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Pedro Miedes, herrero de Cella: Pedro Miedes, herrero de Cella:
Pedro Miedes Martínez

Pedro Miedes, herrero de Cella: "La fragua le da un color muy bonito al hierro, se nota mucho la diferencia y no se oxida"

"Para poder trabajar el hierro bien, como una esponja y con el martillo, tiene que estar muy caliente, se ve al ojo"
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Cruz Aguilar

Pedro Miedes Martínez es de Cella, tiene 83 años y una gran pasión por la forja, a la que se ha dedicado de forma profesional o como afición toda su vida.

-¿Cuándo comenzó con el hierro?
-Mi padre, su padre y su abuelo han sido herreros en Cella toda la vida, me viene de familia, lo que pasa es que luego me metí a trabajar en la fábrica y solo me dediqué a la forja en casa.

-¿Hasta cuándo estuvo trabajando con su padre?
-Hasta los 21 años, luego me fui a la mili y cuando acabé a Francia a trabajar a una explotación agrícola, donde estuve 14 años. Al dueño le gustaba la forja y le hacía muchas cosas, me entró el gusanillo.

-¿Le enseñó el francés a forjar entones?
-No, él no me enseñó nada, pero allí preservan la forja, mientras que aquí en España no la valoramos, él me vio trabajar y le hice muchas cosas, estuve contento.

-¿Le viene de tradición familiar el oficio?
-Sí. En tiempos trabajaban mis padres y sus hermanos, todos eran herreros en la misma calle, éramos toda la familia herreros. Tenían tres fraguas, la una en el número 22, otra en el 18 y la otra en el 14.

-¿Y había clientes para que pudieran darse vida todos esos herreros?
-Entonces había mil mulos y había que herrarlos, había faena, bueno faena… para vivir como se vivía entonces, con bastantes menos lujos pero contentos entonces.

Las piezas

-¿Qué tipo de piezas hacían?
-Sobre todo rejas para las casas, eso era lo que más, aunque hacíamos un poco de todo, como los soldadores de ahora, aunque ellos tienen muchos más medios y es todo más fácil.

-¿Y luego cuando ya lo hacía por afición?
-De todo, desde percheros a barras de cortinas, cuadros, rejas y espejos.

-¿Profesionalmente a qué se dedicó al regresar a Cella?
-Trabajé en la fábrica de aglomerado de Cella.

-¿Tenía la fragua en casa?
-Sí, tengo todo lo de mi padre, la fragua y también los fuelles de antes.

-¿Por qué dice que en España no se valora la forja?
-En Francia, como están más avanzados, lo antiguo lo aprecian más, aquí tenemos cosas muy viejas y aún existe forja en algunos pueblos.

-¿Hay diferencia entre las piezas artesanas y las que salen de una fábrica?
-Sí, las de fragua se ve que están hechas en la fragua, le da un color muy bonito al hierro y, aunque no lo pintes, no se oxida nunca. Ahora venden mucha forja bonita, porque hay máquinas que lo hacen bien, pero se notan las diferencias con lo que se hace en casa.

-¿Cómo fue la exposición que hizo en Cella?
-Muy bien, quería colaborar con la Hermandad y estoy muy contento porque se pusieron muchas cosas, cosas muy grandes, como cabeceros de cama. En casa no podría haber hecho algo así, porque había unas veinte piezas, entre percheros, cabeceros o lámparas.

Valoraciones

-¿Dónde tenía todas esas piezas guardadas?
-Las tenían mis tres hijos porque se las hice para ellos, y lo llevamos todo para la exposición.

-¿Se valoran cada vez más este tipo de trabajos?
-La forja tiene que estar en la casa adecuada, en una casa que es de piedra metes forja y gusta, la piedra va con el hierro, en una pared de piedra puedes colgar cualquier cosa, también madera. En las casas más modernas es más difícil combinarlo, como no sea todo en una habitación. Antes las casas eran antiguas y todo el mundo estaba contento con cualquier cosa.

-¿Sus hijos trabajan la forja?
-Hay uno que sí, está empezando ahora, pero primero tiene que aprender, porque aparte de maña es cuestión de que alguien te enseñe un poco.

-¿Está enseñando usted a su hijo?
-Sí, ahora le estoy enseñando y me ha visto bastante trabajar, pero vamos, que lo importante es que le entre el gusanillo, porque yo le puedo decir cómo se calienta y cómo se estira, pero luego lo tiene que hacer él.

-¿Cómo se sabe que el hierro está listo para trabajarlo?
-Se ve al ojo, tiene que estar muy colorado, porque si está poco rojo astilla poco y hay que martillear mucho. Si está muy colorado lo trabajas con el martillo como si fuera una esponja, pero si no está bien caliente, no estira.

-¿Se calienta con carbón?
-Si, pero con un carbón especial para calentar el hierro, no es el de las estufas, es de más calidad.

-¿Tiene que estar la pieza en la fragua mucho rato hasta que se calienta?
-Si es delgado, de 8 o10 milímetro, poco, per si es de 20 o 25 cuesta bastante.

-El pasado fin de semana se celebró en Villanueva del Rebollar de la Sierra un encuentro de herreros, ¿asistió usted?
-No pude, pero si que me hubiera gustado estar, al año que viene, si puedo, iré. Ahora a la gente le gusta eso de ir a los sitios a ver cosas de forja, en Albarracín hay muchas cosas bonitas, allí estaba el tío Jarreta, él era un verdadero forjador, igual hacía un toro que un ciervo, y eso es difícil, era un artista. Tiene cosas bonitas hechas de verdad.