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Toni Fernández

Hemos oído últimamente que todo este lío de la pandemia puede tener algunas consecuencias positivas en los pueblos, se ha visto que hay mayor calidad de vida en ellos, pero muchos tienen carencias que irremediablemente hay que solucionar, entre las prioridades tendríamos que normal a lo referente a abastecimientos y atención sanitaria, que en la época estival suele mejorar, pero que llegado el otoño y el invierno deja bastante que desear. 

Los últimos meses se ha hecho algo de ruido, y parece que en muchos lugares se va a mejorar las telecomunicaciones, algo esencial tanto para el plano personal y de teletrabajo como para la instalación o ubicación futura de posibles empresas que den un pequeño empujón a la zona. 

Respecto a lo deportivo a corto plazo veo más nubarrones que claros, y es que, en la ya de por sí situación de muchos clubes pequeños, de pueblo, que vive gracias a la desinteresada colaboración de muchos voluntarios que por amor al arte como se suele decir, dedican muchas horas a que salgan adelante el club del pueblo. Vale para casi cualquier pueblo y cualquier deporte. Pero ahora bien, con las nuevas normas impuestas en algunos lugares se va a hacer muy difícil la continuidad en corto plazo. Un claro ejemplo es el fútbol o fútbol sala, cuántos pueblos de nuestra provincia, o de Aragón, viven de: - sus socios, muchos seguramente lo seguirán siendo, aunque no puedan acudir al campo, solo sea por la colaboración con el equipo del pueblo, pero seguramente es un frenazo y habrá quien no continue y se de de baja; - patrocinadores, ahora mismo tal y como está el panorama habrá que ver que patrocinadores pueden y quieren seguir aportando dinero para el deporte; - ingresos de taquillas y bares de los campos, obviamente ahora esos ingresos desaparecen , en muchos sitios, es tradición el domingo por la tarde, o por la mañana acudir al campo, comprar papeletas de rifa, consumir en el bar y pasar un buen rato animando a tu equipo, dejando algo de dinero para las arcas del club ; 

 No va a faltar el trabajo de directivas, voluntarios y gente del pueblo que arrima el hombro en momentos difíciles, pero sinceramente esta crisis puede ser una estocada importante o incluso de muerte para algunos clubes que a duras penas conseguían mantenerse hasta ahora,  y que ahora ven como de un plumazo cambia toda la situación enfrentándose a un panorama que nunca en la historia reciente se había vivido.