ENTREVISTAS El Niño de las Monjas, el novillero acogido por unas religiosas: “Sueño con ser figura del toreo pero primero hay que hacerse un hombre hecho y derecho”

El Niño de las Monjas, el novillero acogido por unas religiosas: “Sueño con ser figura del toreo pero primero hay que hacerse un hombre hecho y derecho”

Jordi Pérez, el ‘Niño de las Monjas’. Paco Haro
Jordi Pérez, el ‘Niño de las Monjas’. Paco Haro

El Niño de las Monjas fue aquella mítica película que hizo derramar lágrimas a media España en los años 50. Sí, la de aquellas monjitas que acogían en su convento al niño huérfano que soñaba con ser figura del toreo. Y uno se pregunta si esa historia lo es del pasado y ya no tiene vigencia en el año 2019, o por el contrario aquel imaginario español envuelto en pobreza aún tiene lugar en este tiempo. Se lo preguntamos a el nuevo Niño de las Monjas, un chaval valenciano que como aquel protagonista del filme también es huérfano, quiere ser torero y está acogido por las monjitas.  

-Torero, su historia parece sacada de una España de posguerra con toros en blanco y negro.

-Eso parece, porque todo lo que envuelve a mi vida forma parte de ese pasado que a varias generaciones de españoles les tocó muy cerca. Pero yo soy un chaval del siglo XXI con la mentalidad de este tiempo y la visión del mundo que ahora puede tener cualquier joven. 

-¿Quién es el Niño de las Monjas?

-Pues un chaval con la ambición y las ganas de ser torero que ahora se está formando tanto en esta profesión como en la vida. Un joven más.

-No sé si además de dedicarse al toro también estudia o trabaja.

-Sí. Estudio en los Jesuitas, al lado del convento donde vivo. Hago un grado medio de maquinaria industrial y hago lo que puedo… (Risas) Es que las madres me obligan a estudiar pero yo solo tengo en la cabeza los toros. Las madres me dicen que hay que tener una profesión y estudiar para abrir la mente.

-Me decía que vive acogido por las monjas.

-Sí. Vivo desde hace años en el convento de San José de la Montaña con dos hermanos más: David y María. Mi hermana Ruth, que es la mayor, ya está en el pueblo haciendo su vida. Somos de Carlet.

-Una niñez difícil, supongo.

-Distinta. Esa es la palabra. Aunque de eso me doy cuenta ahora. De niño no eres consciente de que tu situación es tan particular, pero visto desde mis 19 años ya entiendes que no has tenido la infancia que a cualquiera le hubiera gustado tener. Mi padre murió y mi madre está en el pueblo. Pasábamos muchas necesidades. Pero también he de decirte que he sido feliz. No me cambiaría por nadie.

-¿Se puede pasar hambre en 2019?

-Es duro decirlo pero también en este tiempo se puede pasar mal.

-Y ahí entraron las monjas del convento de San José de la Montaña para atenderle

-Así fue. Y desde el principio fue la madre Elisa la que se encargó de nosotros y nos dio un trato muy especial. Ahora es la que me arregla las muletas y me cose los vestidos de torear cuando hay algún enganchón. Es que a ella le gustan los toros. Es de Ronda y lo ha mamado desde chica. Me contaba en una ocasión que de niña se colaba con sus hermanos en la plaza. Nos reíamos mucho.

-Pero tengo entendido que se quiso hacer jugador de rugby.

-(Risas) Es verdad. No quería que fuera torero. Al principio se lo tomaba a risa pero cuando vio que iba en serio me apuntó a un equipo de rugby. Para que se me pasara. Duré una semana. Yo quería ser torero y como no me hacía caso me fui directamente a la Madre General del convento para que me escucharan. Fueron días de conflicto, la verdad. Al final cedieron y me inscribieron en la Escuela de Tauromaquia de Valencia. 

-He visto en su perfil de ‘whats app’ que lo ilustra una imagen de Paco Camino. 

-La foto es imponente. Es la naturalidad hecha torero. Es la tranquilidad más absoluta en la cara de una fiera. La foto la tengo por eso. Además el maestro Paco Camino es un mito y me admira su historia.

-Y cuál es su sueño-

-Ser figura del toreo pero antes hay muchos caminos que recorrer. Y uno de esos caminos pasa también por hacerse una persona hecha y derecha. Y en eso estoy.

-Hoy torea en Orihuela del Tremedal.

-Será la primera vez que toree en la provincia de Teruel y puedo decir que voy a entregarme al cien por cien. Soy novillero y voy a por todas.

-Para los aficionados que quieran ir a verle. ¿Qué concepto de toreo tiene en la cabeza?

-Me dicen en la escuela de Valencia que ahora somos esponjas que tienen que absorber todo. No tengo una etiqueta colocada en la montera. Admiro a Talavante, Manzanares o la raza y el poder de El Juli. No tengo un concepto definido. El tiempo lo irá moldeando.

-Pues mucha suerte torero esta tarde en Orihuela, pero sobre todo en la vida.

Jordi Pérez, el ‘Niño de las Monjas’. Paco Haro
Jordi Pérez, el ‘Niño de las Monjas’. Paco Haro
Jordi Pérez, el ‘Niño de las Monjas’. Paco Haro
Jordi Pérez, el ‘Niño de las Monjas’. Paco Haro
Jordi Pérez, el ‘Niño de las Monjas’. Paco Haro