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Francisco Herrero

Vuelve Madrid 360. Ayer, la líder popular madrileña, Isabel Díaz Ayuso, soltó como si nada a las puertas de Génova, 13: “Desde la Comunidad de Madrid queremos reivindicar la unidad de España, la soberanía del pueblo, la Constitución y también el papel del Rey ¿Qué va a hacer el Rey de España a partir de ahora? ¿Va a firmar esos indultos? ¿Le van a hacer cómplice de esto?”. Vamos, que Isabel pide más o menos a Felipe VI algo que, por esa Constitución que idolatra, tiene prohibido.

Esas palabras se han interpretado como un órdago a la Casa Real para que se marque un nuevo 3-O, cuando el monarca emitió un mensaje televisivo extraordinario, sin ningún ánimo de concordia, implacable e inflexible tal y como propugnaba el Gobierno de Mariano Rajoy con la aprobación de la oposición socialista, mientras las calles barcelonesas ardían por una demanda considerable reclamando el derecho a decidir la autodeterminación. Felipe VI, que tiene que ser un convidado de piedra en los asuntos gubernamentales, se ve envuelto otra vez por las aguas turbulentas de la política más ridícula, por las apelaciones que lo alejan cada vez más de las periferias ideológicas.

La máxima autoridad del Partido Popular, Pablo Casado, ha rectificado a Isabel. Hasta la propia Isabel ha matizado sus palabras. Y es que con el Rey no se juega.

 

Martes, 15 de junio

Nudo

El escritor Fernando Sánchez Dragó acaba de publicar un tuit: “La conciencia, Majestad, está por encima de la Constitución”. Ahí está la clave. Estoy harto de escuchar que, en un Estado de derecho, cualquier acción tiene que encontrar sustento en las normas. Pues si el jefe de Estado español no tenía suficientes privilegios por el hecho que ser quien es, ahora el autor de Kokoro, a vida o muerte: Dragó entrevista a Dragó, propugna porque Felipe VI se convierta en una especie de enviado divino con derecho de pernada.

Aproximadamente es lo que pensaron Carles Puigdemont y decenas, cientos o miles de personas en septiembre y octubre de 2017. La conciencia, por encima de todo. Y así llegamos hasta hoy. El imperio de la ley cayó sobre la dirigencia independentista y ese mismo dominio de la ley pretende levantar ahora la losa carcelaria mediante una gracia reglamentaria. Todo con la conveniencia de los intereses coyunturales, bajo mi opinión. Sin embargo, hay quienes desearían un poder más despótico. Y, por qué no, en manos de una marioneta a quien manejar sin miramientos.

 

Miércoles, 16 de junio

El debate

“Me perdonarán, pero no es lo mismo que fallezca una persona de 95 años que una de 20”, ha dicho Fernando Simón. Elena Postigo, profesora de Filosofía y Bioética, le contesta: “Todas las vidas valen igual, todas tienen la misma dignidad ontológica, tengan 95 años o 20. Todas las vidas son valiosas, y su pérdida, igualmente irreparable. El valor de la vida no se mide en años”. El debate está servido.

 

Jueves, 17 de junio

Desenlace

Para rematar el lío de los indultos, el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha declarado hoy a modo personal y no como líder de la patronal que el acercamiento y el diálogo siempre son positivos porque hay que alejarse de “las posiciones maximalistas y más radicales” que defienden los grupos convocantes y asistentes a la manifestación del domingo pasado en la plaza de Colón de Madrid 360. Todo lo que se haga porque “las cosas se normalicen”, se da por bienvenido.

El empresariado español no está a gusto con la situación política catalana de los últimos años. Compraron sin dudar el discurso de que la inestabilidad en Cataluña afectaba a los negocios y lo han mantenido todo el tiempo. Aquello que podía entenderse durante octubre de 2017 por la inseguridad jurídica que se cernía. Luego ha sido un temor infundado que se ha ido sosteniendo por no llevar la contra. Hay que seguir haciendo dinero y Cataluña es una plaza comercial de primera en España. ¿Para qué perseverar con el enfrentamiento? Al llegar la noche, leo al escritor Daniel Gascón una cita y un dibujo de un chaval cortándose las venas que sería un resumen maravilloso de todo este entuerto entre izquierdas y derechas españolas: “Que la patronal y los obispos apoyen los indultos es señal de que es una medida progresista”.

