BOLLIGANDO Facebook y el merengue

Facebook y el merengue

La amabilidad que irradian algunas redes sociales, sobre todo Facebook, me resulta cargante. Es como si tras cada post la gente necesitara incluir dosis y dosis de merengue.  Soy un poco borde por naturaleza. No lo digo yo, que me veo a mí misma como la persona más alegre y risueña del mundo, sino que es una opinión del resto (no sé muy bien porqué, sinceramente). Quizás por eso me siento más cómoda en Twiter, donde te cae una de cal y otra de arena –no siempre en ese orden ni en esa proporción–. Pero no todo el campo es orégano y aunque el peloteo no es lo habitual, a veces –muchas, por desgracia- la gente no pilla la ironía, porque leída y sin conocerte no es lo mismo, y hay lluvia de meteoritos.
Volviendo al caralibro, hace un tiempo una compañera decía que una entrevistada le había dicho que cogiera la foto de Facebook y le animaba a elegir cualquiera, que se veía en todas bien. El problema vino cuando mi compañera comprobó que ninguna de las fotos que ella colgó orgullosa cumplía los mínimos requisitos para ser publicada, o bien por la calidad de la imagen o bien por la protagonista de la misma. Del engaño en el que vivía sometida la persona en cuestión tienen la culpa sus amigos en Facebook, que le han dorado la píldora (a veces pienso que los amigos de la red quedarían en la vida real en el bando de los enemigos). Y es que si te pones a mirar, la mayor parte de las frases que se leen en los muros apenas las escuchas en la calle: guapísima, preciosa, adorable, qué familia tan bonita tienes, ohhhh (visualizar corazones en los ojos). 
Facebook es como una red para el peloteo, nadie dice nada que pueda ofender. Es como vivir en un permanente algodón de azúcar en el que, por no haber, no hay ni palo. Nubes rosas con arcoíris en tonos pastel… Todo perfecto, a excepción del golpe que te das con la realidad cuando alguien te dice las cosas tal y como son (en Twiter o fuera). 
Los que seáis mis amigos en Facebook a partir de ahora no comentaréis mis fotos (cualquiera se atreve). Pero no os preocupéis, que en mi listado de emoticonos tengo los corazoncitos muy a mano y enseguida quedo bien.