BAJO ARAGÓN Agroecológico y local, el mercado de Andorra que apuesta por el kilómetro 0

Agroecológico y local, el mercado de Andorra que apuesta por el kilómetro 0

En el mercado agroecológico y local hay demostraciones de cocina en directo y degustaciones
En el mercado agroecológico y local hay demostraciones de cocina en directo y degustaciones

Andorra celebra cada tercer jueves del mes un mercado agroecológico y local que se denomina Norte Teruel y en el que es posible comprar verduras, hortalizas, chocolate o huevos ecológicos, pero también ropas orgánicas o cosméticos sin tóxicos. Precisamente en ese tipo de productos radica la diferencia con otros mercados de kilómetro 0 que existen Zaragoza y Huesca, dedicados exclusivamente a los productos agrarios. En Andorra hay en total hay 16 expositores que una vez al mes se reúnen para facilitar la adquisición de sus productos, pero también para intercambiar experiencias y aprender unos de otros.

Llevan cuatro años con el agromercado, pero ahora ese esfuerzo está dando sus frutos y Pon Aragón en la Mesa lo ha elegido como un proyecto de innovación agroalimentaria. Gracias a ello cuentan con casi 14.000 euros que invertirán en la promoción de su actividad y también a la formación de los vecinos, “para que la gente disfrute y aprenda del producto local y además se animen a emprender”, explica Belén Soler, del restaurante La Ojinegra, en Alloza, que es una de las empresas que forma parte de esta iniciativa. 

Entre las actividades que tienen previstas en el marco del proyecto están las visitas a una quesería y los talleres de queso y requesón. Buscan animar a que la gente emprenda en el medio rural porque “la ley que sacó el Gobierno de Aragón de venta directa” abre una puerta a la venta de ese producto local. 

En el proyecto toman parte un total de 16 empresas y entidades que son el restaurante ecológico La Ojinegra; Frutas, verduras, legumbres y cereales Javier Mañez; Quesos artesanos Los Santanales, MyM ecofashion textil; Mival Agraria; La huerta en Casa; Huevos la Brizna; Setrufma trufa fresca y transformación; Matarraña Bio Cosmética; Azafrán La Carrasca, Chocolates Artesanos Isabel y Apadrina un Olivo.

A ellos se suman el Centro de Estudios Ambientales Ítaca; el ciclo de hostelería del IES Pablo Serrano, Adibama –Asociación para el Desarrollo del Bajo Martín– y la Agencia de Desarrollo Local de Andorra.

Se trata en todos los casos de empresas y entidades que apuestan por la agricultura limpia y por el territorio. Definen el agromercado como “diverso” y recalcan que “es el único que hay en Aragón que contempla la diversidad de Teruel”. Una provincia tan extensa que no resulta viable recorrerla para adquirir un producto, por eso, explica Belén Soler, apostaron por juntar a todos los productores en un mismo sitio y ofrecerles los alimentos ecológicos que suelen estar en las tiendas pero también otros de cercanía que no siempre son fáciles de adquirir. 

Belén Soler asegura que la creencia que tienen muchas personas de que la agricultura ecológica es más cara no es cierta: “En las tiendas sí porque no se obtienen directamente del productor, pero en nuestro mercado de cercanía y sin intermediarios no hay diferencia de precios”, dice. “Que sea ecológico no significa que sea más caro”, recalca, y pone como ejemplo que la judía seca ecológica de variedades autóctonas se vende en Andorra a 6 euros mientras que la de las tiendas, “que viene de Argentina”, apostilla, está a 8 o 10. Eso sí, en el agromercado también apuestan por el comercio justo y hay productos, como la patata, que sí son más caros que en la tienda: “Se vende a un euro, pero es que menos no se le puede pagar aun agricultor por su trabajo”, justifica. Precisa que si las tiendas de la zona se pusieran en contacto con los productores sería posible llegar a un acuerdo muy ventajoso para todos puesto que no habría que pagar transporte ni intermediarios.

En cuanto a los clientes, el mercado ecológico y local de Andorra ya se ha ganado un hueco en la agenda de muchas familias, que acuden cada mes a llenar la nevera. Hasta allí se desplazan centenares de personas desde diversos puntos de Teruel a hacer la compra y “salen con muchas ideas”, dice Soler, puesto que aprenden trucos para que las verduras se mantengan durante más tiempo en perfectas condiciones en la nevera. Otra cosa que les enseñan es a identificar qué vegetal es típico de cada época del año para que puedan cocinar con verdura de temporada, algo que, debido a la proliferación de productos de invernadero, se ha perdido en muchas casas. 

El mercado se complementa con exhibiciones de cocina en directo y también trabajan con los centros educativos de la localidad, especialmente con el IES Pablo Serrano, que cuenta con un Grado Medio dedicado a la hostelería y ofrece menús vegetarianos. Además, la guardería de la localidad ya dispone de alimentación ecológica para los más pequeños.

En este sentido, la cocinera de La Ojinegra de Alloza precisa que cada vez hay un sector más amplio de la sociedad que apuesta por los productos de cercanía y por las opciones veganas. “La gente demanda este tipo de productos y tiene mucho en cuenta la cercanía, porque cuantos menos kilómetros se hacen, menos se contamina”, comenta. Pero además de la contaminación, en esa apuesta por lo local juega un papel fundamental el sabor: “Cuando pruebas una lechuga recién cogida no vuelves a comprar una iceberg”, dice rotunda.

El agromercado no genera  competencia con los establecimientos de la localidad porque solo es una vez al mes e incluso los organizadores del mismo plantean que los comercios de Andorra podrían contar con un apartado de producto ecológico en sus estanterías. 

Tres proyectos

El programa Pon Aragón en tu Mesa, impulsado por todas las asociaciones de desarrollo rural de la Comunidad Autónoma, ha seleccionado tres proyectos para apoyar el sector agroalimentario y corresponden todos ellos a la provincia de Teruel. Se trata del Mercado Agroecológico y Local Norte Teruel, donde se trabajará en la comercialización y valorización de productos tradicionales, promocionando y consolidando el mercado. También se incidirá en el desarrollo sostenible y se creará un espacio para fomentar la venta directa entre productor y consumidor. 

El otro de los proyectos es Sierra de Albarracín, me apetece. Desde él se trabajará en el desarrollo de experiencias turísticas sensoriales, con los productos agroalimentarios de la comarca como protagonistas y a través del diseño de rutas temático agroalimentarias que finalizarán en la cocina. Lo han impulsado desde la Asociación de Empresarios Turísticos de la Sierra de Albarracín en colaboración con la de industrias agroalimentarias, los propios productores y el Cita, el Centro de Innovación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón.

La última iniciativa plantea la creación y promoción de la marca Patata del Maestrazgo. Busca comercializar este tubérculo vinculándolo a la economía social y valorizando un producto como marca del territorio. En él participan los agricultores del Maestrazgo y Atadi, la Agrupación Turolense de Asociaciones de personas con Discapacidad Intelectual. 

En el mercado agroecológico y local hay demostraciones de cocina en directo y degustaciones
En el mercado agroecológico y local hay demostraciones de cocina en directo y degustaciones
En el mercado agroecológico y local hay demostraciones de cocina en directo y degustaciones
En el mercado agroecológico y local hay demostraciones de cocina en directo y degustaciones
En el mercado agroecológico y local hay demostraciones de cocina en directo y degustaciones