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Cruz Aguilar

Ha surgido esta semana una gran polémica en torno a las oposiciones de Secundaria a raíz de un artículo de opinión en el que Alfonso Alegre lamenta, en El Periódico de Aragón, los inconvenientes que tienen los zaragozanos y oscenses en desplazarse hasta Teruel a hacer un examen. Tiene toda la razón en que haciendo venir hasta aquí a opositores de otras provincias se les está perjudicando. No ocurre lo mismo con los de Teruel que se tienen que desplazar, porque los de aquí tenemos AVE que nos lleva a todos los lugares en media hora y, si no nos encaja el horario, nos teletransportamos (Ironía Modo ON).

Me pongo a buscar quién es este señor y resulta que fue candidato de Podemos al Senado por la provincia de Zaragoza. Las opiniones de este político las tienen otros muchos y eso es precisamente lo que nos ha dejado a los de Teruel jugando partidos de Regional Preferente.   Se justifica (por Twitter) diciendo que hay que apostar por los derechos de las personas, no por los de los lugares y se queda tan ancho, como si en Teruel no viviera nadie. Y mira que hemos salido veces a la calle con el cartelico de “Ser pocos no resta derechos”, pues parece que en la capi no lo han leído.

Para acabar de cubrirse de gloria dice que los únicos que salen beneficiados son los hosteleros de Teruel. Y es que, claro, cuando los turolenses vamos a Zaragoza o a Huesca los hoteles de allí nos dan camas gratis para evitar que nos gastemos los cuartos. ¿O tal vez es que ofrece usted su casa, señor Alegre?

Continua su artículo de opinión diciendo que lo único bueno de este año es que no hay Vaquilla, una fiesta que perturbaba a los pobres opositores zaragozanos y oscenses en su descanso. Aquí sí que le doy la razón y es que igual que para las Fiestas del Pilar de Zaragón se para el mundo, para la Vaquilla tendría que pasar lo mismo. Aragón somos todos, aunque en algunos sitios vivamos pocos.

Los artículos de opinión son precisamente eso, la opinión de alguien con la que podemos estar o no de acuerdo. Lo lamentable es que haya políticos que no tengan reparos en expresar públicamente la supremacía que ellos creen que tiene Zaragoza sobre Teruel. Lo peor de todo es que Teruel ha sufrido, por desgracia, a muchos Alfonsos Alegres a lo largo de su historia.