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Vicente Brunet, guitarrista de Negocio de Cuervos: Vicente Brunet, guitarrista de Negocio de Cuervos:
Vicente Brunet, durante un concierto de la banda

Vicente Brunet, guitarrista de Negocio de Cuervos: "El género del rock todavía no está agotado, pese a la cantidad de años que lleva haciéndose"

La banda del Bajo Aragón zaragozano actuó este sábado en el CSA l'Argilaga de Mazaleón
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Negocio de Cuervos es una banda formada en la actualidad por Fernando Valén (batería), Adrián Panillo (guitarra y voz), José Manuel Bielsa (bajo) y Vicente Brunet (guitarra y voz) procedentes de Fabara, en el Bajo Aragón zaragozano. El grupo se formó en 1998 y en más de 25 años a sus espaldas han tocado en numerosos pueblos de la provincia de Teruel, aunque este sábado se estrenaron sobre un escenario de los que les faltaba: el Centro Social Autogestionado (CSA) l’Argilaga de Mazaleón.

-¿Cuál es su propuesta musical? ¿Qué géneros tocan?

-Hacemos temas clásicos de siempre en el rock, el heavy y el hard rock, en inglés y en castellano, y también tocaremos algún tema propio.

-¿Tienen muchas canciones propias? ¿Algún disco grabado?

-En 2006 grabamos una maqueta que se llamó Niños de Denver, formado por temas propios. Pero no ha sido algo habitual, veníamos de una temporada en la que no hacíamos canciones propios sino que tocábamos versiones. Lo que ocurre es que desde la pandemia he vuelto a componer, poniendo música a poemas que escribe Pilar Valén Bañeras, que es mi madre y tiene varios libros de poemas publicados. Nunca había adaptado versos a música, pero empecé a hacerlo a partir del confinamiento y están saliendo algunas cosas interesantes.

-¿Alguno de esos temas se escuchó en l’Argilaga?
-Sí, al menos tocamos La mentira, que es una canción basada en el poema La mentira duele y mata.

-¿Es una canción o un poema pandémico?
-No, no, en absoluto. Fue durante la pandemia cuando aproveché para coger esos poemas y ponerles música, pero estaban compuestos antes de la pandemia y no tiene nada que ver con ella.

-¿Qué referencias musicales manejan? ¿A qué autores versionan?
-Pues hacemos canciones de Metallica, AC/DC o Ramones en inglés, y Extremoduro, Barricada o Rosendo en español, por ejemplo. Clásicos conocidos del rock y del heavy.

-¿Para una banda como Negocio de Cuervos, fundada y radicada en un pueblo como Fabara, resulta más complicado darse a conocer?
-Bueno, yo creo que está complicado para todas las bandas que hacen música rock, en general. Ahora lo que se escucha por todos lados es el reguetón y en las fiestas de los pueblos se tira de DJ’s que ponen música grabada en lugar de bandas en directo. También es verdad que nosotros somos una banda completamente amateur, que surgió y que ha seguido tocando sencillamente por afición, por hacer algo que nos gusta, pero sin mayores ambiciones. Quizá antes intentábamos darnos más a conocer por festivales, pero ahora tenemos suficiente con salir a tocar dos o tres veces al año.

De capa caída

-¿Quién es el culpable de que la música en directo en general y el rock en particular esté de capa caída? A fin de cuentas, el público es soberano...
-Yo creo que es una tendencia actual masiva, no sé a quién se le puede achacar la responsabilidad. Seguramente la propaganda que tiene, el hecho de que sea una música más bien fácil, que dándole vueltas a la misma base y readaptando cosas que ya se han hecho antes puedes sacar cosas nuevas, y sobre todo que se sabe que funciona.

-¿A ustedes les ha dado por experimentar en alguna ocasión con nuevos sonidos?
-Es que lo que llamamos rock clásico tiene tantas variantes que no se agota. Metal, new metal... se han puesto cincuenta mil etiquetas y todavía queda recorrido para hacer que las mismas canciones suenen diferente. Fíjate lo que hacía Queen, que metía sonidos de ópera en su música. Y muchos estilos que en su día no te gustaron o no les hiciste demasiado caso, con el paso del tiempo la música actual los ha convertido en buenos. En mi caso por ejemplo yo al rock y al pop de los años 80 en España nunca le hice ningún paso, pero ahora me parecen grandes canciones. En cualquier caso, creo que en el mundo del rock se han hecho muchas cosas pero todavía queda margen de cambio, no creo que esté agotado el género pese a los años que lleva sonando. A fin de cuentas las modas son pasajeras, quien sabe si no llegará el día en el que la gente acabe cansándose de lo que estamos escuchando ahora a todas horas.

-¿Cómo es el directo de Negocio de Cuervos?
-Somos muy cañeros, también clásicos en ese sentido. Nos gusta tocar a piñón y que el público no tenga ni un momento para aburrirse. Solemos llevar muchos temas, quizá 25 en el setlist, pero tranquilamente luego podemos meter diez más, si el ambiente es bueno y la gente se lo está pasando bien. Llevamos tantos años tocando que tenemos muchísimas canciones en la cabeza, hasta el punto que podemos alargar muchísimo un bolo si la gente lo pide, o incluso cambiar el estilo, yéndonos más a lo punk o al heavy, si es lo que la gente está disfrutando más.

-¿De dónde viene el nombre de la banda?
-Surgió de una canción de Black Eyed Peas, Monkey business. Nosotros cambiamos los monos por los cuervos y nos llamamos Crow Business, y al poco tiempo decidimos castellanizarlo.