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El otro cabecilla de la banda en octubre del año pasado en la Audiencia Provincial

A prisión otro cabecilla de la trama que llevaba kurdos en camiones frigoríficos

Fue entregado por Francia en Irún, estaba declarado en rebeldía y había una orden europea de detención

Un segundo cabecilla de la trama que se dedicaba a traficar con inmigrantes kurdos en camiones frigoríficos para entrar ilegalmente en el Reino Unido ha sido detenido y enviado a prisión, después de que se comunicara su captura el pasado martes al Juzgado de Instrucción número 2 de Teruel, que en su día dictó una orden de detención europea. Al detenido, Ojalan A., se le imputa un presunto delito continuado contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, por lo que ya fueron condenados otros miembros de la organización a varios años de prisión a finales del año pasado por la Audiencia Provincial de Teruel.

El cabecilla entregado ahora a la Justicia española estaba declarado en rebeldía y sobre él pesaba una orden europea de detención. Fue juzgado y condenado en Francia por hechos similares, y tras cumplir allí la pena, en lugar de liberarlo ha sido entregado a las autoridades españolas puesto que estaba reclamado por el Juzgado de Instrucción número 2 de Teruel. La entrega por parte de Francia se produjo el pasado martes en el Juzgado de guardia de Irún, que avisó al de Teruel y esa misma tarde se le tomó declaración por videoconferencia para resolver sobre su situación. El juez instructor acordó su ingreso en prisión provisional comunicada y sin fianza a petición de la Fiscalía, por lo que el detenido fue enviado al establecimiento penitenciario de Martutene en San Sebastián.

Como se trata de un caso ya instruido judicialmente y esta persona estaba declarada en rebeldía, en principio el siguiente paso será que la Fiscalía formule su acusación para que pueda ser juzgado, como ya lo fueron el resto de miembros de la banda en la Audiencia Provincial de Teruel.

Queda todavía otro investigado en paradero desconocido sobre el que también hay una orden de detención europea, que aunque tenía su relevancia dentro de la organización estaba a un nivel por debajo de Ojalan A. y de Shwana R.M. Este último fue condenado en octubre pasado por la Audiencia Provincial por el tráfico ilegal de kurdos en camiones frigoríficos.

En este caso no ha habido nunca acusación particular, puesto que las víctimas eran las que concertaban los servicios con la mafia, compuesta en su mayoría por ciudadanos de origen iraquí, para que a cambio de dinero los introdujesen ilegalmente en el Reino Unido. 

Llegaban a pagar entre 5.000 y 15.000 euros por persona, pero exponían su vida puesto que los traficantes los introducían en camiones frigoríficos, sin que los conductores lo supiesen, para burlar así los controles fronterizos. 

Una de las rutas utilizadas era la autovía A-23, donde se destapó la trama en febrero y marzo de 2017. Con el margen de apenas un mes se descubrieron dos casos similares en las localidades turolenses de Ferreruela de Huerva y Villafranca del Campo, cuando los polizones de los camiones frigoríficos pidieron auxilio desde el interior. En el primer caso iban 6 inmigrantes kurdos de nacionalidad iraquí, cuatro de ellos menores, y en el segundo 8, del mismo origen y la mitad niños.

Minuciosa investigación

A raíz de estos hechos, el Juzgado de Instrucción número 2 de Teruel junto con la policía judicial de la Guardia Civil en la provincia emprendieron una minuciosa investigación rastreando señales de teléfonos móviles, lo que permitió dar con el grupo criminal y seguir sus pasos hasta proceder a la detención de la mayor parte de sus miembros.

Solo quedaba por detener a la persona que ahora ha sido enviada a prisión, indocumentado aunque con permiso de residencia italiano, y a otro más declarado en rebeldía para el que se dictó también una orden de detención europea.

La instrucción judicial liderada desde Teruel permitió cruzar en su día varias investigaciones de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, por lo que la operación se fundió en una sola, denominada Brocolin-Valkur, y se descubrió que aunque el detonante fue la interceptación de dos camiones frigoríficos en la provincia de Teruel a su paso por la autovía a principios de 2017, la organización criminal estaba operando al menos desde 2014.

En el despliegue policial que llevó a la detención de los principales implicados en la organización delictiva, a principios de 2018, intervino también Europol por las ramificaciones que tenía en varios países europeos.

En octubre del año pasado la Audiencia Provincial de Teruel condenó a uno de los cabecillas, Swana R.M., a 4 años de prisión por un delito continuado contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, al traficar con ellos en condiciones que ponían en riesgo su vida. 

Por el mismo delito, aunque en concepto de cómplice, fue condenada su pareja sentimental a dos años de prisión. Por similares delitos se condenó a otros dos implicados a un año de prisión cada uno, además de imponer una pena de seis meses de prisión a otras tres personas por blanqueo de capitales, ya que eran las encargadas de lavar el dinero de los cobros. La trama contaba con una larga cartera de socios y colaboradores.

La organización habría generado bastantes ganancias al estar operando desde 2014 y estaba perfectamente jerarquizada. En la dirección estaban la persona enviada a prisión ahora y la condenada a 4 años en octubre. Ojalan A. asignaba tareas al resto de miembros, fijaba los precios del servicio, los medios de transporte y las rutas a seguir. Ambos se encargaban de introducir personalmente a los inmigrantes como polizones en los camiones frigoríficos, pese al riesgo que suponía para la vida de los polizones viajar en esas condiciones, y más cuando lo hacían con niños, incluso bebés.