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El 94% de los turolenses dispone de cobertura móvil 4G y un 16% no tiene internet de calidad El 94% de los turolenses dispone de cobertura móvil 4G y un 16% no tiene internet de calidad
Varias personas, conectadas en San Agustín, donde hay wifi en todo el pueblo

El 94% de los turolenses dispone de cobertura móvil 4G y un 16% no tiene internet de calidad

La DPT ha elaborado un documento que servirá de punto de partida para lograr la conectividad de banda ancha de todo el territorio en cuatro años
Cruz Aguilar

La extensión de la cobertura móvil de 4G en la provincia de Teruel llega al 93,62% de los ciudadanos mientras que el 99% acceden a 3G. En lo que respecta al acceso a internet de calidad el 67% de la población turolense tiene fibra (90.732 personas) y otras 22.599 la tendrán en fechas próximas (16,7%), pero queda un 16% de la población (22.232 vecinos) que carece de una conexión en condiciones óptimas.

Estos datos se desprenden del estudio preliminar sobre la situación de la conectividad de la provincia que ha elaborado la Diputación de Teruel en colaboración con Tragsatec y que servirán como punto de partida para saber hacia dónde deben de ir las inversiones y los proyectos porque el objetivo es, según asegura Manuel Rando, que en 2025 todos los turolenses tengan conectividad y que sea de calidad. 
El informe ha servido también para conocer el número de antenas de 4G existentes a lo largo del territorio, una información que es de gran relevancia porque como apunta el jefe del área de nuevas tecnologías de la Diputación de Teruel, Luis Dalmau, estas antenas pueden reconvertirse a 5G, lo que permite distribuir a través de ellas la banda ancha. Así, según recoge el informe, la actual distribución de torres TDT y coberturas 3G/4G y su cercanía a los nodos de fibra óptica podría hacer viable en determinadas zonas del territorio el despliegue de fibra óptica en zonas grises o blancas mediante la reconversión de la citada infraestructura a 5G y despliegue de la fibra de forma inalámbrica.
“Tenemos en contra que no hay mucha línea troncal de fibra óptica, pero a favor que las antenas son numerosas y eso nos posibilita adaptarlas a la señal de 5G y a partir de ahí usarlas para distribuir internet, con el mismo precio cubrimos dos servicios”, comenta Dalmau. 
El precio para mallar con fibra óptica el territorio y reconvertir las torres ya existentes para la tecnología 5G, de forma que la conectividad se extienda a todos los habitantes de la provincia, se eleva a 69,6 millones de euros, según los cálculos realizados y Rando insiste en que lo que no se cubra a través de las ayudas del Gobierno de España y el de Aragón lo asumirá la DPT. 
Una de las primeras conclusiones que plantean en el informe es que aunque el porcentaje de población con acceso a banda ancha “es significativo”, la cobertura territorial de la provincia es escasa y se debe a un déficit de infraestructura básica de fibra óptica. 
El estudio, desarrollado durante el último mes y medio y que aún está sin terminar, detalla que el Gobierno de Aragón ha invertido o tiene previsto hacerlo en un total de 116 entidades, mejorando el acceso a internet de 20.553 habitantes, mientras que el Programa de extensión de banda ancha de nueva generación (Peba) llegará a 68 localidades, con 52.479 habitantes. 
El territorio turolense es el peor conectado de Aragón, según se desprende del documento elaborado por Tragsatec. En la provincia de Teruel hay un total de 306 zonas blancas, que son aquellas que no cuentan con servicios de alta velocidad y no tienen previsión para su implantación. En estos espacios se incluyen 75 núcleos poblados con un total de 6.337 habitantes. Además hay 641 zonas grises (183 pueblos y barrios con un total de 63.085 habitantes), que son las que aunque actualmente no tienen alta velocidad, sí hay previsión de despliegue en un futuro próximo. 
El objetivo final consiste en dar servicio a todas aquellas zonas sin una cobertura de datos apropiada que se identifican como zonas blancas NGA (sin cobertura actual de redes NGA ni prevista para los próximos tres años) y zonas grises NGA a menos de 100 Mbps (donde hay presencia de un solo operador que pueda proporcionar servicios pero a menos de 100 Mbps). 
El informe plantea que para dar servicio a estas zonas se empleará una tecnología híbrida que combine capacidades de fibra óptica con sistemas de radioenlaces para dar cobertura mediante tecnología de última generación 5G. El uso de estas tecnologías posibilitará “garantizar velocidades mayores y estables por el territorio de modo que permita a las zonas rurales de la provincia equipararse a las zonas urbanas”. 
Para la elaboración del proyecto se aprovechará en la medida de lo posible la infraestructura e instalaciones de telecomunicaciones ya existentes con el objetivo de reducir tanto el impacto económico como constructivo del desarrollo del mismo así como el coste temporal de puesta en funcionamiento del servicio. 

70 millones para llegar a los 100 megas en el año 2025 

El informe presentado la pasada semana por la Diputación muestra el estado de la cuestión y sirve para conocer las actuaciones que hay que llevar a cabo de cara a lograr el objetivo final, que es que el 100% de la población tenga cobertura de 100 megas en 2025. Para ello son necesarios un total de 69,6 millones de euros. 

