Síguenos

120_-1200x150-remamos-b.gif banner click 120 banner 120

Roberto González, enfundado en su traje de apicultor. La Cerrada

Roberto González, apicultor y emprendedor: “Las mieles que venden los supermercados se adulteran y tiran precios por los suelos”

La Cerrada, en Andorra, personaliza colmenas por 110 euros al año a cambio de dos lotes de productos

Roberto González es un joven apicultor de Andorra que ha apostado por la miel como forma de ganarse la vida. Frente a la mala calidad de producto que se encuentra en el supermercado, defiende la artesanía y ha ideado un programa de personalización para fidelizar al cliente. Una especie de apadrinamiento que otorga recompensas en forma de dos lotes anuales de tarros de miel fresca de temporada. También proyecta hacer un museo de la historia de la apicultura con material del siglo XVIII incluido. 

-¿En qué consiste su proyecto empresarial?

-La Cerrada es el nombre de uno de los montes de Andorra, donde en tiempos mi abuelo tenía 16 colmenas y las abandonó tras caer enfermo. Hace unos años las recuperé y las puse en marcha de nuevo para dar un poco de vida al paraje. He ido poniendo más colmenas y ahora tengo cerca de mil. De modo que el nombre de la empresa es Apicultura La Cerrada.

-Ahora ha dado un paso más para venderlas a través de un programa de personalización. ¿En qué consiste?

-Las mieles que se están vendiendo en los supermercados son adulteradas y tiran los precios por los suelos. Pensé que había que hacer algo para obtener un precio justo por la calidad que hacemos, buscando nuestros propios clientes para que sigan queriendo consumir nuestro producto. Y así surgió el proyecto Ecolmena. Consiste en personalizar colmenas a nivel particular o de empresa. Cada personalización vale por 12 meses y después el cliente decide si quiere continuar o no. De momento quiero que dure cuatro años, hasta 2024. Ha empezado con energía.

-¿Qué tiene que aportar el cliente y qué beneficios recibe?

-Por 110 euros anuales, IVA incluido, recibe dos lotes de productos, uno en primavera cuando cosecho las mieles de la época –romero, tomillo, ginesta– y otro al finalizar el verano, porque como hago la trashumancia y las subo de Andorra a la sierra obtengo otro tipo de mieles –lavanda, ajedrea, carrasca, roble–. Vamos a estar dando información mensual y dos veces al año prepararemos visitas a las colmenas para la personas que las ha personalizado más tres acompañantes. Además, en tienda tendrán el 10% de descuento.

-¿Da la miel para vivir de ella exclusivamente?

-La apicultura, hasta ahora, siempre se ha visto como una actividad complementaria para las familias con la que obtener unos ingresos extra, pero ahora se hacen hasta grados de Formación Profesional en el instituto San Blas, en Teruel. Los jóvenes pueden formarse y elegir ser apicultor como profesión. 

-Tendrá gente contratada para ayudarle con tantas colmenas.

-Hasta ahora tenía contratada a una persona pero para marzo ya van a venir dos, con un contrato por horas.

-¿Cuánto produce al año?

-Una colmena puede dar de cero a 40 kilos, depende del año. Algunos saco medias de siete kilos por colmena y otros más.

-¿Sigue existiendo el problema de la muerte de abejas?

-Un 25% de bajas se tienen todos los años, de modo que si tengo mil colmenas me hago a la idea de que empiezo la temporada con 750. Pero como soy criador de reinas y me hago mis enjambres, hago un 30% sobre esas mil para que siempre esté por encima.

-¿Trabaja también para otros colmeneros?

-Sí, trabajo por encargo haciendo enjambres y también hago retirada de enjambres y avisperos. Voy por los pueblos de la zona.

-¿Diría que su modelo de personalización se asemeja a Apadrinaunolivo.org?

-No tiene nada que ver, con todos los respetos a lo que hacen. De hecho, yo tengo un olivo apadrinado. No es lo mismo tener un árbol y que te entreguen una garrafa de aceite al año que tener una colmena y que te lleven dos cestas de miel al año a tu casa. Lo que están pagando es prácticamente lo que se van a llevar. Las cestas que envío las tengo puestas a 42 euros en la tienda, que por dos son 84. La diferencia me la gasto en rotular la colmena y en gastos que tengo que poner de mi bolsillo, porque cuando organizo las visitas hago una cata de mieles. Realmente lo que hago es vender por anticipado, me estoy buscando mis clientes. Es miel del terreno y estamos luchando por que esta cualidad esté especificada en las etiquetas. No puedo vender un kilo de miel a 3 euros como hacen los supermercados, que eso no es miel sino glucosa, sino a 8 o 9 euros.

-¿Qué tal está siendo la acogida del proyecto?

-Está teniendo buena acogida. Entre las empresas hay talleres de coches, por ejemplo. Les nombramos en redes sociales. También hay particulares, como un padre que le ha regalado una colmena a sus dos hijos porque quiere que aprendan el mundo de la apicultura. A uno le he puesto el escudo del Barça y a otro el del Betis. Cuando sean las visitas vendrá el padre, la madre y los dos niños.

-Su proyecto incluye también la creación de un museo.

-He recogido herramientas desde hace muchísimos años, de las que usaban mi abuelo y mi bisabuelo, por lo que tengo mucho material de cómo era la apicultura antes. Quiero hacer un museo de la evolución, desde el siglo XVIII a la actualidad. Hay colmenas de corcho, barro y mimbre. Tengo ya la subvención aceptada por Adibama, aunque pediría que una parte del dinero llegase antes de ejecutar los proyectos y no justificarlo todo al final de obra.

-Tiene una tienda física en Andorra. ¿También online?

-Tengo tienda online, www.lacerrada.com, donde se pueden ver todos los productos, que envío a toda España. He montado una tienda gastronómica, con trufas, embutidos, vinos, quesos y aceite, todo del terreno.