Viernes, 18 de junio

Carne cruda

Javier Gallego ha creado tanta expectativa con el Carne Cruda dedicado a la transición ecológica que he tenido que escucharlo. El director del espacio había anunciado que Antonio Amador, alcalde de Andorra y alto cargo del PSOE turolense, ha vetado al programa de radio. “No es la primera vez que nos vetan. Lo han hecho emisoras de radio, partidos políticos, marcas, ahora el alcalde de un pueblo. Siempre por lo mismo. No quieren los discursos críticos”, afirma Javier.

Javier ha repetido varias veces durante el programa, demasiadas para mi gusto, que el directo no ha podido hacerse desde Andorra por el veto. Chico, no sé. Si tanto interés tienes en desplazarte a Andorra, coges los bártulos y vas sin necesidad de una ayuda municipal no especificada. Tras la primera entrevista a un representante de las empresas eléctricas, quien ha relatado un mundo de felicidad, unicornios arcoíris y más de cien mil empleos para toda España, ha llegado el turno de todas las voces críticas. Todas. Puedo llegar a entender a Antonio, porque no iba a hacer como el sastre de El Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.

 

Sábado, 19 de junio

Sobriedad

Carlos Taibo presenta hoy en Zaragoza el libro Iberia vaciada: Despoblación, decrecimiento, colapso. Y allá que me voy. Dejo las propuestas de la España Vaciada en Brea y del G-100 de El Hueco para otra ocasión. Sé que Carlos me contará algo diferente. Y así es. Escucho algo muy fuera de onda del discurso sobre la despoblación que causa furor en nuestra tierra.

Carlos manifiesta que hay que apostar “por la sobriedad y la sencillez voluntaria”, además de por recuperar la vida social, el ocio creativo o reducir las dimensiones de las megainfraestructuras existentes. El colapso del capitalismo puede conllevar la vuelta a la vida rural, entendida como autosuficiente y basada en el producto de proximidad. Y eso sería saludable. Lo del teletrabajo es una entelequia: el cuerpo está en el pueblo, pero la mente y el consumo en la urbe. Las grandes industrias o la agroindustria deben rechazarse por su desarrollismo desmedido. Yo estoy ya elaborando mi plan B por si acaso, que el colapso puede estar al girar la esquina.

 

Domingo, 20 de junio

El Seisado

Este domingo quiero hablarte de Ludovic-Mohamed Zahed. Supe de su existencia hace años a través de un reportaje de la televisión francesa sobre la primera mezquita inclusiva de la nación, en París. Ludovic-Mohamed es un imam de origen argelino residente en Marsella que defiende que su fe no está reñida con su orientación sexual. Estos días, como se acerca la semana grande LGBT+, ha vuelto a insistir con su posicionamiento: “El islam es una religión de paz. Es cruel la exigencia de elegir entre sexualidad y espiritualidad”. Basa su discurso en que el Corán, la palabra sagrada para él y millones de personas en el mundo, no cita en ninguna parte a la homosexualidad o la transidentidad. Así que no hay condena posible por parte de Alá. La reprobación es solo una creación humana, más que un mandato celestial. Pues lo mismo pasa con lo del Seisado de Teruel, que la alcaldesa Emma Buj apoya con fervor. Espacio Municipalista y sus denominaciones anteriores lleva años reclamando que se abra a parejas casadas por lo civil o que se admitan parejas homosexuales. No existe ninguna regla etérea que lo impida.

La firma

Estoy esperando en la cola para que Carlos Taibo me firme el Iberia vaciada. Le estoy dando vueltas. ¿Qué palabras me va a dedicar Carlos, si no me conoce de nada y no hemos intercambiado una palabra durante el turno de palabra del público? Mejor hago mutis por el foro.