Melisa Martínez Oliva, maestra en la escuela de Olba: “Si Olba es un motor de repoblación, ¿por qué no se impulsan más escuelas así?” Melisa Martínez Oliva, maestra en la escuela de Olba: “Si Olba es un motor de repoblación, ¿por qué no se impulsan más escuelas así?”
Melisa Martínez, en uno de los espacios exteriores que hay en la escuela de Olba

Melisa Martínez Oliva, maestra en la escuela de Olba: “Si Olba es un motor de repoblación, ¿por qué no se impulsan más escuelas así?”

“En nuestro proyecto las familias no son una ayuda, abrimos con ellas un diálogo, es un trabajo en equipo”
Cruz Aguilar

Melisa Martínez Oliva es maestra de Olba desde el curso 2019-2020, aunque llegó a Olba en el año 2000, cuando aún no tenía definido su futuro profesional. Allí decició dedicarse a la educación y, tras estar 9 años en un centro catalán desarrollando un proyecto innovador, regresó al valle del Mijares para coger el testigo de Delfi Ruiz, la impulsora del proyecto de Olba. 

-¿Qué tiene de particular el proyecto de Olba?

 -El proyecto, que está vivo y en construcción, se basa en crear una escuela inclusiva, de todas y para todas, en la que todo el mundo pueda participar. Otra de las vertientes sería cómo crear políticas inclusivas, las raíces de las que bebemos, el tronco que sería la organización y las ramas que es cómo plasmarlo, el propio proyecto educativo, el trabajo con las familias. Los educamos en ser competentes para la vida desde el amor a la infancia, ya son sujetos y personas en sí, no proyectos de futuro que tengamos que construir,  todos tenemos mucho que aportar y que decir. Eso por un lado, por otro, a nivel científico se ha demostrado que la emoción y la motivación son fundamentales para aprender. También hablan del tema del esfuerzo, que es necesario y a veces se confunde en una educación libre, que no es dejar hacer.

-¿Es fácil llevar todo esto a la práctica?

-Es difícil por varios motivos. La situación del profesorado no es la mejor, los cambios son complejos. También es más difícil trabajar sin libro de texto, es más sencillo tener esa guía que pensar qué y cómo lo vamos a hacer, crear el material, buscar la información. Hay gente dispuesta a trabajar así porque la gente que estamos por vocación queremos hacer las cosas bien, nos creemos que podemos aportar nuestro granito de arena para mejorar el futuro, el día a día de las generaciones que vienen. En Cataluña la Unesco ha hecho una alianza con la universidad y otras entidades para promover este tipo de Educación y llevar a cabo el objetivo 4 de la agenda 2030. Ha cogido escuelas de referencia que  llevan años trabajando y han creado una red de formación de profesorado. 

-Para desarrollar un proyecto como el de Olba es necesaria una estabilidad en el profesorado que hasta ahora, salvo Delfi Ruiz, no se ha dado, ¿no cree?

-Parte del profesorado no se queda en Olba porque el proyecto exige mucha implicación y trabajo y una visión y hacer muy globales. También ha habido quien se ha querido quedar y no ha podido por dificultades administrativas. La gente tiene que adaptarse además a vivir en el medio rural y uno de los problemas aquí es la falta de vivienda. Pero sobre todo trabajar de esta forma exige mucha implicación y esfuerzo,  a mí me compensa porque me encanta, Olba es como el laboratorio para poner en práctica las teorías avanzadas y pioneras sobre las que he leído y que son difíciles de aplicar en otros sitios. Innovar no es hacer actividades innovadoras en el aula, eso se hace en muchos sitios, implica la organización de apoyos, tiempos, horarios, espacios, tema de la estética. 

-¿Qué papel juegan las familias en la escuela de Olba? 

-Son una de las riquezas y han creado el proyecto junto con la maestra. No es solo una ayuda, es un diálogo, un trabajar en equipo y esto también lo recoge la normativa y es uno de los puntos que se fijó  para la escuela rural. Uno de nuestros valores es vivir en democracia, el pensamiento critico, no es una relación en la que el profesorado dice lo que tiene que hacer y las familias acatan, el profesorado toma las riendas, pero es lo que se llama un liderazgo distribuido. 

-¿El modelo Olba es transferible a otras zonas rurales?

-En Aragón hace falta un impulso. En Cataluña y la Comunidad Valenciana hay proyectos innovadores. En las grandes compañías y en general en la vida se exige que la gente sea flexible, que sepa trabajar en equipo, saber adaptarse, renovarse continuamente y aprender, que la gente sea capaz y hábil y tiene que haber para ello un cambio educativo. Olba es un motor de repoblación, aquí ha funcionado, entonces ¿por qué no se promueven más escuelas de este tipo?. En Fuentes de Rubielos y  Alcalá de la Selva las familias han pedido un proyecto educativo diferente, de innovación y no han recibido el apoyo que necesitaban.

-Pero en Olba el alma mater fue Delfi Ruiz, y ese perfil no se da siempre…

-Sí, pero si la Administración podría facilitarlo sacando la plaza con un perfil determinado y promover el contacto con las familias. Lo fundamental para impulsar un proyecto así son los equipos directivos, ellos marcan la linea a la que se tienen que adaptar los maestros que llegan.

-En Olba han solicitado convertirse en Escuela Unitaria Incompleta, ¿con qué fin?

-Llevar un proyecto de innovación adelante implica tocar todos los ámbitos, ser independientes para decidir cómo organizar profesorado, horarios, espacios, la Educación innovadora es todo un sistema, no son cosas sueltas. 

-La comunidad educativa no quería comenzar las clases en Los Ramones pero finalmente ha accedido. ¿Cuál es el problema de ese espacio?

-En Los Ramones no hay internet y es empezar una escuela de cero, no es la situación ideal, en vez de facilitar la labor y llevar a cabo el proyecto te ponen dificultades, deberían preguntar a los que estamos día a día qué es lo que sería lo mejor. Lo que hablamos de las relaciones horizontales, yo trato a los alumnos como a iguales, pero nosotros no sentimos que todos vayamos a una. En el CRA Javalambre tienen una relación jerárquica, el alcalde tiene una forma de funcionar muy jerárquica, tomó la decisión sin ni siquiera consultarlo al pleno, tienen otras maneras de entender las relaciones, la vida y las organizaciones. Lo importante son las personas y el respeto y no nos parece bien que no nos tengan en cuenta.