De ese dinero 2,25 millones serán para construir las 30 torres necesarias que complementarán a las 260 ya construidas y que son uno de los pilares sobre los que pivotará la conectividad en el medio rural, ya que servirán tanto para tener cobertura 5G como para la distribución de la banda ancha.  El presidente de la DPT, Manuel Rando detalló que la extensión del 5G tendrá un coste aproximado de 16 millones mientras que otros 18 millones se destinarán a la banda ancha, 7,5 millones para polígonos.
El mallado de la provincia tendrá en cuenta tanto pueblos como barrios. Será por un lado relativamente sencillo y económico en aquellas poblaciones más cercadas a los nodos y líneas ya existentes, y se encarecerá a medida que se pretenda cubrir los núcleos más alejados. En este sentido el propio Manuel Rando indicó que mientras que cuando se inició el Programa de extensión de banda ancha de nueva generación (Peba) el coste por hogar se situaba entre los 60 y los 100 euros, mientras que actualmente es de 500 euros y se calcula que en el futuro puede llegar o incluso superar los 1.000 euros, una cifra que como apuntó Rando es difícil que un operador la asuma por su escasa rentabilidad.

Precisamente en el documento se plantea que la escasa densidad poblacional hace que “los mecanismos de mercado sean por sí solos insuficientes”. Además, insisten en que los apoyos públicos son “complejos” porque deben “compaginar el interés social, con los intereses empresariales de las operadoras en un mercado liberalizado”.
Además de las torres, el proyecto para conectar Teruel también se aprovechará de los armarios a los que el Gobierno de Aragón a través del Plan ConectAragon llevó la fibra óptica, que se instalaron en un total de 114 localidades. La instalación se empleará para prolongarla conchabas de terminación óptica y ofrecer el servicio a los vecinos. También servirá para realizar un despliegue físico de red hasta las torres más cercanas o al menos hasta un tercio de las mismas, según el informe dado a conocer hace unos días. 
Los analistas han constatado la existencia de puntos donde la iniciativa pública ha llevado a cabo la dotación de fibra óptica pero ésta no ha sido desplegada o comercializada en la zona en la que se ubica dicho punto. Estas zonas suponen oportunidades de despliegue de la fibra a corto plazo. La consejera de Ciencia Y Sociedad del Conocimiento, Maru Díaz, detalló que hay en la Comunidad Autónoma municipios a los que se llegó a través del programa Conecta Aragón pero “en los que no se ha hecho la última milla”, que es llevar la fibra desde los armarios ya existentes a las puertas de los domicilios, algo cuyo coste no es elevado y, por tanto, viable.

27 pueblos tendrán banda ancha antes del verano y otros 62 dispondrán de 4G

El Gobierno de Aragón, a través del factor social del acuerdo marco de telecomunicaciones, ha llevado la banda ancha de última generación (más de 30 mesas) a 152 localidades (53.000 vecinos) de las que ocho están en Teruel son Albalate del Arzobispo, Albarracín, Báguena, Santa Eulalia, Alfambra, Cantavieja, Híjar y Montalbán.
En otras 124 localidades, la mitad de ellas en Teruel, con otros 23.000 aragoneses se ha pasado del 3G al 4G con velocidad superior a 30 megas. Se trata de las localidades de Alba, Alloza, Arcos de las Salinas, Azaila, Barrachina, Blesa, Bello, Bordón, Bueña, Burbáguena, Calomarde, Camañas, Camarena de la Sierra, La Cañada de Verich, Castellote, Castelnou, Cubla, Cuevas de Almudén, Escorihuela, Fórnoles, Fuentes Calientes, Hinojosa de Jarque, La Hoz de la Vieja, La Iglesuela del Cid, Jabaloyas, Jarque de la Val, Lidón, Linares de Mora, La Mata de los Olmos, Mezquita de Jarque, Mirambel, Monroyo, Noguera, Odón, Olba, Oliete, Los Olmos, Orihuela del Tremedal, Orrios, Pancrudo, Las Parras de Castellote, Peracense, Pitarque, Rillo, Riodeva, Ródenas, Royuela, Singra, Terriente, Tornos, Torralba de los Sisones, Torrecilla del Rebollar, Torrijas, Tramacastilla, Tronchón, Valdealgorfa, Valdeltormo, Valjunquera, Villafranca del Campo, Villanueva del Rebollar de la Sierra, Villar del Salz y Villarluengo. 
La previsión es que 19 pueblos de Teruel y 41 de Aragón cuenten con acceso a internet de calidad antes del verano. La fibra llegará hasta los hogares de Mas de las Matas, Mora de Rubielos, Sarrión, Calaceite y Muniesa, mientras que las localidades de Argente, Belmonte de San José, Blancas, Cañizar del Olivar, Cuevas de Cañart, Cucalón, Cutanda, Ejulve, Frías de Albarracín, Fuenferrada, Jatiel, Loscos, Moscardón, Peñarroya de Tastavins dispondrán de 4G en los próximos meses.
Desde el Gobierno de Aragón consideran que la banda ancha es prioritaria en los polígonos industriales y uno de los motivos que puede animar alas empresas a apostar por un lugar u otro.  En este sentido, la consejera de Ciencia y Sociedad del Conocimiento del Gobierno de Aragón, Maru Díaz, señaló que es comparable a la electricidad y detalló que en Teruel llevará el servicio este mismo año a Las Horcas, en Alcañiz; La Estación y La Umbría, en Andorra; El Gazapón y el polígono agroalimentario, en Calamocha; San José y UE 14, en Calanda; Las Hazas I y Las Hazas II, en Cella; El Santo, en Bronchales; Azalenguas, en Fuentes Claras; Los Cerezos, en Mora de Rubielos; y Torre Sancho, en Valderrobres. 
 Además, Díaz especificó que este año la mitad de los polígonos de Aragón dispondrán de banda ancha de 300 megas, el Gobierno de España se ocupará de un total de 41 y el de Aragón de otros 37.