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Susana Gisbert, escritora y fiscal: “A veces escribir duele, y cuando uno suelta todo, es como cuando uno se cura” Susana Gisbert, escritora y fiscal: “A veces escribir duele, y cuando uno suelta todo, es como cuando uno se cura”
Susana Gisbert Grifo la semana pasada en Teruel cuando presentó su libro

Susana Gisbert, escritora y fiscal: “A veces escribir duele, y cuando uno suelta todo, es como cuando uno se cura”

Susana Gisbert Grifo es fiscal en Valencia y escritora vocacional. Autora del libro de relatos cortos Mar de lija, presentado la semana pasada en Teruel, el próximo año verá la luz su primera novela. Con la violencia de género como temática de fondo, busca que la literatura sirva también para dar esperanza y mostrar a las víctimas que hay salida.

- ¿Cuál fue el origen de su libro, Mar de lija

- Yo iba escribiendo relatos, me presentaba a concursos, tenía cosas hechas y fue en un taller que me propusieron que teniendo tantas cosas me animara a publicarlas en un libro. Ahí fue donde empezó todo, y luego porque estoy en un grupo y el editor que nos hace las cosas me lo dijo también, y a partir de ahí pensé que entre los que tenía premiados y los que tenía hechos y los que podía hacer, se podía sacar una publicación.

- ¿Qué supone verlos ahora recopilados en un libro?

 - A quien escribe le gusta ver sus cosas publicadas, y, bueno, también me motivaba publicarlos por si podía ayudar un poco a otras personas a ver situaciones que no veían. 

- ¿Cómo se puede ayudar en el tema de la violencia de género a través de la narrativa?

- Yo creo que lo primero es reconocer situaciones. Tengo la experiencia de gente que ha leído el libro y que han visto que eso mismo le pasaba a alguna amiga o que incluso les pasaba a ellas o su madre sin detectar las señales. Y luego la mayoría de los relatos tienen como hilo conductor la esperanza y buscan dar el mensaje de que se puede salir y que es posible otra cosa, y eso también es muy importante.

- ¿Son relatos que van más allá entonces de la literatura, del goce de leer?

- Sí, por tristes que sean estos relatos, siempre acaban con una llamada a la esperanza.

- ¿Por qué ese título, Mar de lija?

- Ese título salió un poco del taller en el que participaba, fuimos hablando de títulos y fue casi lo primero que salió. Me parecía tan sugerente esa imagen de las mujeres que reman contra los obstáculos; es un mar que para todos es tranquilo y para ellas está especialmente lleno de obstáculos simbolizados por la lija. Yo pensé en el título y lo estaba viendo.  

- ¿Lleva mucho tiempo escribiendo? 

- Es mi primer libro en solitario, de ficción, porque jurídico había escrito alguna cosa. Había participado en antologías de relatos de varios autores. Llevo tiempo escribiendo, lo que pasa es que, bueno, desde muy jovencita sí que escribí, gané un premio cuando tenía 16 o 17 años a nivel autonómico, pero luego con la oposición, los estudios y las hijas...

- ¿Cuándo lo retomó?

- Fue sobre el año 2007 que me lo empecé a tomar un poco más en serio otra vez.

- ¿Qué supone para usted escribir relatos fuera de su actividad profesional?

- Para mí escribir es una vía de escape, es una posibilidad de vivir otras vidas, y luego es una satisfacción muy grande cuando alguien te ha leído, le ha gustado y le ha servido. A mí escribir me da parte de la vida. 

- ¿Viviendo vidas de otras personas?

- Sí, sí, poniéndome en la piel de otras personas.

- ¿Es importante la empatía? No solo para escribir sino como fiscal, supongo.

- Sí.

- Supongo que usted también aprenderá mucho de esas situaciones que, por otra parte, están inspiradas en hechos reales.

- La verdad es que a veces escribir duele y cuando se suelta todo es como cuando uno se ha curado, ha pasado una operación o una convalecencia y luego ya se ve bien, es un poco ese proceso cada relato.  

- ¿Ha habido alguno que le haya costado más plasmarlo en papel por un motivo u otro?

- Hay algunos que sí porque me recuerdan a mujeres que conocí. Cuando escribí el relato Nunca dejes que el arroz se enfríe la estaba viendo a la mujer y ese fue quizás el que más me costó.

- ¿Cómo son los procesos que sigue al escribir? ¿De qué manera le inspira la realidad que conoce profesionalmente?

- Casi ningún relato responde a una historia concreta, solo uno de una juez boliviana que sí que es una historia real. El resto son retazos de historias hechas con vivencias pero que no responden de principio a fin a una historia concreta. A mí las historias me asaltan cuando voy por la calle y estoy hablando o estoy haciendo algo, y ya poco a poco en varios días se van construyendo en mi , y cuando ya están construidas del todo es como si quisieran salir.  

- Aparte de relatos de ficción es muy activa como bloguera en su blog “Con mi toga y mis tacones”. ¿Qué diferencia publicar en papel a hacerlo en la red?

- Yo intento diferenciar una cosa de la otra, y en el blog es importante la periodicidad, publico dos veces a la semana, y siempre intento tener un punto de humor y didáctico. No es exactamente lo mismo cuando una escribe ficción y lo hace en el blog.

- ¿Para qué cree que puede servir la literatura además de entretenerse?

- Yo creo que aunque esto suene un poco pretencioso, cuando tenemos la suerte de haber recibido la facilidad de expresarnos, es un poco nuestra responsabilidad con la sociedad devolver eso en forma de algo que aportes al resto del mundo.

- ¿Ha pensado en escribir novela?  

- No solo he pensado sino que está muy adelantada, en fase ya de corrección. Mi idea es presentarla en torno a febrero del año que viene. Se titula Descontando hasta cinco y es un poco el esquema de una novela negra en torno a un crimen, aunque yo digo que me ha quedado un poco gris, porque mi carácter optimista no me ha permitido ser tan negra.