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El compositor Antón García Abril sentado ante el piano de su estudio en abril de 2013. I. M.T.

Antón García Abril, adiós al último gran compositor español del siglo XX: el turolense falleció a los 87 años

Deja multitud de obras, entre ellas la banda sonora de El hombre y la tierra y el Himno de Aragón

Era autor de más de doscientas bandas sonoras cinematográficas pero sin duda los compases de la sintonía de El hombre y la Tierra han sido los que más a fuego quedaron grabados en la historia televisiva de España y en la memoria colectiva de varias generaciones. Ayer murió Antón García Abril (Teruel, 1933-Madrid, 2021) a los 87 años, uno de los turolenses más universales del siglo XX y el  primer quinto del siglo XXI y una de las grandes referencias de la música contemporánea en España. 

No hay español de más de 25 años que no conozca a Antón García Abril a través de esos ritmos sincopados y silvestres, con aires africanos y una orquestación brillante y compleja que acompañaban a la mítica serie de Félix Rodríguez de la Fuente. Y por más que en ocasiones se consideren obras menores o populares las escritas para televisión, precisamente por su arraigo son las que seguramente más acaban perdurando en el tiempo y en la memoria. 

Pero Antón García Abril fue mucho más que El hombre y la Tierra, o que los dos centenares de temas que compuso para cine y televisión. El turolense posee un extenso catálogo de obras que abarca la mayoría de géneros y formas musicales, como ópera, ballet, cantatas, obras para instrumentos a solo, ciclos de canciones inspirados en poetas españoles, música de cámara y orquesta sinfónica y conciertos para instrumentos solistas y orquesta. Algunos de quienes mejor le conocen cifran en más de 1.000 el número completo de obras, aunque ese legado, incuantificable, es seguramente mucho mayor. Al menos más de 1.000 es el número oficial de obras que aparecen registradas en la SGAE, de la que es miembro desde 1956. En la actualidad era consejero de honor y además autor de la melodía corporativa de la entidad, compuesta en 1999 con motivo del primero centenario de su fundación. 

En el cine y la televisión le debemos más de 200 bandas como Los santos inocentes, El crimen de Cuenca, Sor Citroën, Vente a Alemania, Pepe o La ciudad no es para mí, entre otras, y sintonías de series de televisión como El Hombre y la Tierra, Anillos de Oro, Fortunata y Jacinta, Segunda enseñanza, Brigada Central, Compuesta y sin novio o Ramón y Cajal.

Miembro de la denominada Generación del 51 y uno de los fundadores del grupo Nueva Música (1958), compuso en 1989 el himno de Aragón por encargo de las Cortes de dicha comunidad autónoma.

Tampoco faltaban óperas como Divinas Palabras, que sonó durante la reapertura del Teatro Real de Madrid, y piezas directamente inspiradas en su Teruel natal, como el Concierto Mudéjar para guitarra, El himno de la Vaquilla, Seis preludios de Mirambel, Florecillas de primavera dedicada a la Semana Santa  o Los Amantes de Teruel. 

En 2007, la Fundación SGAE publicó un volumen dedicado a diseccionar su figura y obra bajo el título Antón García Abril. El camino de un humanista en la vanguardia, escrito por la musicóloga Esther Sestelo Longueira a partir de su tesis doctoral.

Además, en mayo de 2018 celebró su 85 cumpleaños con la publicación de un nuevo disco y un concierto que tuvo lugar en la Real Academia de las Bellas Artes de San Fernando en Madrid, de la que era miembro desde 1982.

La noticia se dio a conocer en la noche de ayer y numerosos miembros de la comunidad de la música y la cultura española y aragonesa mostraron sus condolencias por la pérdida del compositor turolense. 

 

Grandes premios

Entre otros, posee el Premio Nacional de Teatro (1971); Premio Nacional de Pedagogía e Investigación Musical (1991); Premio Nacional de Música (1993); Premio del Real Conservatorio Superior de Música (1994); Medalla de Oro de las Bellas Artes (1998); Doctor Honoris Causa por la Universidad Complutense de Madrid (2003); o Premio SGAE de la Música Iberoamericana Tomás Luis de Victoria (2006).

También ha recibido el Premio Orfeón Donostiarra de la Universidad del País Vasco (2001) a la creación musical; el Premio Aragón (2003); doctor honoris causa por la Universidad Complutense de Madrid; y Gran Cruz de Alfonso X El Sabio, entre otros.

Además su trabajo de composición musical para el audiovisual se vio reconocido en octubre de 2014, cuando la Academia de Cine le otorgó su Medalla de Oro.

En 1978 recogió la Cruz de San Jorge y en 1994 la Medalla de Oro de la Provincia que otorgan la Diputación Provincial de Teruel. También era uno de los Hijos Predilectos de la Ciudad de Teruel. 

Profesor durante más de tres décadas hasta su jubilación, por las clases de este compositor aragonés pasó una buena parte de los compositores que hoy destacan en el panorama joven de la creación musical española.

Así, en su faceta didáctica, destacó su labor pedagógica al frente de la cátedra de Composición y Formas Musicales del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, que ganó por oposición en 1974.