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Arturo Aliaga, la pasada semana en una visita a Teruel. Bykofoto/Antonio García

Arturo Aliaga, vicepresidente del Gobierno de Aragón: “No puedo ni quiero ser pesimista sobre el futuro de la comarca de Andorra”

El consejero de Industria dice que no será de la noche a la mañana pero opina que hay mimbres para la transición

El presidente del Partido Aragonés, Arturo Aliaga, vicepresidente y consejero de Industria, Competitividad y Desarrollo Empresarial del Gobierno de Aragón, es positivo con el futuro de las comarcas mineras porque asegura que hay alternativas. En materia de Turismo, va a presidir de nuevo el consejo de administración de Dinópolis en la etapa en la que arranca su Plan Estratégico. Hace además un balance positivo de cómo ha ido el primer año del gobierno cuatripartito con PSOE, PAR, Podemos y CHA. Ha conocido de primera mano las consecuencias de la crisis sanitaria, porque pasó un mes ingresado en el hospital clínico de Zaragoza, enfermó de Covid-19 y vivió unos momentos muy duros y asegura que es una experiencia por la que hay que pasar.

-¿Qué sintió el pasado 29 de junio cuándo vio cómo salían los últimos trabajadores de la central de Endesa?

-Lo que sentí es que había un punto y seguido. He tenido ocasión de estar cuando llegó la térmica y cuando nos enfrentamos a los ataques por contaminación  y se solventó la cuestión. Ese día sentí nostalgia, me ha tocado cerrar Escatrón, Escucha y ahora Andorra. Me da mucha pena porque es un recurso autóctono pero, viendo lo que ha pasado en los últimos años y que el CO2 y los costes ambientales nos ha sacado del mercado en muchas partes del mundo, hay que resignarse porque no había otra solución. Europa va por el Green Deal, la economía circular y las sostenibles. Tengo confianza en que se podrá revertir la situación con todo lo que estoy viendo de proyectos sobre la mesa.

-¿Cuándo se va a ver materializado algún de los proyectos que se barajan?

-El personal de Endesa tiene asegurada o la prejubilación o la continuidad. El de las subcontratas se podrá incorporar al desmantelamiento. Con Endesa se está trabajando en formación para ese desmantelamiento y para las renovables. En la parte de proyectos, Endesa tiene alguno en renovables. Hay también alguno de pellets, otros de leonarditas, arcillas y alguno que aflorará cuando salga la convocatoria de ayudas y ahora está en cierto grado de confidencialidad. Estoy convencido de que habrá liberación del caudal que utilizaba la térmica para usos de agua. El ejemplo es la cuenca minera central. No es de la noche a la mañana pero hay mimbres para que se pueda establecer una transición que no será justa para los que pierdan el empleo pero vamos a  intentar evitarlo.

-¿Teme que la gente se canse de esperar y comience a irse de la comarca lo que supondría agudizar el problema de la despoblación?

-Allí, hay un efecto psicológico muy importante. La primera vez que fui a Andorra fue en 1987 a controlar autoconsumos y medidores de CO2 de la central. El efecto de esta central en la comarca son los mineros, los vendedores, los transportistas. Es un efecto económico que va a desaparecer porque desaparece el complejo minerometalúrgico y hay que trabajar con otro horizonte. Igual que llegó este complejo a una comarca eminentemente agrícola ahora hay que reconvertirse. En otros sitios no había alternativa, en este caso sí que lo habrá. Hay base, ayudas y  trabajadores con cultura minerometalúrgica industrial. Tenemos que ser capaces de convencer a empresas para que vengan. Pero no puedo ni quiero ser pesimista.

-¿Confía en que se firme el Fite 2020 este verano? ¿Habrá algún proyecto estrella?

-Hay conversaciones con Madrid para que se firme cuanto antes. Es un instrumento que funciona bien y ha sido capaz de impulsar proyectos como en Dinópolis, el aeropuerto, Motorland, los proyectos gasísticos e industriales o turísticos. Hemos hablado con los empresarios de que los instrumentos que pongamos con el Fite han de ser orientados al desarrollo de proyectos que conlleven la creación de empleo, porque la situación económica exige redoblar esfuerzos para que el impacto de la crisis sanitaria sea el menor. Se podría firmar en septiembre pero incluso me atrevo a decir que se podrían juntar convocatorias y tendrían más impacto para atraer algún proyecto importante. Se podría hacer más fuerza. 

