CULTURA Carlos Núñez ve la música celta como “la banda sonora de la España Vaciada”

Carlos Núñez ve la música celta como “la banda sonora de la España Vaciada”

Carlos Núñez, José Manuel Pastor, Carmelo Artiaga y Francisco Burillo, en el acto celebrado en el Casino de Teruel
Carlos Núñez, José Manuel Pastor, Carmelo Artiaga y Francisco Burillo, en el acto celebrado en el Casino de Teruel

La hermandad de los celtas (Planeta de los Libros, 2018) es el título del libro que el gaitero Carlos Núñez presentó este jueves en el Casino de Teruel como preámbulo al concierto que este sábado ofrecerá en el Teatro Marín, el segundo de este año en la capital turolense. Núñez estuvo acompañado de Francisco Burillo, catedrático de Prehistoria y promotor de Serranía Celtibérica y Carmelo Artiaga, presidente de la Academia de Artes del Folclore y la Jota de Aragón. También estuvo presente José Manuel Pastor, especialista en Arqueología Experimental. Además de presentar el libro, el acto sirvió para que Carlos Núñez se sumará a la candidatura que promueve la academia para que la jota aragonesa sea considerada Bien Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. 

El libro es un trabajo sobre la música y la cultura celtas, un ensayo similar a otros clásicos como El ritmo perdido, de Santiago Auserón o Historia social del flamenco, de Alfredo Grimaldos.

Núñez ha llevado a cabo una investigación que realizó en el santuario de Peñalba, en Villastar, que visitó el año pasado acompañado por Burillo. Allí apareció un texto dedicado al dios Lugh, hace unos 2.000 años y es una de las canciones más antiguas del mundo escrita en lengua celtíbera. Núñez desveló esta semana en una entrevista publicada en DIARIO DE TERUEL que viajó a la Universidad de Galway para hablar con uno de los mayores especialistas de lenguas celtas del mundo para que leyese el poema.

El artista apuesta por la música celta como banda sonora de la España Vaciada, reivindicando desde hace más de 20 años sus ecos mucho más allá de la influencia irlandesa en el norte de España, y llevándola a todo el mundo hispánico como trata de demostrar en sus investigaciones. Burillo destacó el papel de Carlos Núñez porque lo que ha hecho es  “retrotraer” algo tan importante como es la música actual celta, ir buscando sus raíces y ver el vínculo que podría tener en los ámbitos Atlántico y peninsular de hace más de 12.000 años.

El músico y autor del libro explicó que lo presentó aquí porque este sábado tiene un concierto en Teruel, que para él “no es venir a hacer un concierto normal”. 

“Teruel es un símbolo muy bueno de la España vaciada y decidimos aprovechar la fecha del concierto y venir antes para tener la oportunidad de estar con estos maestros que están haciendo un trabajo en equipo interdisciplinar”, señaló.

Núñez destacó la importancia en el mundo de la música celta de “beber de los grandes maestros arqueólogos”. Ellos son capaces de tener una visión global y de leer de todas las informaciones que les llegan. 

En su opinión, están enseñando que la cultura celta “no es un romanticismo” del siglo XIX sino que viene desde el pasado. 

“Es una oportunidad maravillosa de aprender de estos maestros”, incidió, porque “están haciendo algo muy bonito, que es una esperanza de que no solo puede haber vida en Madrid y en la costa, sino que hay un interior con unos valores y una cultura que hay que exportar en base a lo nuestro”, señaló y por eso consideró que lo mejor que puede hacer un madrileño o cualquiera que vive en una gran ciudad es “venir a esta España rural y vivir todas las esencias  para despertar y valorizar todo esto porque como dice Francisco Burillo solo quedan quince años”.

Su aportación, aseguró, es “un granito más” pero confió en que entre todos se consiga una “onda expansiva”.

En el acto, organizado por el Círculo de Recreo Turolense, también intervino José Manuel Pastor, arqueólogo experimental, que se dedica a recrear o reproducir piezas de la época como un carnyx celta, un instrumento para la guerra, cuyo equivalente en la península son unas trompas celtibéricas de barro que aparecen en Numancia. 

La presentación le dio la oportunidad de mostrar estos instrumentos de música. Otras piezas que ha reproducido son unos cascos aparecidos en Numancia, por encargó el grupo Tierra Quemada, similares a los celtibéricos de Aranda del Moncayo, que acaban de llegar desde Francia, donde permanecían desde los años 80,  a Zaragoza. 

También intervino Carmelo Artiaga, presidente de la Academia de las Artes del Folclore y la Jota de Aragón, de la que Núñez es académico. El músico firmó la adhesión que promueve la academia para que sea considerada Bien Inmaterial de la Humanidad siendo así el primer artista español de renombre mundial que se suma a esta causa. Esta candidatura ya ha sido refrendada hasta el momento por más de 60 instituciones como el Gobierno de Aragón, el Congreso de los Diputados, la Diputación Provincial de Teruel, los Ayuntamientos de las tres capitales de provincia y de otras localidades. 

Avance de Celtic Beethoven

En el concierto de este sábado, que comenzará a las 20,30 horas, Núñez avanzará a los espectadores del concierto algunas pinceladas de su nuevo proyecto; Celtic Beethoven, a pocos meses de que se cumpla el 250 aniversario del nacimiento del genio de la música. Gaiteros aragoneses le acompañarán en este concierto, además de un pipe major escocés y Jon Pilatzky, de los Chieftains. Este concierto ha sido organizado por el Ayuntamiento de Teruel.

Carlos Núñez, José Manuel Pastor, Carmelo Artiaga y Francisco Burillo, en el acto celebrado en el Casino de Teruel
Carlos Núñez, José Manuel Pastor, Carmelo Artiaga y Francisco Burillo, en el acto celebrado en el Casino de Teruel
Carlos Núñez, José Manuel Pastor, Carmelo Artiaga y Francisco Burillo, en el acto celebrado en el Casino de Teruel
Carlos Núñez, José Manuel Pastor, Carmelo Artiaga y Francisco Burillo, en el acto celebrado en el Casino de Teruel
Carlos Núñez, José Manuel Pastor, Carmelo Artiaga y Francisco Burillo, en el acto celebrado en el Casino de Teruel