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El protocolo: ¿Y qué hago yo con la coliflor o el moniato? El protocolo: ¿Y qué hago yo con la coliflor o el moniato?

El protocolo: ¿Y qué hago yo con la coliflor o el moniato?

Francisco Herrero

Lunes, 25 de enero. Oler a pueblo

Me cayó una buena entre el mundo rural cuando insinué que la gente de pueblo huele especial. Y que cuando voy a la ciudad me toca enmascarar el aroma con fragancias estandarizadas de perfumería. Y es que esto es España, el país que olvidó de dónde viene desde el momento en que saltó encolerizado por unas supuestas declaraciones de Victoria Beckham sobre el tufo a ajo de Madrid. Si pretendo seguir las normas sociales, lo mejor es hacer como el cantante Camilo y vestir ropa cara.

Francia es un Estado que, al parecer, está más por la labor de poner en valor el terruño. Se acaba de anunciar que la protección del patrimonio sensitivo del campo va viento en popa en el legislativo. Y, ¿qué es eso? Pues el olor a fiemo o el cacareo del gallo. Le Figaro recoge unas declaraciones de Joël Giraud, el responsable de la Secretaría de Estado de Ruralidad, dando la bienvenida a una propuesta de este tipo porque “la vida en el campo supone aceptar algunas molestias”. Una cita, que, si lo miramos bien, no lo deja en muy buen lugar.

Martes, 26 de enero. Los otros

Los malos siempre son los otros, nunca los tenemos alrededor. Las declaraciones bomba de José María Montón, jefe de la UCI del Hospital Obispo Polanco, sobre la vacunación fuera de protocolo a personal de administración o de los sindicatos han levantado polseguera: “Pero vamos, que esto lo sabe todo el mundo, aquí en Teruel”.

Lo mismo con las decisiones ministeriales. A raíz de los tumultos callejeros de Róterdam o Ámsterdam por las restricciones, se ha recuperado un vídeo de primeros de mayo del año pasado donde un periodista holandés preguntaba a Salvador Illa sobre el confinamiento inteligente de su país basado en la responsabilidad personal: “¿Nunca han pensado que este modelo podría funcionar aquí en España?”. El hasta hoy ministro comenzó la respuesta con un “en materia de ejemplaridad, de responsabilidad, de civismo y de consciencia de lo que estamos afrontando, nadie puede dar lecciones a los españoles”, concluyendo que los españoles “están más en posición de dar lecciones que de recibirlas”. El modelo de los Países Bajos es execrable. Punto. Sobre si aquí se barajaron en algún momento otras opciones, ningún comentario. Mientras tanto, este fin de semana pasado en la calle Alfonso I de Zaragoza, decenas de personas que piensan que respetan todas y cada una de las normas de la nueva normalidad, bailan y cantan con alegría.

Miércoles, 27 de enero. Sexis

Las frutas y verduras lisiadas ya tienen quien las quiera. Lo he visto en la tele. Son Imperfectus, una empresa que reparte hortalizas feas a domicilio desde Bellpuig, en Cataluña, a toda la península para paliar el derroche alimentario, reducir envases y promover el consumo de proximidad. Proximidad y toda la península lo veo un poco excluyente, no sé.

He visitado la página web y, todo sea dicho, ¡qué vegetales más sexis! El caso es que por veintitrés euros te mandan a casa entre ocho y diez kilos de fruta y verdura antiestética, sin poder elegir el género. El kilo te sale entre dos y tres euros. No es un precio de escándalo, pero ¿seguro que es barato? ¿Y qué hago con la coliflor o el moniato, que no me hacen nada tilín? Tendré que echarme unas gallinas en el corral para que al menos estas aprovechen ese material de desperdicio. 

Jueves, 28 de enero. Espalda mojada

James Costos vuelve a nuestras vidas. James fue el embajador de Estados Unidos en España durante la era Obama. Ha sido volver los demócratas a la Casa Blanca y saber de nuevo. James es el presidente de Secuoya Studios, presentados hoy en sociedad, la pata norteamericana de la productora propietaria de Ten, ese canal TDT que sintonizas a todas horas.