-El pequeño comercio local está arrastrando las consecuencias de la crisis sanitaria. Su departamento ha convocado ayudas con una inversión de 1,6 millones de euros para promoción, dinamización y digitalización. ¿Ayudará a que el sector sea más competitivo?

-En el caso de la provincia de Teruel hay varios hechos singulares. Durante la crisis se ha producido una fuga de ventas al comercio por ínternet y lo está sufriendo el comercio tradicional. Se está poniendo de manifiesto que hay un problema tanto de formación como de digitalización. No hay capacidad de acceder y tener reparto de pedidos por Internet. Estamos trabajando en la digitalización del pequeño comercio y en el apoyo a los multiservicios rurales para que no se queden sin suministro. Hemos sacado una línea que contempla ayudas para municipios de menos de 300 habitantes para que se mantengan abiertos. Luego, también tenemos el programa Digitalízate. Si no nos preparamos cada vez más va a ser más complicado atraer clientes. Vamos a trabajar esas dos líneas, la digitalización y la ayuda al comercio del medio rural que hace más una labor social.

-El turismo de interior se perfila como la apuesta para este verano y desde su Departamento han puesto encima de la mesa 4 millones de euros para ayudas. ¿Está el sector preparado para recibir de nuevo visitantes tras el Covid-19?

-Esa es la apuesta que hemos hecho. Hemos hecho una campaña en Aragón y en las comunidades limítrofes. Hemos puesto 1,1 millones para la promoción con las asociaciones y 4 millones para apoyo a los establecimientos turísticos. Además vamos a hacer un plan de turismo sostenible en la comarca Andorra-Sierra de Arcos y luego vamos a reforzar para el resto del año con 1 millón más para la promoción y 2 millones más para reforzar las ayudas. Estamos destinando para el turismo aproximadamente unos 10 millones de euros y, a parte, en la provincia de Teruel estamos trabajando en la línea de reforzar dotaciones que tenemos. En enero y febrero tuvimos una campaña espectacular pero el 14 de marzo nos cambió brutalmente la situación. Ahora tenemos dos meses por delante, a ver si somos capaces de fijar turismo nacional. Se está notando la campaña con datos positivos en Dinópolis o en Ordesa. Esperemos que también se note la visita del rey a Jaca y San Juan de la Peña. Además tenemos proyectos turísticos con base científica que es lo que hace que se consoliden, como Galáctica, así como también la apuesta que se hizo por llevar al territorio los hallazgos paleontológicos con las subsedes de Dinópolis.  

-Va a ser el nuevo presidente del consejo de administración de Dinópolis.

-El Gobierno ha considerado oportuno reforzar la línea de turismo y no es la primera vez que estoy en el consejo. He tenido la suerte de participar en todos los proyectos de ampliación de Dinópolis salvo los últimos 4 años. Además, quiero que se quede la consejera de Presidencia porque la visión turística y la cultural y científica son transcendentales pero también Presidencia, porque la mayoría de las inversiones se han financiado con el Fite y necesito que el Gobierno esté implicado. Ningún parque científico y cultural está siempre con lo mismo. Hay que invertir cada año y modernizarse para fidelizar a los visitantes y que vuelvan. La ampliación sigue adelante y las primeras licitaciones del primer proyecto del Plan Estratégico serán ahora a finales de julio. Lo que interesa es alargar la estancia en el parque porque cuantas más horas estén es más fácil que se queden a pernoctar en Teruel, que es también lo que interesa.

-Los ERTE siguen activos en turismo y en otros sectores hasta septiembre. ¿Cree que se deberían prolongar hasta fin de año?

-Los ERTE son transcendentales en todos los sectores. Es una medida tomada justo a tiempo porque ha sido un balón de oxígeno para las empresas. Pedí públicamente que se prolongarán hasta el 30 de septiembre y se hizo y ahora pido que se prolonguen todo el año para que dé tiempo a recuperarse. Si cae el PIB tiene que haber un colchón para la caída brutal en la demanda. Hay que establecer mecanismos de mayor protección como sociedad para que una crisis sanitaria no ponga en jaque a toda la sociedad.

-Desde hace un año es vicepresidente de un gobierno cuatripartito. ¿Qué balance hace de este tiempo?

