BAJO ARAGÓN El tambor redobla en Alloza y Berge pese a no celebrar la XXIII Tamboas

El tambor redobla en Alloza y Berge pese a no celebrar la XXIII Tamboas

Una familia, perfectamente ataviada con sus túnicas de la Exaltación de la Santa Cruz
Una familia, perfectamente ataviada con sus túnicas de la Exaltación de la Santa Cruz

Vecinos de Berge y Alloza, dos de los municipios integrantes de Tamboas, salieron el pasado sábado a los balcones, patios y portales de sus casas a redoblar. Ese día tenían que haber celebrado la vigesimotercera edición de una particular exaltación que comparten junto a Ariño y Muniesa (Zaragoza).

Los tambores no solo sonaron el fin de semana en los nueve pueblos de la Ruta del Tambor y Bombo, sino que también lo hicieron en Berge y Alloza, a cargo de las cofradías de San Pedro y la Exaltación de la Santa Cruz, respectivamente. Completan Tamboas Jesús Nazareno (Ariño) y Virgen del Rosario (Muniesa). “Este año habíamos preparado un súper programa”, lamentó la presidenta de la Exaltación de la Santa Cruz, Tere Moreno.

A mediodía estaba previsto un concierto en la iglesia a cargo de la Agrupación Laudística de Andorra, hinchables para los niños y una comida de hermandad. A las 17 horas estaba programada la exaltación de tambores, bombos y cornetas en la plaza, con posterior merienda y espectáculo de Salva Bengala.

Se esperaba la presencia de centenares de tamborileros de estas cuatro localidades, además de otras invitadas entre las que este año figuraban Santa Eulalia y La Ginebrosa.

Tradición inquebrantable

Toda la ilusión depositada en este encuentro anual, que tiene lugar el fin de semana anterior al domingo de Ramos, se vio truncada por la alerta sanitaria por Covid-19. No obstante, en un arrebato de orgullo y rabia, los tamborileros salieron en la tarde del sábado a hacer sonar sus instrumentos con el toque de Tamboas como hilo conductor.

“Fue un poco descoordinado porque unos se pusieron la túnica y otros íbamos más de calle, pero lo importante era salir a tocar un rato. No estábamos mucha gente porque muchos viven en Zaragoza, pero lo pasamos bien”, dijo Moreno. 

Lo mismo harán el jueves santo, al menos en Alloza, donde no renunciarán a romper la Hora. “Somos 218 socios en la cofradía y a mucha gente la tenemos fuera, pero nos han dicho que también saldrán a tocar, aunque sea en solitario”, detalló.

En Alloza la Semana Santa se vive intensamente. Después de una cena de hermandad a la que suelen apuntarse 150 personas, rompen la Hora. Pero las actividades comienzan desde el domingo de Ramos con el Vía Crucis al calvario –uno de los más espectaculares de Aragón–, la procesión del Encuentro el miércoles, la del Prendimiento el jueves, la del Santo Entierro el viernes y el Toque de Silencio del sábado.

Estos días se vivirán de una forma muy diferente este año, por lo que Moreno deseó “mucho ánimo para todos” para seguir manteniendo el confinamiento, y alentó: “Saldremos de esto todos juntos”.

En Alloza los vecinos también aplauden cada día desde los balcones a las 20 horas “para agradecer a sanitarios, dependientes, farmacéuticos, transportistas, periodistas, etc. el gran trabajo que están haciendo para que nosotros tengamos todos los servicios desde nuestras casas”.

Una familia, perfectamente ataviada con sus túnicas de la Exaltación de la Santa Cruz
Una familia, perfectamente ataviada con sus túnicas de la Exaltación de la Santa Cruz
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