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Desinfección de la prisión por el Ejercito hace unos días

El 79% de los internos de la prisión de Teruel que se contagiaron sigue dando positivo

Instituciones Penitenciarias dice que empieza a recuperarse la normalidad y los trabajadores lo niegan

El 79% de los internos de la prisión de Teruel que se contagiaron por el brote de coronavirus producido el mes pasado en estas instalaciones sigue dando positivo, según la información facilitada por Instituciones Penitenciarias, que aseguró que el centro comienza a recuperar la normalidad. Los trabajadores no opinan lo mismo porque a la cuarentena que tuvieron que guardar los infectados se suman los días que van a tener que seguir aislados ahora hasta que den negativo en las pruebas PCR, y hay cansancio entre ellos lo mismo que entre el personal que los atiende por sobrecarga de trabajo.

Instituciones Penitencias emitió una nota prensa, tras requerir este periódico información de cuál era la situación sanitaria de los internos después de habérseles realizado una segunda prueba para ver si habían superado ya la covid, y de momento solo se ha levantado la cuarentena sanitaria a 28 internos de los 132 que había positivos.

Esto supone que solo un 21,2% de los reclusos que estaban aislados en sus celdas han podido concluir el confinamiento al que estaban sometidos, aunque los trabajadores precisaron que eso está muy lejos de suponer una recuperación de la normalidad ya que la actividad en talleres y escuela, así como las deportivas y culturales, siguen suspendidas por el brote que se produjo el pasado 22 de enero tras detectarse el primer positivo.

El brote llegó a provocar la infección de 132 internos, según Instituciones Penitenciarias, del total de los 187 reclusos que cumplen condena o están en situación de preventivos en el centro, lo que supuso un 71% de la población penitenciaria.

La Covid-19 también afectó a trabajadores, y según Instituciones Penitenciarias  el jueves seguía habiendo 19 personas positivas, si bien entre el personal de la prisión calculan que en total han llegado a dar positivos en las pruebas 20 trabajadores.

En el comunicado difundido, Instituciones Penitenciarias informó de que de los 132 internos del centro contagiados, el 99% fue asintomático, y que esta semana, tras el segundo cribado, se ha podido levantar la cuarentena sanitaria de 28 internos que ya ocupan un módulo libre de coronavirus junto a otros 50 reclusos. Esto supone que del 71% de los internos que llegaron a estar contagiados, en el momento actual la cifra de positivos se ha reducido al 41,7%, que tiene que seguir haciendo cuarentena en aislamiento en sus celdas, si bien se les está facilitando salir todos los días un rato al patio en grupos de doce sin que haya contacto con la población penitenciaria que no está infectada.

Instituciones Penitenciarias informó también de que la totalidad de la plantilla ha sido sometida a pruebas diagnósticas gracias a la colaboración entre el centro penitenciario, la Subdelegación de Gobierno en Teruel, la Dirección de Salud Pública de Aragón y la subdirección de Salud Pública de Teruel, tras lo cual el jueves había 19 trabajadores que permanecían positivos. Fuentes de los trabajadores precisaron, no obstante, que no ha sido a toda la plantilla a la que se han hecho pruebas, ya que no se han realizado al personal de oficinas.

Esa colaboración y trabajo conjunto de administraciones permitió controlar el brote en pocos días tras el primer positivo conocido el 22 de enero, según Instituciones Penitenciarias, que informó que gracias al acuerdo de la Dirección del Centro con la Subdirección de Salud Pública de Teruel se ha llevado a cabo un cribado general de toda la población reclusa. Añadió que los resultados de las pruebas, realizadas por el 061 y los sanitarios del centro penitenciario, se conocieron al completo solo cuatro días después, el 26 de enero y que a continuación la Brigada Aragón desinfectó el centro penitenciario.

Las mismas fuentes oficiales explicaron que durante todo este tiempo ningún interno ha necesitado ser hospitalizado, y que tan solo tres de ellos han presentado síntomas de carácter leve. 

Instituciones Penitenciarias destacó que, a pesar de la dureza de las medidas que se tuvieron que aplicar en la prisión turolense, no se ha registrado ni un solo incidente regimental, ni entre internos ni entre internos y funcionarios. Por parte de los trabajadores manifestaron en cambio, tras tener conocimiento de este comunicado oficial, que sí los hubo en los primeros días cuando una celda quedó inhabilitada por los daños que causó un interno, y que en esos días se arrojaron objetos al patio y se intentó quemar un colchón y unas sábanas. Además, las mismas fuentes de los trabajadores consultadas aseguraron que en todo este tiempo no han dejado de producirse insultos al personal y aporreo de puertas.

Instituciones Penitenciarias recordó que en estos momentos la prisión cuenta con todas las comunicaciones, orales y especiales (vis a vis, familiares y de convivencia) suspendidas, y solo accede al centro penitenciario el personal trabajador y el estrictamente esencial. Concluyó afirmando que “los internos, una vez más, han respondido con comprensión y responsabilidad a las medidas adoptadas para controlar el brote”. Subrayó, además, “la excelente labor pedagógica llevada a cabo por los funcionarios y funcionarias, los equipos de tratamiento y la dirección del centro”.

Fuentes de los trabajadores mostraron su sorpresa tras conocer el comunicado, puesto que la situación en el centro está lejos todavía de recuperar la normalidad dado el elevado número de internos que hay todavía positivos, y las bajas entre los trabajadores por la misma causa. En este sentido, reiteraron que hay cansancio, tanto entre la población reclusa por el tiempo que dura ya la cuarentena, como entre los trabajadores, que están teniendo que reforzar turnos por las bajas, ya que en alguna guardia llegaron a dar cuatro positivos de un total de siete que la integran. Indicaron que la prisión está funcionando gracias al esfuerzo del personal, que tiene sobrecarga de trabajo, puesto que se han triplicado las funciones que desarrollan y están atendiendo el centro con mucho menos personal del que haría falta.