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Raquel Fuertes

He recuperado lo que antes era costumbre: recorrer los canales de televisión con la tecla de arriba y abajo sin intentar averiguar mediante los “info” o “guide” hacia dónde voy. Así, a lo loco. Intentaba averiguar qué es lo que ha pasado en Europa después de ver memes del gol de Iniesta con Casado en el lugar del defensa holandés o con Sánchez en el papel de Iniesta, 
Casado bajo los palos y el primer ministro holandés como defensa. Aparte de la omnipresencia de Casado, poco me han aclarado esos memes sobre lo acaecido la otra madrugada en la cumbre europea. Lo que sí tengo claro es que los memes no procedían del entorno del PP: en los dos le robaban la cartera a Casado. 
En el deslizar de canales he caído en anuncios en más de la mitad de canales que gestiona el mando grande (no hay hogar que se precie sin al menos dos mandos), he debido saltarme los programas de polémica política de la tarde (hasta el Sálvame, ¡cachis!) y he parado antes del runrún del Canal 24 horas que tanta compañía hace. En definitiva, estoy con la reposición de Cámera café y sigo sin entender qué ha pasado en Europa.
Sé que el último día cenaron a la hora de merendar y acabaron con acuerdo avanzada la madrugada (refinadas técnicas de tortura física y psicológica vislumbro). Sé que todos salieron con el discurso de “hemos ganado” lo cual era, de partida, bastante complicado cuando había dos bandos muy diferenciados (los que no querían dar, y menos sin condiciones, y los que esperaban recibir, sin condiciones). Imagino que, como buenos negociadores, todos habrán perdido algo en el camino para conseguir mantener lo que consideraban fundamental para poder sacar a sus países (incluido el nuestro) de la ruina en la que nos está dejando el maldito bicho.
Ahora, después de la performance del aplauso ministerial a la vuelta de Sánchez a España (no sé si con gritos de “¡torero!”), quizás sea hora de que nos cuenten, de verdad, qué ha pasado y cuáles son las hipotecas (nadie da nada a cambio de nada, somos conscientes) que hemos contraído para salir de esta. Que no digo que lo hayan hecho mal, solo que estaría bien saber cómo va a afectar al trabajo, las pensiones, el campo, los impuestos… Por ejemplo. Por hacernos una idea.