Síguenos

120_-1200x150-remamos-b.gif banner click 120 banner 120

Desperdicio alimentario creció 12 % en España

El confinamiento ha paralizado diversos sectores de la economía mundial. España no es la excepción y, pese al regreso a la ‘nueva normalidad’, todavía hay industrias muy afectadas y cuya recuperación se estima que tardará entre uno y dos años. Por el contrario, esta situación ha impulsado el ecommerce, marcado principalmente por la adquisición de artículos para el hogar, electrónicos y  alimentos.

No obstante, uno de los problemas que ya registraba España se ha acrecentado. Se trata del desperdicio de alimentos, el cual aumentó 12 % durante el confinamiento, de acuerdo con un estudio publicado por investigadores de la Cátedra UNESCO de ESCI-Universidad Pompeu Fabra, así como de la Universidad de Cantabria, el Centro Tecnológico EnergyLab y la Universidad Católica de Perú.

La investigación realizó un análisis de la gestión de residuos alimentarios en los hogares españoles desde el 9 de marzo al 12 de abril, para lo cual se tomó en cuenta los aspectos ambientales, económicos y  nutricionales. Los datos de los primeros días corresponden al periodo previo al confinamiento y hasta cuatro semanas después. Según el informe, se observó que, tras comparar los resultados con los datos de las mismas fechas del año anterior, se “comió peor” y se "desperdició más comida que en el 2019".

De este modo, se observó un aumento del 12% en la generación de residuos alimentarios. Por  su parte, el contenido nutricional disminuyó entre un 6 y un 8 %. En tanto, el impacto económico ha sido del 11% y las emisiones de gases de efecto invernadero han crecido un 10%.

Según los investigadores, se empleó el ‘análisis  del ciclo de la vida’, a través del cual se evalúan las emisiones de gases de efecto invernadero en toda la cadena de suministro —desde la producción de alimentos hasta el consumo y la gestión de residuos—. 

El estudio ha incluido 57 tipos de comidas y bebidas, con los que se analizaron los cambios en la dieta, el aporte nutricional y el impacto en la economía familiar. El equipo de científicos concluyó que se debe apoyar más al sector primario para acortar la cadena de suministro y reducir la presión sobre los recursos naturales.

Al respecto, la Unesco siempre ha resaltado la importancia de reducir los residuos de alimentos, pues generan un gran impacto ambiental y económico, los cuales deben resolverse con el consumo de productos locales y frescos. Una adecuada conservación de alimentos contribuirá en gran manera a evitar el desperdicio que crece año a año, sobre todo en España.

Los alimentos perecederos deben mantenerse a una temperatura entre 3 a 5 °C (37 a 41 °F). Hoy en día esta tarea es mucho más sencilla con los dispositivos inteligentes. El refrigerador es capaz de graduar la temperatura de forma remota, a través de un smartphone o cualquier otro dispositivo. Es necesaria la cadena de frío para evitar la descomposición de los alimentos perecederos.