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¿Cómo ahorrar en servicios básicos? ¿Cómo ahorrar en servicios básicos?

¿Cómo ahorrar en servicios básicos?

Reducir gastos puede hacerse cuesta arriba, sobre todo cuando se trata de necesidades básicas como comprar alimentos o realizar una reparación para el hogar.

No obstante, no es misión imposible. Siempre se puede encontrar la manera de disminuir algunos desembolsos y gestionar los ingresos de forma que podamos notarlo en nuestra cuenta corriente. 

Recomendaciones para reducir gastos mensuales 

No pongamos excusas y seamos realistas. Es posible darle la vuelta y mejorar la situación económica de nuestro hogar. Tan solo es cuestión de organizarnos y poner en práctica algunas recomendaciones. 

Para conseguirlo, te damos algunos consejos:

La cesta de la compra

Antes de realizar las compras, escribe en una lista lo que vas a utilizar para tus menús semanales. Ir al supermercado sin una planificación previa nos conduce a pasear por los pasillos y llenar el carro con productos que nos entran por los ojos, pero que no necesitamos.

Evita los refrescos, la comida precocinada y las golosinas. Además de ser poco saludables, incrementan la factura sin sentido. Otra alternativa es realizar las compras en los mercados locales que sabes que ofrecen buenos precios y puedes comprar a granel justo lo que vas a utilizar.

Vivienda

Es cierto que comprar nuevos objetos o reparar aquellos que se rompen implica un gasto. Ante esta situación, pensar en contratar un seguro de vivienda puede ser una buena alternativa.

Las pólizas de seguros suelen ser también candidatas a la hora de recortar gastos, sobre todo desde el boom de las aseguradoras online que permiten calcular costes  y comparar antes de decantarse por una u otra compañía.

Existen diferentes tipos de seguros para el hogar. Desde el más básico hasta el más completo, que se adaptan a las necesidades reales de cada usuario.  

Algunos de ellos cubren servicios de electricidad, cerrajería y fontanería. A su vez, ofrecen coberturas que responden frente a los daños materiales producidos por fenómenos climáticos, derrame de agua y fugas de instalaciones, entre otros.

Contar con un seguro de vivienda nos ayuda a evitar aquellos gastos que no esperábamos y hacer frente a los imprevistos. 

Servicios y suscripciones

Evalúa el uso que das a tus electrodomésticos y al equipo de calefacción. Apaga las luces cuando no haya nadie y controla el gasto del aire acondicionado. Revisa también el consumo de internet, tal vez puedas quedarte solo con el wifi o los datos móviles.

Por otro lado, piensa en las suscripciones que tienes de servicios de streaming, cable o apps móviles. Muchas veces pagamos por ellos y ni siquiera los usamos. Cada cierto tiempo compara y busca opciones más económicas para aprovechar las distintas promociones que ofrecen las empresas.

Seguro del coche

Sabemos que la póliza del vehículo es una obligación de la que no podemos prescindir. Lo que sí podemos hacer es escoger un seguro con una cobertura más ajustada que se adapte a nuestro bolsillo y a nuestras necesidades.

Piensa en el uso que das a tu vehículo y en los cuidados que requiere. Tal vez estás pagando por un seguro con coberturas adicionales que en realidad no precisas. 

Combustible

El consumo en gasolina suele tener una repercusión importante en nuestros gastos fijos. Redúcelo utilizando el transporte público o el traslado a pie para distancias cortas, y deja el coche para los viajes más largos. La bicicleta también resulta una excelente alternativa en recorridos de trayectos cortos.

Gastos adicionales

Sabemos que hay cuestiones que no son prioritarias, aunque se llevan una buena parte de nuestros ingresos sin darnos cuenta. Por ejemplo, si eres de los que les gusta tomarse unas copas con amigos, reemplazar algunas de estas salidas por reuniones en casa representará un ahorro importante.

En lugar de ir a la peluquería, pide a una amiga que te ayude con el tinte. No es cuestión de que te prives de los pequeños caprichos por completo, sino que pienses con criterio si gastas dinero de más sin necesidad.

Organicemos las finanzas a conciencia

Tras realizar algunos recortes en los consumos mensuales será más fácil empezar a ahorrar dinero. Sigue estos consejos para lograr cumplir con tus objetivos de ahorro:

Apunta ingresos y gastos. Es importante tener clara tu situación financiera para saber de qué dinero dispones y tus posibilidades de consumo. De esta manera, también podrás identificar y controlar pagos extras e innecesarios.

Primero ahorra, luego gasta. Establece un porcentaje de tus ingresos para guardar cada mes, separa este dinero y cubre tus pagos con el restante. Y no al revés. Si esperas ahorrar “lo que sobra del mes”, es probable que al final no veas un euro.

Controla las tarjetas de crédito. Evita usarlas para cubrir gastos cotidianos. Resérvalas para financiar cosas necesarias que vayan a servir a largo plazo o cubrir gastos de emergencia.

Ahorrar en servicios básicos es posible. Solo requiere un poco de organización y disciplina para tomar decisiones más inteligentes a la hora de administrar el dinero.