CULTURA Ocho jóvenes del club literario del IES Bajo Aragón publican su primera novela corta cooperativa

Ocho jóvenes del club literario del IES Bajo Aragón publican su primera novela corta cooperativa

Imagen de la presentación oficial de ‘FG’, de La Sociedad del Boli, que tuvo lugar en la librería Santos Ochoa de Alcañiz
Imagen de la presentación oficial de ‘FG’, de La Sociedad del Boli, que tuvo lugar en la librería Santos Ochoa de Alcañiz

Ni todo lo que escriben los jóvenes pasa antes o después por las redes sociales ni su capacidad de asociación se limita a los grupos de Whatsapp. La Sociedad del Boli es un club de escritura del IES Bajo Aragón de Alcañiz en el que ocho estudiantes, de entre 14 y 18 años, acaban de publicar a través de la editorial cartonera Cartonerita Niña Bonita su primera novela corta cooperativa, FG. 

La Sociedad del Boli es un grupo de alumnos coordinados por la profesora Mónica Mouriz que se formó durante el pasado curso. Actualmente pertenecen a ella Miriam Ruiz, Carmen Vidal, María Vidal, Lucía Muniesa, Aurora Sánchez, Melania Bardavío, Juan Saavedra y Eva Civera. Ni llevan corbata ni toman agua con hielo en el Café Gijón, pero básicamente hacen lo mismo que en las tradicionales tertulias literarias. Se reúnen tres o cuatro miércoles al mes –normalmente durante los recreos, en ocasiones por ahí después de las clases– donde hablan, planean proyectos conjuntos y ponen en común cosas que cada uno de los ocho ha escrito en su casa. 

Aunque los ocho tienen alguna cosa en común –la mayor parte de ellas, siete, son chicas; estudian en el IES Bajo Aragón y se sienten atraídos por la literatura y la actividad creativa– Miriam Ruiz, alcañizana de 18 años que es la veterana del grupo al que pertenece desde su fundación, asegura que también son abundantes –y enriquecedoras– las diferencias. “En cuanto a las ideas que tenemos en la cabeza cada uno tiene las suyas”, explica. “A mí mi interesa sobre todo el teatro, la poesía y la novela, y a algunos de mis compañeros les atrae más el cómic, la novela corta o el relato”. 

La Sociedad del Boli cuenta con un blog –http://lasociedaddelboli.blogspot.com/– cuya esplendida declaración de intenciones no podría ser más gráfica: “¿Y tú qué? ¿Eres de los que hay que ir a buscarlos para hacer algo o eres suficientemente mayor para venir solo? Quedamos una vez a la semana. Nos comemos un bocata y hablamos de lo que escribimos. Porque nos gusta escribir y porque nos apetece. ¿Te apuntas?”.

A través de ese blog han publicado algunos de los textos que los miembros de la Sociedad han escrito, pero este curso planearon algo más ambicioso, crear una novela corta y buscar la manera de publicarla en papel. Víctor Guiu, otro profesor bajoaragonés vinculado a la Sociedad además de poeta, escritor y relacionado con proyectos editoriales de la zona como Fragolino, les propuso publicarlo en Cartonerita Niña Bonita. “Ninguno de nosotros tenía ni idea de lo que era una editorial cartonera cuando nos habló de ella”, confiesa Miriam. “Pero creo que fue una magnífica idea”. 

Las editoriales cartoneras surgieron hace algunos años en Argentina, durante los peores años de la crisis económica, y pronto se exportaron al resto de América Latina. Consiste fundamentalmente en comprar cartones reciclados a las personas que se dedicaban a recogerlos para subsistir y utilizarlos como tapas para ediciones de bajo coste, artesanales y limitadas, que se pegan o cosen a mano. David Giménez trajo la idea a Zaragoza hace ya 11 años.

“Es una buena forma de publicar porque por un lado se recicla el cartón, y por otro puede pagarse, porque no sabíamos cómo podríamos pagar la impresión y la edición convencional”, afirma Miriam. Y eso por no mencionar el hecho de cada libro acaba siendo una pequeña joya única e irrepetible, muy alejado del concepto de libro de gran tirada y a años luz del formato digital que viaja de dispositivo en dispositivo codificado en unos y ceros. Lo menos romántico que puedes echarte a la cara. 

“Una cartonera recicla el cartón de una caja de patatas o de vino, por ejemplo. Luego en la tapa del libro se ve parte del diseño de esa caja, y encima se pinta con acrílico el título. Queda muy bien y además con un diseño único y muy artesano”, agrega Miriam Ruiz. 

La joven escritora explica que no ha sido fácil escribir la novela a 16 manos, proyecto que ha centrado los esfuerzos de la Sociedad del Boli este curso, aunque el producto final ha merecido la pena en su opinión. 

La presentación tuvo lugar la semana pasada en la Librería Santos Ochoa de Alcañiz. Allí se vendieron en un plis plás unos 40 volúmenes, cuyos beneficios se reinvertirán en una segunda edición y en nuevos proyectos de la Sociedad del Boli. Además cada uno de sus miembros se han quedado un ejemplar, y el resto de la primera edición han ido a parar a la biblioteca del IES Bajo Aragón, “para que la gente pueda leerlo y de algún modo quede constancias de lo hecho”. 

En cuanto a los proyectos que el grupo de escritores afronte el próximo curso, Miriam Ruiz asume que ya no los vivirá en primera persona, porque es su último año en el instituto antes de empezar Literatura General y Comparada en la Universidad Complutense de Madrid. Pero como si de una logia secreta se tratara “quien entra en la Sociedad del Boli ya no sale”, bromea Miriam, por lo que tiene claro que, de un modo u otro, la musa de 2º de Bachillerato, como la conocen sus camaradas de bolígrafo, seguirá vinculada al proyecto.

‘FG’, una novela corta que toca numerosos géneros

El título de la novela cartonera de la Sociedad del Bolígrafo, FG, son las siglas del el Fantasma del Grifo. Y poco más se sabe, porque el grupo de jóvenes escritores del Bajo Aragón está decidido a proteger su trama con más celo que los productores de Juego de Tronos, para que quien quiera conocerla tenga que hacerse con uno de sus ejemplares. Por no dar no dan ni demasiadas pistas. No aclaran el género al que pertenece FG porque los toca todos. Los miembros del club de escritura han realizado un capítulo de la historia, conociendo los anteriores pero sin saber las intenciones de los posteriores, así que cada cual ha introducido elementos de aquellos géneros que más le atraen, desde el misterio al humor, pasando por la novela fantástica o el terror. “Yo leí el primer capítulo y me hice una idea de cómo podía evolucionar la historia”, explica Miriam Ruiz, la más veterana de las escritoras de La Sociedad del Boli, “pero luego ha ido cambiando mucho. La verdad es que es una novela sorprendente y para nada imaginé el final que tiene”. 

Imagen de la presentación oficial de ‘FG’, de La Sociedad del Boli, que tuvo lugar en la librería Santos Ochoa de Alcañiz
Imagen de la presentación oficial de ‘FG’, de La Sociedad del Boli, que tuvo lugar en la librería Santos Ochoa de Alcañiz
Imagen de la presentación oficial de ‘FG’, de La Sociedad del Boli, que tuvo lugar en la librería Santos Ochoa de Alcañiz
Imagen de la presentación oficial de ‘FG’, de La Sociedad del Boli, que tuvo lugar en la librería Santos Ochoa de Alcañiz
Imagen de la presentación oficial de ‘FG’, de La Sociedad del Boli, que tuvo lugar en la librería Santos Ochoa de Alcañiz