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Teo Fort, restaurador de Adfort Vidriers: “Hemos intervenido en las vidrieras de la iglesia de San Francisco para que tengan una lectura más definida” Teo Fort, restaurador de Adfort Vidriers: “Hemos intervenido en las vidrieras de la iglesia de San Francisco para que tengan una lectura más definida”
Teo Fort, en la iglesia de San Francisco

Teo Fort, restaurador de Adfort Vidriers: “Hemos intervenido en las vidrieras de la iglesia de San Francisco para que tengan una lectura más definida”

Las técnicas empleadas en los ventanales del templo mejoran su visibilidad sin interrupciones

Las vidrieras y tracerías de piedra de la iglesia de San Francisco de Teruel se están sometiendo a un proceso de restauración dentro de las fases 3 y 4 de recuperación de este templo gótico turolense, que lleva a cabo el Departamento de Vertebración del Territorio, Movilidad y Vivienda del Gobierno de Aragón y que están cofinanciadas a través del Fite, el Fondo de Inversiones de Teruel. La empresas valenciana Adfort Vidriers se encarga de estos trabajos, que se están realizando tanto in situ, en el templo, como el taller que esta empresa familiar tiene en Valencia.

-Su empresa familiar tiene más de 30 años de trayectoria. ¿En qué lugares han trabajado durante este tiempo?

-Hemos trabajado sobre todo en la Comunidad Valenciana y también en Barcelona, donde el modernismo es muy importante. El mundo de los vidrieros depende mucho de donde se ubicó el arte de las vidrieras. El Art Decó está allí muy presente y hemos tenido mucho trabajo en Cataluña, porque hay mucha vidriera. En la provincia de Teruel también hemos trabajado por ejemplo en el ayuntamiento de Cantavieja.

-¿Qué dificultades se han encontrado en la iglesia de San Francisco de Teruel?

-Lo que pasó en un principio en estas vidrieras -que son del siglo XX- es que se tomaron mal las medidas y entonces se tuvieron que cortar in situ para colocarlas. Los medios auxiliares que había en ese momento dejaban mucho que desear con respecto a la modernidad que tenemos ahora y el alcance de poder llegar a cualquier sitio con los andamios de los que disponemos. Este problema hizo que sufrieran un desgaste importante sobre todo en la consolidación, porque eliminar una parte lateral de vidrio y de plomo es como desmembrarlo. Después tienen una forma difícil de encontrar en otros sitios porque son muy grandes. Todo panel que pasa de 1 metro por 70, que es lo habitual con sus dos barras de separación, tiene sus dificultades. Aquí no es así y tiene lancetas de arriba a abajo.

-¿Qué se ha hecho en la intervención?

-Primero, subsanar las roturas que había y plantear el perfilado lateral y luego lo hemos acompañado de bastidores alrededor de la red de plomo, con lo cual la lectura de la vidriera no es la típica que aparece cortada. Esto se ha hecho donde se ha podido. Es un matiz que nosotros intentamos llevar a cabo para que la vidriera tenga una lectura más definida. A partir de ahí hemos reforzado la parte exterior. Hemos tenido que encasillar las vidrieras, que estaba con yeso y nosotros hemos utilizado mortero de cal de arena. Así quedan rígidas y bien compactas.

-¿Ha sido necesario el traslado de las vidrieras?

-Nosotros nos hemos llevado casi todas. Cuando entramos en una obra entendemos que al paciente hay que intervenirlo en quirófano, en nuestro caso la mesa de operaciones está en el taller. Recuerdo una anécdota muy divertida, cuando el cabildo de la catedral de Barcelona no quería que nos lleváramos las vidrieras. Nos quería ceder un espacio pero para restaurar necesito los hornos y eso lo tengo en mi casa. Nos llevamos las vidrieras del Renacimiento a nuestros talleres. Tenía un gran valor histórico y no querían que nos las lleváramos, pero tenemos un seguro de responsabilidad civil y no hay ningún problema. Llevamos muchos años trabajando en esto.

-Aquí en la iglesia de San Francisco, ¿en qué vidrieras han trabajado in situ?

-En el rosetón lateral del altar. No lo hemos desmontado porque era más complicado que los otros por posibles roturas. El estado que tenía era relativamente bueno y lo hemos restaurado in situ. Hay otro ventanal en el que también hemos trabajado aquí porque parece ser que hace unos años se cambiaron los fustes, que son lo que separan los paneles, pero también se pusieron de una forma muy incorrecta. Las hacemos en el sitio.

-¿Cuáles son los motivos de las vidrieras que podemos ver en este templo?

-Tiene que ver con los frailes franciscanos. Hay motivos, como su participación en la colonización y nosotros hemos tratado de eliminar las líneas de plomo rectas y hacerlas curvas siguiendo los dibujos para facilitar la lectura de la vidriera.