COMARCAS Con el césped parcelado y el aforo limitado, las piscinas se adaptan a la nueva normalidad

Con el césped parcelado y el aforo limitado, las piscinas se adaptan a la nueva normalidad

Algunas funcionan con bonos de temporada o por baños y las hay que cada día venderán tantas entradas como plazas tengan disponibles según el aforo, limitado para todas al 75%. Este verano las piscinas se han tenido que adaptar a la nueva normalidad marcada por la pandemia para poder abrir y eso incluye que muchas presenten el césped marcado con cuadrículas y otras cierren al medio día para desinfectar. De momento 67 instalaciones acuáticas –de las 212 que tienen licencia en la provincia– han comunicado su apertura ante el Departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón, de ellas 45 son municipales y cada ayuntamiento ha adoptado las medidas que considera más oportunas para garantizar la seguridad sanitaria.

Las piscinas de la provincia de Teruel comenzaron a abrir sus puertas este miércoles con unos bañistas muy precavidos que, aunque ansiosos por meterse al agua, se tomaron su tiempo para analizar las nuevas reglas que rigen sobre el césped y a las que tendrán que adaptarse este verano. 

En todas las localidades el aforo está limitado al 75% que es lo que marca la ley y, para que se cumpla la distancia de seguridad, en muchos sitios han parcelado el césped en cuadrículas de forma que cada persona o familia ocupe su espacio. 

Bono o entrada

El bono ha sido la fórmula adoptada por algunos municipios, como Montalbán, donde no habrá entradas individuales. Sin embargo, en otros lugares, como Gea de Albarracín, se pondrán a la venta tantas entradas diarias como plazas hay para cada turno. Así, en Gea el aforo se ha limitado a 50 personas y, de ellas, solo 16 podrán usar de forma simultánea el vaso grande y 4 el pequeño. 

Para favorecer que todo el mundo pueda bañarse, se venderán 50 entradas de mañana y 50 de tarde y el que acceda por la mañana no tendrá prioridad para ir por la tarde, aunque podrá entrar si hay disponibilidad. El alcalde, Santiago Rodríguez, se mostró muy cauto porque señaló que, como ha ocurrido a lo largo de toda la pandemia, la situación puede ir cambiando y habrá que adaptarse. En temporadas anteriores los vecinos sacaban el bono pero este año se ha pensado que la compra de una entrada por días es la mejor forma para controlar el acceso. Para garantizar la separación se ha marcado la zona de solarium con islas, de manera que entre cada grupo familiar hay una distancia de 2 metros. 

Más contrataciones

En Gea, al igual que en otras muchas localidades, este año será el personal municipal el que gestione las instalaciones y el bar permanecerá cerrado porque, según dijo Rodríguez, “cuenta como aforo”. Han contratado a tres personas para hacerse cargo de la limpieza y el control del agua. Los vestuarios permanecerán cerrados y para ir al baño habrá que avisar al personal. 

Las medidas adoptadas para evitar contagios de coronavirus han supuesto la contratación de 9 personas en Gea de Albarracín, que se suman a las 4 que ya había anteriormente. El alcalde reconoció que nunca habían tenido tanta plantilla y señaló que destinarán buena parte del Fondo de Inversiones Municipales Sostenibles (FIMS) de la Diputación de Teruel a pagar esos salarios derivados de la crisis sanitaria. 

En Albarracín la gestión no correrá a cargo del Ayuntamiento ya que se han sacado a concurso y la persona que las gestionará conoce toda la normativa que tiene que cumplir, según explicó el alcalde, Michel Villalta. Avanzó que en los días próximos se establecerán diferentes sectores en el césped y calcula que podrán atender a unas 150 personas en parcelas de 4 metros cuadrados.  En esta localidad, al igual que en otras, se ha eliminado el bono de temporada, que ha sido sustituido por el de diversos baños con el fin de facilitar el control. 

