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Sábado, 17 de abril de 2021
BAJO ARAGÓN

10/11/2017

Raül González, historiador: “Al menos el 30% de los guerrilleros del AGLA eran originarios de Teruel”

Acaba de leer una tesis doctoral sobre la actividad del grupo guerrillero en españa
Maribel S. Timoneda
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Raül González Sevís, autor de la tesis sobre el AGLA
Raül González Sevís, autor de la tesis sobre el AGLA

 

El profesor de Historia en el Instituto de Villafranca (Castellón) Raül González Devís defendió el pasado dos de noviembre una tesis doctoral titulada Entre la resistencia y la supervivencia: Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón (1946-1952), dirigida por el profesor Josep Sánchez Cervelló, decano de la Facultat de Letres de la Universidad Rovira i Virgili. La investigación es fruto de siete años de trabajo de quien también es autor del libro Tragèdies silenciades, en el que recupera la historia de la represión  franquista al norte de la provincia de Castellón. En la tesis doctoral, González analiza la trayectoria de la resistencia armada antifranquista del AGLA.

-¿Que diferenciaría al AGLA de otras agrupaciones?

-En la tesis he realizado un análisis comparativo con otras agrupaciones antifranquistas que hubo en España y una de las cuestiones que constado es que el AGLA no fue una agrupación exógena, liderada y compuesta fundamentalmente por gente que venía de Francia, sino que el número de personas que se incorporó en el territorio fue cada vez mayor. En ese análisis cuantitativo y cualitativo he podido constatar que el 70% de los guerrilleros eran naturales de las provincias en las que actuó.

-¿Qué papel tuvieron las secciones que intervinieron en la provincia de Teruel?

-Los guerrilleros nacidos en la provincia de Teruel fueron numerosos, de hecho se podría decir que en torno al 30% de los que actuaron en toda la agrupación, en Teruel, sur de Tarragona, interior de Valencia y parte de la provincia de Cuenca, eran originarios de Teruel. La zona de Teruel fue la más afectada por el fenómeno de la resistencia armada, y se establecieron campamentos en Mosqueruela, Fortanete, La Cerollera y Aguaviva.

-¿Por qué?

-Por que la provincia de Teruel fue una zona en la que hubo  muchos campamentos y donde la agrupación llevó a cabo gran parte de sus acciones. También porque fue una zona muy afectada por la represión llevada a cabo después de la guerra civil, y mucha gente que comenzó a cooperar en determinadas partidas terminó incorporándose a las guerrillas en otras provincias.

-¿Los maquis eran eminentemente comunistas?

-Gran parte de la gente que venía del interior no eran militantes del Partido Comunista (PCE) e incluso tenían una mentalidad diferente a los guerrilleros que procedían de Francia. Hubo una gran heterogeneidad en la organización, y eso a veces no fue bien gestionado por los dirigentes.

-¿A qué se refiere?

-A que no supieron gestionar los conflictos internos. Era una tarea complicada, ya que algunas de las personas que pertenecieron al AGLA contemplaban la organización como un refugio para escapar de la guardia civil y tenían una visión diferente a la de los militantes que venían de Francia, para los que la actividad del AGLA era la consagración de un compromiso ideológico y militar. Sin embargo, para otros fue una vía de supervivencia y de escape de la represión.

-¿Qué consecuencias tuvieron los conflictos internos?

-La conflictividad interna se plasmó en deserciones. Por ejemplo, en el sector 23 más de la mitad de los guerrilleros desertaron. El 23 se había formado en octubre de 1947 a partir de una división del sector 17, donde había muchos efectivos. Se creó el sector 23, que aglutinaba parte de las comarcas de Els Ports y Baix Maestrat en Castellón, la zona del Bajo Aragón y el Maestrazgo de Teruel. Al 17 también habían pertenecido las comarcas de Gúdar-Javalambre y las de Alcalatén y Almillars de Castellón.

-¿Por qué se desertaba?

-Hubo algunas unidades que tuvieron liderazgos negativos. Quienes estaban al frente no siempre estuvieron a la altura y se produjeron conductas despóticas. Hubo ajusticiamientos de desertores o de quienes desobedecían las directrices. Otras causas fueron la precariedad de la vida de los guerrilleros en el monte o la intensificación de la represión de la guardia civil.

