ENTREVISTAS Juan José de Lope, director comercial de Alcarria Flora: “El cultivo de la lavanda contribuye a diversificar las explotaciones agrarias”

Juan José de Lope, director comercial de Alcarria Flora: “El cultivo de la lavanda contribuye a diversificar las explotaciones agrarias”

Juan José de Lope, en los campos de lavanda y carrasca de la Fundación Térvalis en Los Baños, en Teruel
Juan José de Lope, en los campos de lavanda y carrasca de la Fundación Térvalis en Los Baños, en Teruel

Juan José de Lope es director comercial de Alcarria Flora y el pasado jueves participó en el II Encuentro sobre Cultivo de Aromáticas en Teruel, que organizó la Fundación Térvalis con motivo el inicio de la cosecha de lavandín que lleva a cabo el Centro Especial de Empleo Impulso Aromas en Los Baños. Más de 120 participantes acudieron a este encuentro donde se explicó el proceso del cultivo de esta planta, como alternativa y complemento a otros cultivos tradicionales.

-¿Cómo se transforma el lavandín en aceite esencial?

-El proceso de destilación es muy sencillo. La flor que se recolecta en el campo se lleva a la destilería y mediante arrastre de vapor se volatilizan las moléculas aromáticas de la planta, se hacen pasar por un intercambiador de calor, donde se condensan, y en un recipiente que es un esenciero o vaso florentino se separan por diferencia de densidades. El aceite esencial al ser menos pesada que el agua se queda en la parte de arriba y esta se queda abajo.

-¿Para qué se utiliza luego ese aceite?

-Se emplea en mercados de cosmética y perfumería, que puede ser industrial o alcohólica, que es la que  se utiliza para aromatizar jabones, lejías, un fregasuelos o productos para la higiene personal como un gel o un champú. Ahora también está muy de moda la aromaterapia y otra parte se utiliza en farmacia. También comienza a utilizarse en nuevos mercados como la alimentación animal y la alimentación humana. Se están utilizando  aceites esenciales para hacer diferentes productos alimentarios a través de sus aromas.

-Estamos en Teruel, donde la Fundación Térvalis ha sido pionera en el cultivo de la lavanda en los últimos años, pero ¿ cómo está la situación a nivel nacional?

-Es un producto que ha vuelto a emerger. En España se inició en los años 40 a través del ingeniero Jesús Navarro de Palencia, que hizo un estudio sobre el cultivo de la lavándula vera para el Ministerio de Agricultura en los años 40 y posteriormente, en los años 60, a través del antiguo Instituto de Investigaciones Agrarias y de varias personas introdujeron la planta del lavandín en España y se comenzó a hacer cultivos industriales, que surgieron cuando en el medio rural vino el éxodo rural y la emigración. La gente no recogía ya el espliego en el campo en las provincias de la ahora conocida como España vaciada. Era un complemento en la economía de los lugareños de las provincias como Cuenca, Teruel, Soria o Guadalajara donde iban los industriales y montaban la caldera para destilar. Ahora se ha adaptado al cultivo industrial, a grandes explotaciones y se están utilizando variedades que demanda el mercado para que sea un incentivo que genere dinero y pueda vivir en el medio rural.

-Su cultivo ¿es una alternativa al cereal?

-No se tiene que ver como una alternativa sino como un complemento. Los agricultores tienen que pensar que hay que diversificar sus explotaciones agrícolas. Hacer de muchos pocos un mucho. Nosotros diversificamos una explotación agrícola y hay que sumar muchos. No depender de poner todos los huevos en la misma cesta. Junto al cultivo de la lavanda o la truficultura y otro tipo de cultivos que se dan en la mitad norte de España hay que tratar de buscar soluciones y que la  gente pueda seguir viviendo en el campo y para vivir en el campo se necesita ganar dinero. Ahora hablan en Guadalajara de la lavanda y el turismo, pero antes de esto el agricultor tiene que ganar dinero con las flores. Si el agricultor gana dinero con los campos de lavanda o con otro cultivo el turismo que puede haber en torno a eso es viable. La gente viene al campo y dice que es bonito, pero lo es desde San José hasta Todos los Santos. De noviembre a marzo no lo ven así.

-En Guadalajara llevan ya un tiempo cultivando la lavanda. ¿Cómo han colaborado con la Fundación Térvalis para iniciar el cultivo aquí en Teruel?

-Desde mi empresa, Alcarria Flora, colaboramos con el CEE Impulso Aroma, de la Fundación Térvalis, para todo lo que ha sido el inicio de estos cultivos. Les hemos estado asesorando tanto técnicamente como en apoyo logístico y ahora lo que queremos es que ellos ya puedan ir solos. Vamos a estar a su lado pero ellos ya pueden llevar de la mano a la gente de Aragón y de Teruel. Lo que nosotros hicimos un día con ellos que ahora lo hagan ellos con otros. Nosotros iniciamos el proyecto con ellos hace cinco años y ahora tienen que aprovechar su saber hacer y enseñar a andar a los demás y que se vea que puede ser un complemento para los agricultores de Teruel. Hemos venido a este encuentro de apoyo a Panos Charizopoulos y para ayudar en lo que nos puedan necesitar.

Juan José de Lope, en los campos de lavanda y carrasca de la Fundación Térvalis en Los Baños, en Teruel
Juan José de Lope, en los campos de lavanda y carrasca de la Fundación Térvalis en Los Baños, en Teruel
Juan José de Lope, en los campos de lavanda y carrasca de la Fundación Térvalis en Los Baños, en Teruel
Juan José de Lope, en los campos de lavanda y carrasca de la Fundación Térvalis en Los Baños, en Teruel
Juan José de Lope, en los campos de lavanda y carrasca de la Fundación Térvalis en Los Baños, en Teruel