En algunos pueblos, como en Calamocha, hay que pedir cita para acudir a bañarse y solo se puede tener hecha una reserva. En este sentido, el alcalde, Manuel Rando, precisó que una persona “no puede pedir un turno sin haber concluido el anterior, de forma que no puede acumular” y añadió que han establecido para los que demanden cita y no acudan sanciones consistentes en días de penalización. 

Los socorristas son los encargados de controlar el agua cada hora, según explica Nora Bruna, que lleva varios años trabajando en la piscina de Calamocha, donde antes las mediciones se llevaban a cabo dos veces, en el momento de la apertura y cuando había una mayor afluencia. 

Además, antes de entrar en la instalación se exige la firma de una declaración jurada como que no se tiene constancia de estar contagiado ni se ha estado en contacto con personas enfermas de coronavirus, según explicó la concejala de Deportes, Ana Cris Domínguez.

En numerosas piscinas no habrá cursillos de natación este verano porque, al estar el aforo reducido, han preferido no limitar más el uso del vaso durante determinadas horas. En este sentido, Jacobo Berges, que es el técnico de Deportes del Ayuntamiento de Calamocha, especificó que “se ha apostado porque todo el mundo pueda disfrutar de la instalación libremente”.

Loscos

Loscos una de las localidades con menos habitantes de las que abren las piscinas. Tienen una capacidad de 99 personas por lo que casi todos sus 125 vecinos empadronados podrían utilizarlas a la vez. Eso sí, el alcalde, Pedro Elías, recalcó que durante el verano la población que suman Loscos y su pedanía, Mezquita de Loscos, ronda el millar. 

Para atender el servicio han contratado a dos jóvenes del pueblo que se ocuparán del control de aforos y la limpieza ya que las condiciones de la instalación no requieren socorrista. El responsable municipal se mostró sorprendido de que hubiera tan pocas piscinas abiertas en la zona –en Cuencas Mineras solo los municipios más poblados, que son Utrillas, Escucha, Montalbán y Martín del Río tendrán operativas sus zonas de baño- y precisó que se van a mantener las medidas de seguridad y, “ante cualquier contingencia, se cerrará la instalación”. Esos posibles imprevistos en un verano atípico han propiciado que no se adjudique el bar que hay junto a la instalación, para el que se ha contratado personal.

Pedro Elías reconoció que Loscos ha podido hacer frente a todo el gasto de la piscina por la puesta en marcha de los parques eólicos y comentó que “el presupuesto municipal actual no tiene nada que ver con el de antes”.

Toboganes en Mora

En otras comarcas, como Gúdar-Javalambre, habrá que buscar alternativas al ocio estival puesto que ninguna de las piscinas abrirá tras un acuerdo adoptado por todos los alcaldes. En el caso de Mora de Rubielos, Arquímedes Ríos, que es el alcalde, explicó que sus instalaciones están tematizadas con toboganes por lo que resultaba inviable ponerlas en marcha.

En el Maestrazgo solo estará abierta la piscina de La Iglesuela del Cid ya que, como argumentó el alcalde, Fernando Safont, se trata de “un servicio para el pueblo y un puesto de trabajo más”. Eso sí, no lo hará hasta el fin de semana ya que en la actualidad se están llevando a cabo actuaciones para arreglar los daños causados por el temporal Gloria y ponerla a punto para el baño. 

Dos puertas en La Iglesuela

Para garantizar la seguridad de todos los vecinos de La Iglesuela “se han tomado varias medidas, como cerrar las duchas y los vestuarios, organizar desinfecciones tras cada uso del baño, así como cinco desinfecciones diarias de toda la piscina. También hemos acordado que los usuarios entrarán por una puerta y saldrán por otra, para evitar cruces de personas. Para ello, se han puesto flechas indicadoras e instalado un cubo de basura para mascarillas” enumeró Safont. El aforo de la piscina será de 50 personas tanto dentro como fuera del agua y se abrirá en turnos de mañana y tarde, cerrando al mediodía. La gestión será municipal y se ha contratado personal cualificado para controlar la entrada a la instalación.