-¿Cómo afectó la represión a la población civil?

-La persecución fue atroz y brutal y las víctimas no sólo fueron guerrilleros. Parte de la represión se centró en los civiles que no eran miembros de la agrupación. Hubo más de 3.000 detenciones y muchas víctimas mortales que, además, fueron asesinadas de manera irregular, porque en esta época no hubo consejos de guerra, sino que se aplicó la Ley de fugas, que suponía la potestad de la guardia civil para disparar a personas que pudieran huir.Era una coartada.

-¿Cómo colaboró la población civil con el maquis?

-De diversas maneras y de forma cambiante y desigual en función de la zona y del momento. Al principio hubo más apoyo al AGLA, lo que se explica parcialmente por los vínculos de parentesco que había con los miembros de la agrupación, por haber compartido militancia, por haber coincidido en prisión o por haber sido vecinos. Cuando la represión fue más intensa, disminuyó.

-¿Cómo se terminó con el AGLA?

-Hubo diversos procedimientos:  la Ley de fugas, con muertes totalmente irregulares y sin juicio previo, y además, aplicada mayoritariamente a civiles no miembros que a los propios guerrilleros; mediante asaltos a las masías en las que se habían refugiado partidas de guerrilleros, a campamentos o con ataques directos a partidas concretas. También se utilizó la conocida Ley de bandidaje y terrorismo, y con un control social a través del Somatén, un cuerpo de personas que tenían permiso para llevar armas y ayudaban a la guardia civil. Además, se desplegaron unidades del ejército que ayudaban a la guardia civil en el territorio.

-¿Cuándo se acentuó?

-A partir de 1947 y desde la llegada del general Pizarro como jefe de la quinta zona de la Guardia civil. Durante esta etapa se llegó a cotas de enorme brutalidad.

-¿Hay mujeres guerrilleras?

-Hubo seis mujeres que, de forma excepcional y temporal, estuvieron en campamentos de la agrupación, pero desempeñaron tareas domésticas; no actuaban como guerrilleras y cuando tuvieron oportunidad de darles una salida lo hicieron. Sí desempeñaron un papel fundamental en tareas de soporte, ya que se las consideraba más discretas, así que realizaron tareas de enlace para transportar información o realizar asistencia.

-También señala en la tesis que se creó una escuela guerrillera. ¿Con qué fin?

-La escuela guerrillera estuvo en Alfambra, Tormón y también en un pinar entre La Cerollera y Aguaviva. Fue única entre agrupaciones guerrilleras, pero también sufrió los golpes represivos.

-¿Cuánta gente formó parte del AGLA?

-Los datos son difíciles de establecer, pero calculo que unas 600 personas. De Francia llegaron guerrilleros de manera progresiva, muchos naturales del territorio que se integraron en los sectores 17 y 23.

-¿Por qué centraron su actividad en esta zona?

- El AGLA fue la agrupación que más expectativas despertó en el PCE y eso provocó que fuera la que más recursos recibió. Estuvo en esta zona por la proximidad geográfica con Francia, porque instaurarse en las sierras del sistema ibérico permitía conectar con las zonas del litoral, de manera que las acciones de la organización se amplificaban. Al mismo tiempo podía conectar con otras agrupaciones de la península. Éste era además un territorio con poca presencia de huídos en la guerra y eso les hizo pensar que podrían controlar mejor a las agrupaciones. Al estar cerca de Francia pensaban que llegarían muchos hombres desde allí que podrían dominar la agrupación, aunque no terminaron de conseguirlo. El discurso político era de la misma linea, pero el PCE no tuvo la hegemonía.

-Ha realizado otras investigaciones sobre el AGLA, ¿porqué le interesa tanto este tema?

-Éste es un tema que tuvo mucho impacto en la zona y a pesar de ello ha sido poco estudiado. Ha habido un silencio enorme que ahora parece que se está rompiendo. Cuesta, especialmente en las zonas rurales donde tuvo lugar el fenómeno y la represión franquista fue tan fuerte. Fueron episodios traumáticos. como el caso de los fusilamientos de Monroyo, pero como ése hay más. Eso explicaría por qué la gente del territorio no tenga interés en redescubrir esa historia, aunque su estudio y divulgación se está ahora normalizando.

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