ENTREVISTAS Fernando Romero, pintor turolense, expone en el Museo Provincial: “Es interesante ver cómo la pintura tradicional absorbe lenguajes como el digital”

Fernando Romero, pintor turolense, expone en el Museo Provincial: “Es interesante ver cómo la pintura tradicional absorbe lenguajes como el digital”

Fernando Romero, ante una de sus pinturas en el Museo de Teruel.  M. A.
Fernando Romero, ante una de sus pinturas en el Museo de Teruel. M. A.

Aunque afincado en Madrid, Fernando Romero nació en Teruel en 1983 y conserva un segundo estudio de pintura en Villastar. Ganador de la Beca Diputación de Teruel de Artistas en 2011, hoy en día es uno de los pintores de la provincia con mayor proyección. El Museo de Teruel expone estos días parte de su obra. 

- La exposición ‘Paisajes Especulativos’ se compone en realidad de cuatro series diferenciadas...

- Diferenciadas pero relacionadas. La primera serie es Paisajes Especulativos, y da título a la exposición. Tiene una carga más conceptual y habla sobre cómo las nuevas formas de construcción, muy tecnológicas, podrían formar el entorno y crear escenografías diferentes, tal vez desagradables. Ese proceso puede crearnos cierta desafección no solo visual sino también en cuanto al territorio que habitamos, convirtiéndolo en inhabitable.  En esa serie empecé a interpretar paisajes construidos en exoplanetas por herramientas tecnológicas, y cómo cualquier fallo de la máquina que no lográramos comprender podría alterar un entorno real. A partir de ahí realicé una divagación sobre imagen, entorno, pintura... que evolucionó hacia la serie abstracta de Fragmentos de Paisaje, son partes de paisaje rotos, fragmentos que resultan de lo anterior. 

La tercera serie es Trilogía del Plano, en la que partiendo del plano, como una de las representaciones básicas de la pintura, hago un juego de sus estados digitales; como el plano roto, el plano doblado y el plano colapsado. La última serie, Retrovisores, hace referencia a un retrovisor de automóvil, como elemento de la sociedad fordista anterior a la nuestra, realizado de forma virtual por un programa de diseño. Lo descompuse de forma que reflejara un paisaje informalista, como un ejemplo de la sociedad que estamos abandonando, una metáfora del cambio que estamos realizado. 

- Parte de su trabajo se inspira en trabajos gráficos nada menos que de la NASA.

- La NASA está ahora muy preocupada por el paisaje, y tiene una serie de  ilustradores muy potentes que a partir de información matemáticas obtenidos por los radiotelescopios, generan unas escenografías impresionantes, que en realidad son solo especulaciones, interpretaciones de esos datos. Y esa idea me gusta y me genera inquietud, porque cuando tu ves una imagen de la NASA en un periódico de un exoplaneta, en realidad es un paisaje que se ha realizado a base de pautas matemáticas, y en ese sentido es completamente ficticia. 

- ¿Cómo es su proceso formal? ¿Únicamente digital?

- No, yo proyecto la imagen y al mismo tiempo la pinto con acrílico, a veces con aerógrafo, en ocasiones con óleos. Pero no diseño la imagen por ordenador y luego la pinto, sino que es un proceso no lineal, de intercambio. 

- Su pintura tiene algo de distópica, ¿no cree?

- Sí, siempre me han preocupado esas utopías sociales del pasado, pensar en dónde quedaron, sobre todo a través del entorno. Esta exposición en realidad es una crítica hacia el capitalismo desbocado, una visión de hacia dónde puede llevarnos. No sé si hay que tomar medidas, pero al menos sí visualizarlo y conocerlo. Creo que la sociedad está cambiando, pero sin un planteamiento de futuro que resulte atractivo para el ser humano. Creo que no tenemos un plan claro para el futuro. El marxismo parece que ya no es una alternativa viable al capitalismo, así que este corre en solitario desbocado, sin freno y en un proceso de aceleración continuo que no está vinculado a las personas que lo habitamos. 

- ¿En ese sentido su pintura es pesimista?

- Yo creo que no. Más bien trato de contar una mutación social a través del lenguaje de la pintura. Pero no soy pesimista ni nostálgico de algo anterior, aunque sí que me gustaría que se volviera a imaginar un futuro, y que pudiera condicionar un poco lo que hacemos en el presente para llegar hasta él. 

- ¿Concibe la pintura, o cualquier manifestación artística, siempre con algún tipo de fin social más allá de lo puramente estético?

- La pintura es una forma de acercarme y comprender mi entorno. Es un medio de aproximación. Pero creo que la estética tiene que estar vinculada siempre a ciertos posicionamientos. La pintura viene de una tradición muy pesada de grafismos vinculados al pensamiento. Eso la postmodernidad lo diluyó y hay pintura que no tiene una carga política, siempre se ha tachado respecto al arte conceptual como más sesudo o más espeso... A mi me gustan las dos cosas; me gusta que haya una parte conceptual pero también recuperar la impronta y el poder emocional de la mancha o el color en la construcción de la imagen. 

- ¿Cómo afectará el arte digital a la pintura tradicional?

- La pintura ha soportado muchos cambios de sociedad, y por eso es importante, para mí, decodificar desde la pintura el lenguaje informático. La pintura tiene un bagaje de lectura de grafismos muy pesado, tiene mucha historia y en todas las épocas ha tenido diferentes pesos conceptuales. La pintura no solo no desapareció con la fotografía, sino que la absorbió, y ahora está ocurriendo lo mismo con el lenguaje digital. Es muy atractivo que la interacción manual y material del lienzo absorba lenguajes tan alejados de eso como pueda serlo el computacional. 

Fernando Romero, ante una de sus pinturas en el Museo de Teruel.  M. A.
Fernando Romero, ante una de sus pinturas en el Museo de Teruel.  M. A.
Fernando Romero, ante una de sus pinturas en el Museo de Teruel.  M. A.
Fernando Romero, ante una de sus pinturas en el Museo de Teruel.  M. A.
Fernando Romero, ante una de sus pinturas en el Museo de Teruel.  M. A.