En todas las piscinas las duchas interiores están clausuradas este año, al igual que los vestuarios. En algunas de las instalaciones cierran al mediodía para llevar a cabo una desinfección de todas las zonas de uso común y elementos de contacto. Es el caso de Montalbán, donde Juan Miguel Anadón, encargado de controlar la entrada, especificó que se limpiará cada 2 horas y se hará tres veces al día.

Aliciente en vacaciones

Para Lucía, que es de Calamocha, la piscina “es el aliciente de las vacaciones” y más en un año como el actual, en el que “no se puede viajar mucho”. Por eso no dudó en acudir a primera hora de la mañana a darse el primer chapuzón de la temporada. Allí se encontró con su amiga Olga, que es “una de las fijas” de la instalación acuática. Olga siempre va por la mañana por motivos laborales por lo que no cree que tenga problemas de acceso, aunque por si acaso al salir ya hizo la reserva de hoy. “Nos quitan esto y nos quitan el verano”, decía contenta. Sin embargo, son conscientes de que este año serán de las pocas habitantes de la provincia de Teruel que podrán refrescarse en la piscina, ya que solo una de cada tres estarán operativas.

También Marta Gómez hará este verano muchas horas de piscina, pero controlando puesto que las trabajadoras de la Escuela Infantil se ocuparán, junto con los monitores de deportes, de supervisar que se cumplen las medidas de seguridad en la piscina. “Vendremos en los turnos que nos ha tocado, mañanas, tardes y fines de semana”, especificó, para añadir que “este año la situación es la que es”.

De hecho, la colaboración ha ido más allá del control de aforos en la piscina y, como explicó la concejal de Deportes, Ana Cris Domínguez, también han trabajado en la puesta a punto de las instalaciones.

Pilar aclaró que la piscina es fundamental para Calamocha puesto que constituye “una escapatoria muy agradable para pasar unas horas al día” en una zona, el Jiloca, donde el mercurio sube considerablemente en los meses estivales. La mujer, que acudió con sus hijos, Mateo y Ángela, de 5 y 3 años para estrenar la piscina, destacó el “interés” del Ayuntamiento para poner en marcha el servicio aplicando todas las medidas de seguridad. 

El verano, a remojo

Luis es el encargado de coger el teléfono para las reservas y atender a los que llegan a la instalación en Calamocha. El miércoles a las 13 horas aún tenía alguna plaza libre para la tarde y no había cubierto todas las de la mañana porque, en Calamocha, como en otras muchas localidades de Teruel, el momento preferido para el baño es la tarde.

Marina, Nadia, Rocío y Julia tienen entre 12 y 13 años y no conciben otra forma de vivir el verano que a remojo. Por eso estaban encantadas con el chapuzón que se dieron. “Hace tanta calor que no nos imaginamos el verano sin piscina”, comentó Rocío. Marina explicó que suelen acudir por las tardes, pero tenían tantas ganas de refrescarse que fueron ya por la mañana. Eso sí, Rocío señaló que por la tarde también irían si podían: “Ahora al salir volveremos a pedir”, anunció. Todas ellas solicitaron parcelas individuales, ya que las colectivas están reservadas para núcleos familiares. 

En Montalbán no se ha parcelado el césped porque es muy amplio y no se ha considerado necesario, pero por la mañana los grupos de amigos y familiares mantenían distancia entre unos y otros. Laura es una de las asiduas a la piscina y no dudó en acudir en cuanto abrió. Junto a ella estaba una amiga que se mostró muy contenta de contar con el servicio ya que, de lo contrario, había prometido a sus hijas colocar una piscina en su jardín y ya se veía comprándola. 

Cuatro amigas adolescentes, tirándose a la piscina este miércoles en Calamocha
Cuatro amigas adolescentes, tirándose a la piscina este miércoles en Calamocha
Cuatro amigas adolescentes, tirándose a la piscina este miércoles en Calamocha
Cuatro amigas adolescentes, tirándose a la piscina este miércoles en Calamocha
Cuatro amigas adolescentes, tirándose a la piscina este miércoles en Calamocha