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Dinópolis revoluciona la experiencia culinaria de los visitantes con la nueva Cantina de Rocco Dinópolis revoluciona la experiencia culinaria de los visitantes con la nueva Cantina de Rocco
Parte del equipo de la Cantina de Rocco posa junto al Photocall instalado en la nueva zona de restauración de Dinópolis

Dinópolis revoluciona la experiencia culinaria de los visitantes con la nueva Cantina de Rocco

Ha sido una de las novedades exitosas del verano junto con el impactante Mar Jurásico
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Disfrutar de los manjares de la tierra con productos gastronómicos de calidad de Teruel y Aragón, junto a dinosaurios y al lado de la playa de Mar Jurásico, ha sido una de las experiencias revolucionarias que han podido saborear este verano los visitantes de Dinópolis. La experiencia la han encontrado en la Cantina de Rocco, el nuevo restaurante del parque paleontológico planteado con un concepto diferente, más al estilo delicatessen y en plan tasca, para disfrutar de una fabulosa terraza que se ha convertido en uno de los grandes atractivos de esta temporada.

En Dinópolis se pueden ver fósiles que son únicos en el mundo en un museo paleontológico que no tiene igual, contemplar reconstrucciones de dinosaurios  a tamaño natural tan realistas que parece que vayan a cobrar vida, disfrutar de espectáculos y recorrer instalaciones que de forma amena sumergen al visitante en un viaje alucinante de miles de millones de años por la evolución de la vida en el planeta, pero desde este verano ha sido posible disfrutar también de una oferta culinaria diferente en la Cantina de Rocco, la nueva zona de restauración inaugurada a finales de junio que se ha convertido en un éxito gracias a la buena acogida que ha tenido su carta gastronómica.

Eclipsada en las crónicas periodísticas por el impacto que ha tenido la apertura de Mar Jurásico, la nueva instalación por la  que el visitante hace un recorrido a lo largo de millones de años por  los mares del pasado geológico, la nueva área de restauración construida al lado se ha convertido en una de las zonas del parque más sugerentes para echar un bocado.

Cuenta para ello con una oferta gastronómica diferente en la que se puede disfrutar de productos de la tierra, tapear un buen plato de Jamón de Teruel, saborear unos torreznos con salsa de miel o sumergirse en el sabor de unas croquetas y otras delicatessen sentados en la terraza porticada de la Cantina de Rocco con vistas a la Paleosenda.

Ha sido una apuesta por ofrecer otro tipo de restauración  aparte de los menús tradicionales del restaurante Territorium. La directora gerente de Territorio Dinópolis, Higinia Navarro, comenta que si la paleontología que los visitantes pueden ver en el parque es única, lo lógico es que el resto de productos esté a su altura. Por eso, cuando se plantearon esta nueva área de restauración no dudaron en que había que darle un enfoque distinto.

Además, está planteada pensando ya en la desestacionalización turística que hace tiempo que se está observando. Por eso, en otoño habrá otros productos distintos a los del verano en cuya carta se está trabajando. Y sobre todo, la directora gerente del parque sostiene que si Teruel tiene productos agroalimentarios de calidad, lo lógico es promocionarlos también en sus cartas y favorecer así también “la creación de riqueza en nuestro entorno”.

La Cantina de Rocco es un establecimiento más sugerente que el restaurante Territorium, empezando por el edificio, que rompe por completo con el resto de Dinópolis, al igual que lo hace Mar Jurásico con su diseño.

Es la zona que divide las antiguas instalaciones de Dinópolis de la parte ampliada, que continuará con la construcción de dos nuevas instalaciones, una dedicada a la vida en la era de los dinosaurios en las masas continentales, y la otra a los reptiles voladores del Mesozoico.

El amplio quiosco que alberga el nuevo espacio de restauración de Dinópolis con la espectacular terraza porticada

En esa transición de espacios, el quiosco de la Cantina de Rocco se presenta como un espacio de cambio, sensación que se traslada también a su cocina, en cuyo diseño han estado trabajando durante meses los dos responsables de restauración de Dinópolis, Jorge Alcón y Luis Roy, formados en la Escuela de Hostelería. El trabajo no ha terminado, asegura el primero de ellos, puesto que la carta seguirá variando y adaptándose a las estaciones, experimentando, probando y buscando el feedback con el público.

“Para nosotros ha sido un reto y una motivación poder hacer algo innovador y darle un toque diferente”, afirma Alcón, quien precisa que les ha acompañado también la “incertidumbre de que saliese bien”. La concepción del nuevo quiosco de restauración ha contribuido a darle un toque especial con una terraza coronada por un pórtico al vuelo de madera, así como la sensación de amplitud que transmite el espacio interior al haberse optado por vidrieras grandes a modo de mirador y que inundan de luz el interior.

El visitante de Dinópolis lo que se encuentra en la Cantina de Rocco es una carta variada distinta, sobre todo para el público adulto, porque allí los niños pueden disfrutar también del característico menú infantil del parque. Es una oferta variada además para saborear durante todo el día, desde los cafés con bollería por la mañana, las tapas al mediodía y los granizados y helados por la tarde.

“Hemos buscado complementar la oferta gastronómica de Dinópolis con algo diferente y con productos de la tierra”, explica Alcón. Dentro de ese paquete alternativo, los clientes pueden degustar desde un plato de Jamón de Teruel cortado a cuchillo, a un bocadillo de Ternasco de Aragón, con lo que se están promocionando los productos autóctonos.

Se ha optado también por ofrecer una hamburguesa de angus que es diferente a la normal y que Alcón asegura que es “muy demandada”, mientras que entre el tapeo están los torreznos con salsa de miel y mostaza.

Entre los postres hay otras delicatessen como un flan de queso curado de Teruel o unas torrijas con helado, mientras que por la tarde la oferta varía y se ofrecen todo tipo de granizados y batidos. De cara al otoño están trabajando también en ofertar chocolate caliente con churros y bollería.

En las bebidas también han cuidado con esmero ofrecer una carta diferente que hasta ahora no tenían, puesto que aparte de los habituales refrescos cuentan con distintos vinos aragoneses, y una carta también variada de cervezas.

“La gente agradece esta variedad de productos diferentes”, afirma Alcón, que comenta que entre los productos más demandados, aparte del menú infantil para los niños, está el Jamón de Teruel y el Ternasco de Aragón, además de las hamburguesas de angus, los torreznos, las croquetas de boletus y jamón, las bravas o un arroz meloso de verduras con codillo estofado, así como la ensalada con queso de cabra, vinagreta de miel y frutos secos.

La aceptación ha sido muy buena en estos dos meses desde la apertura, y especialmente entre quienes tienen bono de temporada. Estos clientes han aumentado porque este año se ha batido récord de bonos al haberlo adquirido más de 2.700 personas.