Síguenos

Orgías

La culpa es siempre de la política
Francisco Herrero

Lunes, 30 de noviembre. 

Cardenales

Lo de la democracia de amiguetes se queda en un juego de niños si hablamos del Vaticano. Leí ayer en La Vanguardia que el Papa Francisco está colocando a toda una camarilla adicta para que el próximo cónclave escoja un líder católico de la misma cuerda.

El diario destaca que son todo hombres en las periferias del poder de la curia, misioneros en contacto con los pobres y preocupados por las migraciones. La noticia también resalta que la pandemia ha provocado la ausencia de boato en la celebración de los nuevos cardenales. Ni fiestas, ni cenas, ni visitas de cortesía tras el acto. Un aburrimiento.

Francisco es un portento de la comunicación. Se nota su pertenencia a la Compañía de Jesús. Sabe sobresalir en el sentido que quiere. Mira que hay templos en Roma, pues yo todavía tengo en la memoria la orgía de luces y audio que contemplé como explicación de la capilla de San Ignacio de Loyola en la iglesia del Gesù, referencia jesuita en la ciudad eterna. La renovación vaticana está en marcha. Queda por ver si es un movimiento profundo o solo imagen.

Martes, 1 de diciembre. 

El canalón

¡Bum! El escándalo que circulaba por los mentideros de Bruselas desde hace unos días ha estallado. Se ve que el eurodiputado húngaro József Szájer, harto del tedio del coronavirus, decidió la semana pasada echarse un piscolabis erótico y no se le ocurrió otra cosa que participar en una orgía junto a una veintena de hombres más y ninguna mujer. La policía, alertada por un chivatazo, se presentó en el piso de autos y detuvo al personal por exceso de aforo sanitario, presencia de sustancias ilegales y cositas así. Por ahora no es delito participar en encuentros carnales múltiples, que se sepa.

La huida de Pepe para evitar la caza por las fuerzas del orden tuvo la misma épica que la recuperación de la isla de Perejil por el ejército español en 2002. Acechado, ataviado con unos calzoncillos o ni eso, tuvo la feliz idea de escapar por la ventana para descender por el canalón. El frenesí de la fuga le produjo cortes en las manos y un chorro encarnado tiñó ropa y piel del político. Lo imagino gritando “¡Habeas corpus, ya! Lléveme ante el juez”, como la señora de Vinaròs que no quería usar la mascarilla. Eso sí, con voz de reinona de película española de los noventa. 

Miércoles, 2 de diciembre. 

El chivatazo

Resulta que el chivatazo de la orgía de Pepe procedió del organizador de una bacanal rival. Sí. Hay orgías competidoras, al igual que grupos de presión a favor de intereses determinados, en los círculos diplomáticos o políticos de la Unión Europea. Y lo denuncia el anfitrión de la de Pepe, el doctorando polaco David, o Dawid, Manzheley.

David asegura que la afluencia de papis en la velada desdichada no era para tanto, pues está acostumbrado a reunir a unos cien hombres en este tipo de eventos. En estos momentos ya estoy fantaseando con las dimensiones del pisito de estudiantes del joven polaco. El promotor afirma que la clientela habitual procede de Ucrania, Francia, los Países Bajos, Luxemburgo, Suiza o España. Pero que la concurrencia más abultada viene de Polonia y Hungría. Polonia y Hungría. Sí, esos dos países tan recurrentes en este diario de campo.

Mientras tanto, en España, la televisión pública ha metido la tijera a Masterchef Celebrity para eliminar cualquier referencia a Flosie, el alter ego de Josie jaleado por el formato y perpetrado por un Florentino Fernández retro, de los dos últimos programas de la temporada. La causa ha sido un chivatazo al defensor Ángel Nodal. La audiencia considera los chistes de mariquitas como pasados de moda. Florentino ya ha pedido perdón por la interpretación. Nadie se ha disculpado por el rechazo con grima de los hombres que aparecen en el programa a las insinuaciones del personaje. Ya se sabe: entre machos, cero pluma. Como en Polonia y Hungría.

Jueves, 3 de diciembre.

