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Samuel Barreda Alcón, en el mostrador de su ferretería en Cantavieja. Cristina Mallén

Samuel Barreda Alcón, propietario de Ferretería Cantavieja: “En los pueblos hay menos gente cada día y los jóvenes compran por Amazon”

“Mi ferretería es la única tienda del Maestrazgo que vende electrodomésticos, la competencia es internet”, afirma
Cruz Aguilar

Samuel Barreda Alcón es el propietario de la Ferretería Cantavieja, que es la única que hay en el Maestrazgo turolense y presta servicio a todos los pueblos de alrededor. A sus 32 años lleva 3 regentando el negocio y otros 15 trabajando en él. Tiene claro que su vida está en Cantavieja y por eso no dudó en coger las riendas de la ferretería cuando el anterior propietario decidió traspasarla, pero la despoblación e internet son una espada de Damocles para su negocio..

-¿Qué tal va el negocio?

-Pues luchando, porque hoy en día con la compra online no es fácil estar abierto. Cada vez hay menos gente en los pueblos y la gente joven compra todo por Amazon.

-¿Pero está contento con su decisión de cogerlas riendas del negocio cuando el propietario anterior los traspasó?

-Sí, ahora en invierno está todo un poco parado, y con el Covid-19 aún más, pero en verano hay mucha más faena porque en los pueblos crece mucho la población y siempre viene gente a comprar cosillas para arreglar sus casas.

-¿Está solo en la tienda?

-Sí, de momento me lo hago yo todo y en verano voy un poco saturado, pero lo voy haciendo.

-¿Ha afectado la pandemia a su ferretería?

-Sí, un poco sí, pero no como en bares o peluquerías, porque  cuando nos confinaron la gente se aburría en casa y aprovechó para pintar y hacer algunos apaños, tal vez se notará más este año porque llega un punto que la gente ya se ha arreglado todo. También lo noté mucho en los planteros que vendo para el huerto, que la pasada primavera vendí muchísimos más, agoté y todo y en el almacén que me suministra también tuvieron mucha demanda. No había vendido nunca tanto, se me acabó hasta la tierra.

-¿Cuáles son los productos que más salida tienen?

-Pinturas, cosa de fontanería, ropa y calzado para trabajar, también herramientas y cosas de la matanza, como bolsas de envasar al vacío y envasadoras o alguna picadora y embutidora se han vendido, es el tiempo. 

- Son cosas específicas de la zona donde está, ¿no es así?

-Sí, por ejemplo tengo piezas de fontanería específicas para la ganadería que en otros lugares no se venderán o al menos no tantas. Estos días hemos vendido botas para las nieve, gorros, pasamontañas, algún mono de trabajo, trajes de agua, zapatos, pantalones... También vendo pellet para dar servicio, pastillas para encender el fuego, eso son cosas de temporada, como los aparatos para hacer la matanza.

-Y también vende otro tipo de productos, ¿verdad?

-Sí. Tengo menaje, pequeños electrodomésticos, como batidoras, planchas, un poco de todo. 

-¿Siempre tiene de todo lo que le piden?

-En el mundo de la ferretería hay muchas cosas, infinidad de cosas, así que de todo no se puede tener, sí tengo lo que más se gasta, pero a veces no hay porque se ha agotado o porque no hay mucha demanda. Lo que me piden y no tengo lo encargo y en 3 días o como mucho una semana me llega. La mayor parte de las cosas las pido en Zaragoza, en una cooperativa en la que soy socio, pero otros productos los compro en otros lugares.

-¿Qué es lo más raro que te han pedido en estos años?

-Una vez me pidió un hombre un taladro para hacer agujeros en el cinturón, que se hacen con sacabocados. 

-¿Qué tipo de clientela tiene?

-La gente mayor, de 40 para arriba, son mis principales clientes, los jóvenes lo piden todo por internet. 

-Internet es una gran competencia, pero en el Maestrazgo su ferretería es el único lugar donde comprar una plancha. ¿no es así?

-En Teruel sí. En Villafranca del Cid que estamos a 25 kilómetros, o Morella, en Castellón, también hay ferreterías, pero en el Maestrazgo estamos solos, luego está Mas de las Matas pero es otra comarca. Damos servicio a los pueblos de alrededor.

-En las ferreterías de las ciudades han agotado las palas debido al temporal Filomena, ¿usted también?

-No, aún me quedan, se han vendido 5 o 6 porque aquí casi todo el mundo tiene. En lugares como Madrid es normal que se hayan agotado, aquí todo el mundo tiene porque todos los años nieva algo y si son buenas duran 10 o 20 años. Si son de aluminio con el hielo se doblan, pero las palas fuertes y duras que tiene la gente aquí les aguantan.

-¿Vende por internet?

-Por el momento no, igual sí me lo planteo, pero necesitaría tener otra persona porque entonces sí que no llegaría a todo. Trabajo con una cooperativa de Zaragoza y me preguntaron si el día de mañana querría vender por interne, les dije que de momento no, pero con el tiempo no sería raro que tuviéramos que hacerlo.

-¿Cómo ve su futuro en Cantavieja?

-Mi idea es seguir con el negocio, en el pueblo estoy mucho mejor, me he criado aquí y, si se puede, seguiremos, porque el futuro tampoco se sabe, es incierto y si va todo a menos a saber que pasará. En el medio rural las cosas son cada vez mas complicadas porque hay menos gente y los jovenes compran mucho por Amazon.