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Cómo reclamar las tarjetas abusivas recurriendo a un abogado experto Cómo reclamar las tarjetas abusivas recurriendo a un abogado experto

Cómo reclamar las tarjetas abusivas recurriendo a un abogado experto

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Las tarjetas revolving o abusivas llevan bastante tiempo convertidas en un tema de controversia en la sociedad por los excesivos intereses que imponen a sus usuarios. Afortunadamente, la justicia da la razón a los consumidores, penalizando su comercialización. Las personas que han sufrido este exceso pueden reclamar y dejar de pagar los intereses debidos. Además, es posible incluso recuperar las cantidades cobradas de más si se denuncia el hecho. En este sentido, contar con el asesoramiento de un abogado experto es la mejor garantía de éxito
 
 
A las tarjetas revolving se las conoce también como tarjetas abusivas por los altos intereses que imponen a los consumidores que hacen uso de ellas. Son un tipo de tarjetas de crédito con el que se puede aplazar el pago de las compras. Se trata de una fórmula en la que no se paga el monto debido al cumplir el mes, sino que se sufragará la compra o el gasto a plazos a cambio de ciertos intereses. Aunque presenten un formato de tarjeta, en realidad su funcionamiento es como el de un crédito de consumo.

Sentencias a favor del consumidor por la Ley de la Usura

Este producto de crédito ha ganado en popularidad gracias a su flexibilidad para llevar a cabo los pagos, pero, sobre todo, lo lucrativo que resulta para las entidades financieras que las emiten. Los intereses a aplicar en una tarjeta revolving pueden llegar al 47 %, una cifra que se considera usurera y, por lo tanto, penalizado por la ley. Aunque, para poder reclamar este tipo de abuso no hace falta que estos intereses sean tan altos, bastará con superar el 25% TAE, cifra que ya se considera usura en multitud de sentencias judiciales.
Esta es la razón por la que la Ley de 23 de julio de 1908 de Represión de la Usura se ha convertido en una herramienta clave para que los clientes afectados por las tarjetas revolving puedan reclamar. Confiar en un abogado especializado en este tipo de tarjetas conseguirá en que se deje de pagar esa cuota excesiva que cada mes vacía la cuenta bancaria, como es el abogado de tarjetas y usura en Zaragoza, Abogado Piqueras, un bufete considerado como líder en estos asuntos, logrando el más elevado porcentaje de éxitos.
Entre las tarjetas abusivas se encuentran las tarjetas de Wizink, Bankinter, Caixabank, Bbva, Cofidis y otras similares. En ocasiones, incluso con intereses más bajos al 25 %, pero que aun continúan siendo altos se puede conseguir la anulación del contrato si se observa que hubo falta de transparencia a la hora de informar al consumidor sobre ese producto financiero.

¿Cómo funcionan las tarjetas revolving?

La popularidad que han alcanzado las tarjetas revolving, en una época de crisis como la actual, se debe principalmente a que permiten hacer compras independientemente a la liquidez del consumidor. La fórmula consiste en permitir disponer de saldo en un formato como el de un  crédito al consumo, pero,  instrumentalizado a través de la propia tarjeta revolving.
Para devolver el saldo del crédito existen dos alternativas.

Pagar un porcentaje

Los clientes que establecen esta forma de pago tienen que pagar al mes un porcentaje fijo de la deuda acumulada. Se establecen unos porcentajes mínimos y máximos, que suele oscilar entre el 5% y el 25%.

Pagar una cantidad fija

Aquellos usuarios que eligen este otro sistema para devolver el crédito abonan una cuota fija mensual hasta finalizar por completo su deuda. Para este método de pago también se establecen una mínimos y máximos que varían mucho de una tarjeta a otra y de la cantidad adeudada.

Pagarlo todo a mes vencido

Una tercera vía de liquidar las compras realizadas con las tarjetas revolving es pagar la totalidad del crédito a mes vencido, pero, en este caso, no funcionan como una tarjeta abusiva, sino como una tarjeta de crédito al uso. Esta forma de pago no devenga intereses, de este modo, aunque es la más rentable para los consumidores, no es promovida por los bancos de forma transparente, pues no le sacan provecho.

Crédito de consumo encubierto como una tarjeta

Por los motivos mencionados con anterioridad y por su propio funcionamiento, se puede decir que una trajeta revolving no se parece nada a una tarjeta de crédito, sino que funciona como un crédito de consumo.
El límite de crédito y la forma de devolución se estipulan en el contrato de la tarjeta. Según estos términos, también se fijarán los intereses a aplicar. Estos pueden ser reducidos o inexistentes si se paga la totalidad a mes vencido, o extremadamente elevados en los pagos aplazados. Como cabe suponer, las entidades bancarias promocionan el pago aplazado, haciendo que los consumidores caigan en una espiral de sobreendeudamiento, imposibilitando la liquidación total de la deuda.
El cliente va haciendo compras con la tarjeta, consumiendo crédito y reduciendo su capital disponible. No obstante, al efectuar el pago de una cuota, vuelve a reponerse saldo y este vuelve a aumentar, por lo que el cliente vuelve a hacer uso de él. Es aquí cuando entra en un círculo vicioso, pues va pagando y gastando, la deuda, por tanto, no hace más que aumentar hasta que no puede afrontarla, pues en cada operación se van sumando intereses.
Las tarjetas revolving son un instrumento financiero muy complejo que si no se comprende resulta muy peligroso. Este peligro aumenta por la falta de transparencia con la que los bancos las comercializan mirando por sus propios beneficios.  Afortunadamente, la justicia permite a los afectados salir de esta deuda constante, tan solo tienen que acudir a un abogado experto en usura y tarjetas, como Abogado Piqueras y proceder a la interposición de la oportuna demanda.