TERUEL La reactivación del turismo en el Matarraña marcha a buen ritmo

La reactivación del turismo en el Matarraña marcha a buen ritmo

El Salt de La Portellada, salto de agua del río Tastavins, afluente del río Matarraña, en una foto de archivo
El Salt de La Portellada, salto de agua del río Tastavins, afluente del río Matarraña, en una foto de archivo

Los establecimientos turísticos de la Comarca del Matarraña ultiman los preparativos para acoger a un buen número de turistas durante julio dado que en los últimos días han recibido más reservas de las esperadas. La situación no es tan halagüeña en el Bajo Aragón porque la cautela se ha instalado entre los viajeros por el brote de coronavirus registrado en Caspe, a pesar de que la situación sanitaria de la comarca turolense es muy diferente y el hospital de Alcañiz no ha registrado ningún ingreso por Covid-19 desde el pasado 12 de junio.

La presidenta de la Asociación de Empresarios de la Comarca del Matarraña, Marta Ferrás, indicó que los establecimientos que permanecían cerrados están ahora “trabajando a tope para la reapertura”. Aunque no disponía de los porcentajes de ocupación prevista, añadió que las reservas para el julio son “mejores de las esperadas”. Los empresarios confían en que esta tendencia se prolongue durante el resto del verano.

Con este objetivo, hoteles y restaurantes están extremando las medidas de seguridad para garantizar la salud de sus trabajadores y clientes, aseguró Ferrás. “Hubo gente que abrió el pasado fin de semana y quienes no lo hicieron se están poniendo en marcha para cumplir la normativa”, insistió.

El brote de coronavirus localizado en la comarca zaragozana del Bajo Aragón-Caspe no ha repercutido en ningún sentido en la Comarca del Matarraña, que incluso ha visto como las reservas se incrementan con el paso de los días.

No ha sido así en el caso del Bajo Aragón turolense, donde las reservas llegan “con cuentagotas”, según la gerente de la Asociación Turismo Bajo Aragón, Nieves Ballesteros.

“Hemos visto que el turismo es un sector muy sensible a la evolución de la pandemia y que cualquier incidencia le afecta”, comentó en referencia al brote de Caspe.

Desde la asociación sostienen que han sufrido tres etapas. En una primera, cuando se permitió la movilidad dentro de la provincia, las reservas fueron “muy puntuales porque la gente tenía miedo”. En un segundo momento y con el fin del estado de alarma, constataron un incremento “considerable” en las llamadas y en las reservas. Y por último, el brote en la Comarca del Bajo Aragón-Caspe ha provocado “que los viajeros tengan más cautela a la hora de reservar en las zonas próximas”.

Desde la asociación hacen hincapié en que la situación sanitaria en el Bajo Aragón turolense es muy diferente. De hecho, en el hospital de Alcañiz no hay ningún paciente ingresado por Covid-19 o sospecha del mismo desde el pasado 12 de junio.

Así las cosas, Ballesteros confía en que la recuperación para el sector llegue más adelante y, sobre todo, con la celebración de las pruebas de MotoGP y Superbikes previstas para septiembre y octubre en Motorland.

El Salt de La Portellada, salto de agua del río Tastavins, afluente del río Matarraña, en una foto de archivo
El Salt de La Portellada, salto de agua del río Tastavins, afluente del río Matarraña, en una foto de archivo
El Salt de La Portellada, salto de agua del río Tastavins, afluente del río Matarraña, en una foto de archivo
El Salt de La Portellada, salto de agua del río Tastavins, afluente del río Matarraña, en una foto de archivo
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