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Víctor Sánchez, teniente coronel del Ejército de Tierra: Víctor Sánchez, teniente coronel del Ejército de Tierra:
Víctor Sánchez Tarradellas, durante una de sus conferencias

Víctor Sánchez, teniente coronel del Ejército de Tierra: "Las órdenes militares eran lo más parecido a un ejército profesional en el Medievo"

El experto en Historia Militar ofrecerá el miércoles una charla en el Casino de Teruel a las 19,30 horas
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El teniente coronel de Artillería Víctor Sánchez Tarradellas es experto en historia militar, y desde 2019 está destinado en la Academia de Logística del Ejército de Tierra en Calatayud. En los últimos años Sánchez Tarradellas ha ofrecido en Teruel dos conferencias sobre historia militar, en concreto sobre guerra medieval y los Tercios. El miércoles 16 regresa al Casino de la capital donde, a las 19.30 horas, hablará sobre las órdenes militares y su papel como fuerzas combatientes.

-Una de las peculiaridades de las Órdenes Militares es que son una organización supranacional, de la que hoy en día no existe nada con la que podamos compararla…
-Así es, empezaron naciendo en Jerusalen y se extendieron por todo Occidente. Y ahora hoy todo el mundo conoce las más famosas, como el Temple o los Hospitalarios, había muchísimas, algunas poco conocidas en general. En Aragón por ejemplo había algunas propias como la Selva Mayor, en Alcalá de la Selva, la Orden de Montegaudio, en Alfambr, la de Santiago en Montalbán o los Calatravos en Alcañiz.

-Pero no estaban ligadas a ningún monarca, no dependían directamente de ningún reino o ‘país’, ¿no es así?
-Formalmente su autoridad máxima era un Maestre que a su vez dependía del Papa, y de ninguna otra autoridad política. Pero en la práctica había reyes que realizaban muchas donaciones a las órdenes, y lógicamente esperaban obtener algo a cambio. Así, la orden de Calatrava por ejemplo acababa dependiendo mucho del rey de Castilla, que era donde se había formado, y de hecho en Aragón era vista como una orden extranjera. Y en Aragón ocurría lo mismo con el Temple, que tenía muchas posesiones donadas en el reino. Pero es verdad que formalmente la Orden era independiente, y de hecho podía darse el caso de que la Corona la convocara y ella no acudiera.

Combatientes expertos

-¿Qué características tenía como fuerza combatiente?
-Combatían como los demás pero, utilizando un término actual, podríamos definirlas como fuerzas de elite. En el siglo XII y XIII la mejor unidad de combate era la caballería pesada, que cargaba frontalmente contra el enemigo para romper su formación. Y esto es lo que hacían las órdenes. La gran diferencia es que es una fuerza permanente, que está lista para el combate en todo momento, mientras que con el resto de las fuerzas en el Medievo no ocurría esto. Otra ventaja es que las órdenes tenían una jerarquía rígida, una cadena de mando muy bien definida, y esto es importante a la hora de entrar en combate. En tercer lugar estaban muy bien adiestrados, porque tenían sus rutinas monásticas, como cualquier monje, pero también sus rutinas de preparación militar, y en la Edad Media no había nada parecido a un ejército profesional que se entrenara durante los tiempos de paz, y de hecho la guerra era una actividad de verano, para cuando ya no se necesitaba mano de obra campesina porque se había cosechado. Una cuarta ventaja es que estaban muy bien equipados, ya que la orden suministraba caballo, arneses, armas y equipo, y por último eran los combatientes más motivados del campo de batalla, porque tenían la motivación extra religiosa contra su enemigo natural, que era el Islam.

-¿Es cierto que eran fuerzas decisivas?
-Sí, eran tremendamente valoradas y temidas. Jaime I reconquistó Mallorca con ayuda de los Templarios,  pese a que solo suponían el 2% de sus fuerzas, marcaron la diferencia.

-¿Por qué existe tanto mito en torno a las órdenes?
-Primero por su relación con las Cruzadas, un capítulo de la historia muy sugerente que ha dado para infinidad de novelas, y del cual la orden militar representa el cruzado por excelencia. Y en segundo lugar por la leyenda negra que se articuló en torno a la Orden de los Caballeros Templarios por su abrupto final, acusados de una serie de crímenes herejes y terribles. La mítica del Temple se ha extendido a todas las demás.

Tierra Santa

-¿Las órdenes militares son un fenómeno exclusivo o predominante en la península ibérica?
-Lo cierto es que las órdenes solo se crearon en dos lugares, Tierra Santa y la península Ibérica. Las órdenes de Tierra Santa se extendieron por todo el Occidente cristiano, pero no como unidades de combate. Los Templarios en Francia, por ejemplo, tuvieron mucha importancia y patrimonio, pero no combatían. Pero en España estaba en proceso la reconquista, por eso las órdenes asumieron un papel militar, y por eso surgieron muchas autóctonas. La única excepción de orden no ibérica que combatió en Europa fueron los Teutones.

-¿Qué queda hoy de las órdenes militares?
-Hoy en día siguen existiendo, pero no como organizaciones militares sino como órdenes de caballería de tipo nobiliario, como la de Santiago, Calatrava o Montesa. Pero están desvinculadas de la Iglesia y dependen de la Corona. La única que sigue existiendo y dependiendo del Papa son los Hospitalarios. En la caída de Granada todavía participaron las órdenes militares, pero con el final de la reconquista, al final del s. XV, empiezan a dejar de terner sentido por el cambio en la forma de combatir. Comenzaron a surgir las armas de fuego y las unidades de piqueros, capaces de enfrentarse de forma eficaz a la caballería. Así que la caballería cayó del pedestal que ocupaba dentro del campo de batalla y surgieron otras unidades que ocuparon su lugar, y que en España poco después serían los Tercios. Pero desde los Reyes Católicos la corona empieza a absorber las órdenes, que empieza a depender del Rey y tener un carácter meramente nobiliario, de prestigio.