James no es un cualquiera. Antes de venir a Madrid era ejecutivo del canal de suscripción HBO y vivía con su marido, el decorador de la Casa Blanca Michael Smith, en un dúplex del Upper East Side de Nueva York. Llegó a España y revolucionó los protocolos de la vida diplomática local con sus fiestas memorables. Tras su destitución con la llegada de Donald Trump, siguió manteniendo el contacto con la alta sociedad del país y una residencia señorial en el barrio de Salamanca de la capital donde pasa varias semanas al año.

Ahora, James se encargará de poner su sello desde Los Ángeles a producciones dirigidas al público hispano de Estados Unidos y de América Latina. Es evidente que es una garantía de éxito. Mucho más que si se pusiera en el cargo a un bien formado espalda mojada de tres al cuarto.

Viernes, 29 de enero. Noticias

Si es que teníamos la solución contra el coronavirus en nuestras manos y no lo sabíamos. El azafrán, esa especia que tanto bueno nos ha dado, podría ser ahora la solución a la enfermedad, según he leído por ahí sin mucho interés.

La mala noticia es que la colchicina, el fármaco que podría curar la covid, no se obtiene de plantas del género crocus, sino de las del género colchium, al que pertenecen los los espantapastores. La buena noticia es que por aquí vamos bien de quitameriendas, en las eras o en los majadales. La mala noticia, según leo, es que la colchicina se puede obtener de forma sintética. De esta no salimos de la pobreza. Bueno, a saber. Porque no me queda claro nada de lo que he escrito.

Sábado, 30 de enero. De Canarias

A ver, ¿quién se sigue riendo del Pai, el Chuli y el Cabra, los nombres de los amigos de Carmina la Divina? Porque ponerse de apelativo el Rubius no va a la zaga y lo vemos tan normal. El Rubius se ha justificado por huir a Andorra la Vella. Aquí lo hemos puesto de vuelta y media porque es un insolidario y no pagar los impuestos que corresponde. Pero el Rubius, en verdad, es una víctima del acoso de lo peor de la sociedad y, cómo no, de la inspección de hacienda. Por fin va a poder salir a la calle sin sentirse observado, presionado.

Por eso, España ha puesto en marcha el plan para la repatriación de cerebros. La primera estrategia, digo yo, pasa por untar al responsable de comunidades de Plátano de Canarias. Y por eso ha escrito en Twitter: “Igual si queremos que nuestros youtubers vuelvan a vivir a España habría que darles una razón de peso, ¿no? Tanto como el de un cargamento de plátanos de Canarias de por vida”. El daño que este tipo de campaña pueda hacer a la reputación del producto es lo de menos. Lo importante es soltar la primera mamarrachada que se te pasa por la cabeza.

Domingo, 31 de enero. Modelo

Voy a hacerme unas fotos para un proceso de selección de la agencia de figuración Making Of. Necesitan “hombres y mujeres con aspecto rural” de 40 años en adelante. Es importante llevar gorrito, no gorra de la Caja Rural, camisa de cuadros y gayato. Aunque podría hacerme pasar por “hombre fornido árabe” de entre 25 y 45 años para un rodaje en Madrid, si me pongo turbante y me quito la camisa para dejar ver mi pecho al descubierto. Y, si me adapto, también podría ser modelo de manos entre 30 y 45 años. Sé cortar verduras en estilo juliana.

La foto de la semana / Ceremonial y protocolo

Tengo mucho que aprender todavía en la disciplina del protocolo. Esto, más que una mesa elegante parece un antro de comida rápida con pretensiones. He pasado toda la semana escuchando que si el protocolo de esto, que si el protocolo de aquello, que si el protocolo de lo de más allá. El protocolo sirve para actuar siempre de la misma correcta forma. Y como hemos protocolizado cualquier aspecto de nuestras vidas, ahora nos encontramos con que los protocolos pueden llegar a ser absurdos. ¡Qué más da! El caso es darle vueltas a la tortilla hasta que reparemos en que se ha quemado por uno de los lados.