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¿Necesidad o virtud? ¿Necesidad o virtud?

¿Necesidad o virtud?

José Luis Rubio

Fitur ya ha bajado el telón de una de las ediciones más concurridas en la que Teruel, de la mano del Gobierno de Aragón,  se ha postulado como un atractivo destino turístico de interior con la gastronomía como insignia.

El turismo es el salvavidas al que se aferra la provincia a la espera de una iniciativa ecnómica o industrial que la dinamice. Mientras tanto, el jamón, el aceite, la trufa o el melocotón seguirán siendo algunas de las banderas. Ahora, el reto está en conseguir que los tan ansiados turistas lleguen a esta tierra con la cartera llena y el estómago vacío.

Uno de los argumentos recurrentes cuando se habla de Teruel es la despoblación. No seré yo quien diga que ese no es un problema. Lo es, y bien gordo. Pero quizá sea el momento de hacer de la necesidad virtud y aprender a poner en valor esa soledad tan denostada.

Hace muchos años coincidí en una solitaria excursión en bicicleta con un matriomonio de Madrid en el mirador de Peña La Cruz, en la Sierra de Albarracín. Era un día entre semana y allí estaban, asomados a la inmensidad desde la barandilla, en silencio. En seguida intercambiamos saludos y, después, impresiones.  La pareja estaba sobrecogida, pero no por el paisaje, que es como para emocionarse, sino porque hasta mi aparición estaban SOLOS. Una soledad que para un habitante del territorio es parte del paisaje pero que para quien viene del bullicio se convierte en un verdero tesoro.

Esa soledad es el hilo argumental de uno de los mejores éxitos turísticos que ha tenido la provincia en décadas si atendemos al coste por visitante, que es la ruta cicloturista Montañas Vacías y que llena su recorrido de un goteo incesante de bikepackers a los que los vecinos reciben con los brazos abiertos. Un cicloviajero no es un desarrapado sino que lleva una bici que podría valer más que el segundo coche de nuestros garajes y que aunque duerma en un jergón en un refugio para, y compra y come en el territorio. Lluvia fina, lo llaman.

El silencio puede ser un gran aliado, valoremoslo.