TERUEL El coronavirus no incrementa la demanda ni el abandono de perros en Teruel

El coronavirus no incrementa la demanda ni el abandono de perros en Teruel

Dos voluntarias llenando las garrafas para distribuir el agua en los espacios destinados para los perros
Dos voluntarias llenando las garrafas para distribuir el agua en los espacios destinados para los perros

El coronavirus no ha provocado en Teruel un aumento en la demanda de adopción de mascotas ni en el abandono de las mismas, algo que sí ha ocurrido en otra ciudades españolas, donde se han dado casos de abandono por miedo al contagio, según explican desde la protectora Amigo Mío, que gestiona el refugio de El Planizar. 

“Aquí ocurrió al contrario, incluso dimos una perra en acogida porque es mayor, tiene poco pelo y durante los primeros días del confinamiento había frío. La perra le resultó muy beneficiosa a su persona de acogida porque  vivía sola y el animal le ha hecho mucha compañía en los días en que no pudo salir a la calle”, explicó Fina Castán, que es una de las voluntarias de esta protectora.

En otros lugares ha habido casos en que los refugios han recibido más demandas de adopciones durante la época del confinamiento porque los perros eran el salvoconducto para salir a la calle varias veces al día. Sin embargo, desde Amigo Mío comentan que en el caso de Teruel no han notado este incremento. 

Desde que se inició la pandemia se han realizado tres adopciones, una cifra habitual para este periodo de tiempo y en muchos casos se trata de animales sobre los que ya se habían iniciado antes los trámites. 

 En todos los casos los perros ahora se encuentran en un proceso de preadopción y, cuando la situación se normalice, los nuevos dueños firmaran los contratos con Amigo Mío. Cada uno de los casos recibe un seguimiento pormenorizado de forma que la protectora se asegura de que ese animal recibe las atenciones necesarias. “El proceso de adopción es exhaustivo, se controla mucho al animal”, especifican. 

En cuanto a las llamadas referentes a animales abandonados, Castán precisa que han recibido menos que en un periodo normal porque la gente ha salido menos a la calle. Sí que han tenido alguna por gatos accidentados. De todas formas, matizan que tienen el refugio cubierto ya que atienden a 40 perros y no tienen espacio para poder acoger más. 

Tareas diferentes

Los voluntarios del refugio que gestiona Amigo Mío en Teruel han reorganizado los grupos de trabajo con el fin de evitar los contactos entre las personas que acuden a atender a los animales. Así, desde que se inició el estado de alarma acuden 2 voluntarios en cada equipo y cada uno de ellos se ocupa de una tarea diferente para no estar en contacto. 

Cada uno de los tres grupos que hay acude al refugio, situado en El Planizar, durante una semana consecutiva, cada uno en el horario que se ajusta a sus posibilidades, explica Fina Castán, quien argumenta que algunos van por la mañana y otros acuden en horario de tarde. Todos hacen el mismo trabajo, que es limpiar las jaulas y desinfectarlas con lejía, cambiar el agua, poner la comida y sacar a los perros a pasear. Los que se escapan se quedan dentro del recinto y el resto van por los alrededores a dar una vuelta. 

“Uno está paseando a los animales y otro limpia las perreras”, explica Fina Castán, que es una de las personas que colabora con Amigo Mío en la atención de los animales que viven en el refugio. Reconoce que para los voluntarios ha supuesto una sobrecarga de trabajo porque habitualmente hay más gente en cada turno. Sin embargo matiza que el confinamiento para los animales ha tenido sus ventajas porque los cuidadores han podido estar más tiempo con ellos al no tener responsabilidades laborales. “Muchos de los voluntarios no hemos trabajado, hemos ido con más tiempo al Planizar y menos prisas”, comenta la mujer.

Aunque ahora ya están permitidas las reuniones de hasta 10 personas, en Amigo Mío tienen previsto mantener la reducción en el número de voluntarios de cada grupo durante algún tiempo más para garantizar así la distancia social.

Para poderse desplazar hasta el refugio contaban con un justificante que debían enseñar a los agentes de seguridad del Estado si les paraban, algo que en el caso de Fina Castán ocurrió en tres ocasiones. Durante el periodo de confinamiento, desde la protectora Amigo Mío atendieron múltiples llamadas solicitando información acerca de los desplazamientos permitidos para la atención de animales fuera del núcleo familiar. “Tenían perros o gatos en un terreno y no sabían si podían ir o no, algunos nos pedían papeles que lo justificaran pero les informábamos de que nosotros no podíamos realizar ese tipo de trámites, que debían hablar con la Policía o la Guardia Civil”, especifica.

Menos avisos de abandono

 Otro de los aspectos en los que va a incidir la pandemia es en que las casas de acogida que tiene la protectora se han mantenido durante más tiempo. Así, Fina Castán explica que la mayor parte de estos hogares temporales son de estudiantes que “todavía siguen con los perros porque no han podido irse”, dice. 

Además de varios perros, Amigo Mío tiene 22 gatos a su cuidado de los que 21 están en casas de acogida y el otro está ingresado en el veterinario. 

Dos voluntarias llenando las garrafas para distribuir el agua en los espacios destinados para los perros
Dos voluntarias llenando las garrafas para distribuir el agua en los espacios destinados para los perros
Dos voluntarias llenando las garrafas para distribuir el agua en los espacios destinados para los perros
Dos voluntarias llenando las garrafas para distribuir el agua en los espacios destinados para los perros
Dos voluntarias llenando las garrafas para distribuir el agua en los espacios destinados para los perros