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Miren Arantzazu García, farmacéutica del sector sanitario de Alcañiz: “Trabajar en equipo ha generado unas sinergias  que han ayudado al estudio” Miren Arantzazu García, farmacéutica del sector sanitario de Alcañiz: “Trabajar en equipo ha generado unas sinergias  que han ayudado al estudio”
Miren Arantzazu García Colinas es farmacéutica del sector de Alcañiz

Miren Arantzazu García, farmacéutica del sector sanitario de Alcañiz: “Trabajar en equipo ha generado unas sinergias que han ayudado al estudio”

Un estudio realizado junto a su compañera María José Buisán ha sido premiado por el Ministerio de Sanidad
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La farmacéutica del sector sanitario de Alcañiz Miren Arantzazu García Colinas es la autora, junto con su homóloga en el sector de Barbastro, María José Buisán, de un trabajo titulado Adecuación de la prescripción de antidiabéticos no insulínicos en pacientes diabéticos con enfermedad renal crónica en los sectores de Alcañiz y Barbastro, premiado por el Ministerio de Sanidad en el marco del Día Mundial de la Seguridad del Paciente.

-¿En qué pacientes se realizó este trabajo?

-Este trabajo tomó como referencia pacientes que padecían diabetes de tipo 2 y que sufrían algún grado de enfermedad renal crónica (ERC). El grado de severidad de la ERC influye de manera importante en la farmacocinética de los medicamentos (absorción, distribución, metabolismo y eliminación) y, por tanto, en la eficacia de los mismos, o en la probabilidad de acumulación y de efectos adversos importantes, incluida la toxicidad renal. De ahí que la adecuación de la prescripción en la ERC pueda contribuir a disminuir su progresión y morbimortalidad asociada. Se tomó como referencia una población algo superior a los 11.000 pacientes y, de estos, tras una serie de descartes, quedó una población de referencia que estudiar de 2.200 pacientes. Finalmente, de éstos, se vio la necesidad de realizar alguna modificación en la medicación de 1.670 personas, porque se detectó que no tenían los medicamentos adecuadamente prescritos o que no eran los más adecuados.

-¿Cuál era el objetivo?

-Observar si se tenía que realizar una adecuación de la medicación, bien reduciendo la dosis de los medicamentos que tomaban o bien ampliando el intervalo de las tomas. El fin último era mantener o aumentar los beneficios del medicamento y reducir sus efectos adversos.

-¿Estudios como este son cada vez más frecuentes?

-Ahora se hacen más, porque tenemos herramientas informáticas que nos ayudan a poder llegar a más población. Lo que faltan son farmacéuticos de atención primaria. Yo estoy sola en el sector, la compañera de Barbastro también y la de Teruel, lo mismo. Si hubiera más personal, podríamos hacer más cosas. Esto es lo de siempre, nunca es suficiente. Pero el hecho de aliarnos dos farmacéuticas, de trabajar en equipo, ha generado unas sinergias que han ayudado, porque lo que no ve la una lo ve la otra. Y si uno tiene un problema, es probable que en el otro sector también se esté dando. Trabajar juntas ha hecho que el proyecto tenga una dimensión mayor, que los resultados sean más robustos, puesto que se ha aplicado en una población amplia y nos han salido casi los mismos resultados y esto nos hace pensar que está ocurriendo en toda la comunidad autónoma.

-¿Les parecieron sorprendentes los resultados?

-Lo cierto es que ya nos lo esperábamos, porque hay otros estudios previos que nos indicaban que esto que detectamos y constatamos podría estar pasando. Hay que tener en cuenta que los 1.021 pacientes en los que se modificó la medicación representan el 10% de la población con diabetes y enfermedad renal de los dos sectores, pero con respecto a los 2.200 finales, que fue la población objetivo, nos estamos situando en cerca del 50%. Era un dato relevante.

-¿Se suele revisar la medicación en los pacientes de este tipo?

-Se suelen hacer revisiones anuales, porque este tipo de pacientes son visitados por muchos especialistas y médicos de atención primaria; suelen ser enfermos polimedicados y cada médico introduce su propio tratamiento o lo modifica. Pero lo cierto es que la imagen global del paciente solo la tiene el equipo de atención primaria.

-¿Se realizó una seguimiento de los cambios de medicación?

-A los 6 meses de modificado el tratamiento en estos 1.027 pacientes, se volvieron a hacer analíticas y se observó que su filtrado había mejorado, por lo que se siguieron manteniendo las dosis.

-¿Qué consecuencias puede tener no introducir estas modificaciones en las dosis?

-A medio y largo plazo que el funcionamiento del riñón empeore. Además, estos pacientes rara vez solo tienen diabetes y enfermedad real, crónica sino que muchos son hipertensos, tienen dislipemia (problemas con el colesterol) y toman muchos fármacos. De hecho, cuando detectábamos que había un fármaco que había que modificar, revisábamos toda su medicación, porque donde hay un fármaco es probable que haya otro, y en un 10% de los fármacos pasó que había más de un medicamento que requería ajustes.

-El estudio que realizaron se incluyó en el contrato programa, pero ¿ha tenido efectos en la organización sanitaria?

-Sí, la consecuencia es que saben lo que ocurre, que han actuado y lo tienen en cuenta. Tenemos las consultas desarrolladas para poder lanzarlas a receta electrónica y a historia clínica gracias también al trabajo de los informáticos. Ahora vamos a preparar una segunda consulta a los mismos tipos de pacientes, ya sin hacer un programa específico, porque ya lo tenemos, y lo que veamos lo volveremos a comunicar. Además, el Servicio Aragones de Salud llevará a cabo un proyecto de revisión de la farmacoterapia de las personas que están en residencias públicas y privadas de Aragón este año.

-¿Después de los resultados y de las mejoras introducidas, está satisfecha?

-Por supuesto, es una gran satisfacción para todos, tanto para los médicos, enfermeros y farmacéuticos, porque esto redunda en la mejorar de la seguridad del paciente. He de decir que hemos contado con un gran apoyo por parte de las dos gerencias y por los directores de atención primaria. Incluirlo en los contratos programa es una decisión estratégica y sin que ellos lo autorizaran no se podría haber llevado a cabo.