Comisión virtual

A falta de uno, dos. Petras Gražulis es un parlamentario lituano de opiniones muy conservadoras y alineadas con el catolicismo más recalcitrante. Hoy ha saltado al internet en inglés que Petras se ha anotado un Merlos en toda la regla. Estaba tan tranquilo en casa durante una comisión virtual sobre cultura cuando, como de la nada, ha aparecido tras él un maromo con el torso desnudo. De repente ha tenido algún problema técnico y se ha ido la señal. A la vuelta, ni rastro del fulano descamisado. Primero, Petras juró que era su hijo; luego, Petras ha garantizado que era el periodista enemigo Andrius Tapinas, que le acosa. Llevarse el trabajo a casa es lo que tiene.

Lo mejor es seguir como siempre, acudiendo a la sede parlamentaria y haciendo apariciones en el estrado. Como aquí. Hoy mismo nos hemos quedado esperando en las Cortes de Aragón que saliera a defender el diputado David Arranz una Proposición No de Ley sobre ayudas a centros homologados privados de Educación Infantil. Tenía una incidencia personal y nadie del Grupo Parlamentario al que pertenece ha salido a defender la idea. Supongo que la urgencia habrá sido musitar “¡Alabado sea Dios!” mientras se estaba santiguando por algún rincón de la Aljafería. La mezcla de la política con la religión no cría buenos frutos. Además, se le va a caer el pelo como se entere de la anécdota aragonesa su compañero de partido en Madrid José María Sánchez, que hoy ha tildado de chillona a la diputada del Partido Popular Ana Belén Vázquez y de vago al Grupo Parlamentario Popular en el Congreso.

Viernes, 4 de diciembre.

Las nutrias

“A partir de las 17:00 horas vamos a llenar las redes sociales de adorables nutrias para combatir la curva de odio en las redes sociales”, ha publicado esta mañana la directora general de Cooperación al Desarrollo e Inmigración del Gobierno de Aragón, Natalia Salvo. Tras doblegar la curva del coronavirus, hay que frenar la curva del odio como sea. Ya estoy temblando, porque soy el odiador oficial de la provincia de Teruel. Zaragoza se ha fijado en mí y va a por mi cabeza. Aunque, bueno, igual debería empezar a rebatir esa percepción de odiador, que a mí me va el debate sosegado, el respeto mutuo y la tolerancia. Lo haré en tono guerrillero.

Lo que me hace gracia es la elección de las nutrias como icono de la campaña. Dicen que son el síntoma de la buena salud de un río o la representación de la sociabilidad. ¡Ah! Y son monísimas. Nadie ha caído en que las nutrias, en el soterrado mundo de fantasías sensuales de Pepe el Húngaro, son señores peludos no tan voluminosos como los osos. De hecho, yo apostaría por que Pepe es una nutria madurita. Trataré de localizar a David el Polaco para que me lo aclare.

Sábado, 5 de diciembre.

Adolf

La noticia de la semana no han sido las orgías flamencas, en verdad. Adolf Hitler ha ganado unas elecciones en Namibia. Adolf Hitler Uunona, activista contra el racismo y la segregación, no culpa a sus padres del desaguisado al elegir nombre. Dice que seguramente no eran conscientes del significado y las repercusiones.

Domingo, 6 de diciembre. 

La encuesta

Los domingos son días de encuesta. Euronews ha encargado una esta semana para ver qué piensa el pueblo húngaro sobre la fiesta licenciosa entre hombres en la que participó József Szájer, padre de una hija y casado con la jueza Tünde Handó. El público se sorprende, sobre todo, por el contraste entre la forma de actuar y los valores que encarna el político. Unos valores que lo llevaron al poder, añado yo. Al final, la culpa es siempre de las personalidades políticas.

La fotografía de la semana/El festín

Salvar la Navidad es celebrar la orgía del consumismo. El aforo de esta tienda son 936 personas y aquí estamos, haciendo cola para respetar la normativa. La cara que se me ha quedado cuando he comprobado que por la otra puerta entraban sin esperas, no tiene precio.