-Si hoy tuviera que tomar la decisión, tomaría la misma que entonces. Primero hicimos un acuerdo preferente con el Partido Socialista. Alguno que tome nota. Habíamos gobernado tres legislaturas y no era ninguna aberración. En segundo lugar, se sabía con quien había que pactar y por primera vez en la historia de Aragón hacia falta cuatro partidos por uno o por otro lado. Por unanimidad de mi ejecutiva se marcaron unos temas que eran claves: defensa de la identidad, defensa de la educación en equilibrio, defensa de no más impuestos, modelo territorial, sanidad, las estaciones de esquí y otros grandes proyectos. Posteriormente, se sumaron CHA y Podemos. Ahí saltaron todas las alarmas, pensando que Podemos era el diablo pero se firmaron esos acuerdos y cuando ha habido discrepancias se han resuelto. La nieve no está paralizada, Motorland tiene actividad. Dinópolis sigue su proceso de ampliación. El aeródromo de Teruel, donde recuerdo las críticas que hubo, hay que ver ahora cómo está. Hicimos un presupuesto. Es un gobierno centrado, moderado y transversal y además en muchos sitios se está poniendo como ejemplo el caso de Aragón. No hay ese malestar social. Los hospitales de Teruel y Alcañiz serán una realidad. A la hora de hacer balance, volvería a reeditar el pacto. Siempre hay discrepancias, pero se arreglan en el consejo de gobierno.

-¿Preocupa cómo va a empezar el curso escolar?

-El pacto dice que hay que respetar el equilibrio en educación. Los años en los que gobernó el Partido Socialista con el PAR, que fueron doce, hubo un equilibrio interesantísimo entre la enseñanza concertada y la pública. No tienen que faltar medios para que los chicos sean los mejor formados. Estos días en el consejo de gobierno se ha hablado de los refuerzos de profesores por aula. Todo esto se está trabajando con mucha seriedad para ver si podemos empezar el curso con todas las medidas. Tenemos que ser valientes y demostrar que podemos hacer un curso en condiciones complicadas, igual que se ha hecho con Dinópolis o Motorland. 

-¿Sigue sin secretario intercomarcal del PAR en Teruel?

-Son aquellas pequeñas cosas que pasan en los partidos. Ya se irá resolviendo. A veces el tiempo suele curar estas cuestiones. La gente tiene que ver dónde está trabajando el PAR. Que valore su trabajo en el Gobierno de Aragón, las Cortes de Aragón, los alcaldes, las comarcas y la diputación provincial, que está haciendo un gran trabajo y tenemos un vicepresidente. Las pequeñas cosas de los partidos, que se resuelvan en los comités. La situación de los partidos tiene que reposar y la gente tiene que valorar lo que hace la gente del PAR en los ayuntamientos e instituciones. Si se pudiera liberar el déficit haríamos más cosas y por ello estamos peleando. A mí no me interesa ya eso de déjame un sitio a mí que tengo un primo que lo puede hacer muy bien. 

-Dentro de la Diputación de Teruel ¿no hay ciertas discrepancias?

-Todas las votaciones se han hecho por unidad de voto. Hay que dejar claro que quien está ahí no está por su cara bonita, sino por unas siglas y unos avales. El que está de diputado provincial no es por él es porque hay unos avales del PAR que le dan la autorización para que vote lo que convenga en esa institución por el bien de Teruel pero con los programa del Partido Aragonés. Yo voy al gobierno y cuando hay un problema lo desbloqueamos entre todos. Aquí hay que ver para qué nos pagan en los puestos en los que estamos y recordar que los que nos ponen en estos puestos son los ciudadanos, por elección directa o indirecta. Nadie está como persona física individual, su opinión está condicionada. Yo no llevo nada al Gobierno que no pase por mi ejecutiva.

-Usted estuvo ingresado en el hospital durante un mes por el Covid-19. Ahora que han pasado unas semanas ¿cómo recuerda aquellos días?

-En Aragón hay más de 900 muertos y estando en el hospital di el pésame a 22 familias. Estuve 31 días solo y entra el pánico, porque me preguntaba qué error había cometido porque podía destruir otra familia más que era la mía y no se merecen eso. Cogí el teléfono porque quería hacer últimas voluntades. Entré en los días de más virulencia del virus y veía mucho miedo. Pero sin embargo después creo que habría que pasar por esta experiencia porque es positivo. Se valoran otras cosas. Estando allí había empresarios que me llamaban para preguntarme qué podían hacer y di el pésame a personas que no se podían despedir de sus familiares. Ha sido muy duro.