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El toro del Carmen es tradicional en Rubielos de Mora cada 16 de julio. Paco Gómez Sobreviela

El complicado futuro de los toros: inviables en las plazas por economía y en las calles por la distancia entre el público

El aforo de los festejos populares compromete su celebración

Por Cruz Aguilar y Piluca Fuertes

Los toros son inviables cumpliendo la normativa actual. En las plazas homologadas porque con un máximo de 800 personas –que es lo permitido por la legislación–, no salen los números. En el caso de los festejos populares el problema no está en que no salgan, sino en que no hay números. “¿Cómo controlas la gente que entra a un encierro donde hay barreras por todas las calles?”, se preguntan los alcaldes de los pueblos más taurinos de la provincia.

El empresario taurino Alberto García, que gestiona diferentes cosos en España, indica que la solución estaría en poder completar hasta el 50% del aforo de las plazas de toros, sin un máximo, una medida que facilitaría que las corridas fueran viables económicamente a la vez que se garantizaría la distancia social entre el público. 

García indica que hay espectáculos que sí serían rentables, como la suelta de vaquillas, pero en este caso la complejidad radica en mantener la distancia de seguridad, ya que por su propia idiosincrasia “es difícil que la gente esté sin moverse de la butaca”, comenta. 

Desde el sector ya están trabajando en un protocolo sanitario para que, en cuanto sepan si las competencias serán del Estado o de las Comunidades Autónomas, soliciten que se permita el 50% del aforo de cada plaza, sin límite. “Consideramos que es lo más lógico porque van a abrir los centros comerciales, las terrazas y todo tipo de espacios”, comenta, para añadir que en el caso de las plazas de toros es muy sencillo el control de los festejos. En este sentido, precisa que las ventas de entrada serán anticipadas para evitar aglomeraciones y que habrá controladores en los accesos y salidas, además de que cada espectador acudirá con su mascarilla y se establecerán las localidades que se pueden ocupar y las que no para garantizar la distancia social.

Alberto García va más allá en su planteamiento y confía que los encierros y los festejos populares también podrían celebrarse con la nueva normalidad si la pandemia sigue evolucionando como en los últimos días. Reconoce que en el caso de los pueblos la complicación radica en controlar el aforo, pero precisa que en un pueblo no se reúne más gente de la que está en los centros comerciales, cuya apertura es ya una realidad. 

Imposible controlar

Ricardo Altabás, alcalde de Cantavieja y gran aficionado taurino señala que las modificaciones realizadas en la normativa están pensadas para los cosos con asientos, pero no para las plazas que, como en su caso, es la plaza del Ayuntamiento y “no se sabe ni el aforo que hay”, dice Altabás. El alcalde asegura que no se podrían cumplir las distancias: “Es imposible y además no es rentable porque cuando hacemos una tarde de vacas hay que vender 1.500 cervezas en la barra para pagarlas”, comenta. 

En Formiche Alto, otro de los pueblos con más espectáculos taurinos de Teruel tampoco ven fácil controlar a la gente que hay en cada una de las barreras a no ser que pongan a alguien supervisando en  cada uno. “Pienso que hace mención a plazas fijas y portátiles, pero en un pueblo no entiendo cómo se puede hacer. Nosotros 800 personas no vamos a tener, pero mantener las distancia de 2 metros es complejo porque en una barrera se ponen 50 personas y en la otra no hay ninguna”, explica José Luis Escriche, que es el alcalde de Formiche Alto.

En Cella sí que tienen plaza de toros pero su alcalde, Juan Sánchez, descarta utilizarla este 2020 porque asegura que se llena debido a que las entradas para las corridas van incluidas en el abono de las fiestas patronales, que se suspenderán. Además, a su juicio las medidas planteadas son contradictorias porque “se dijo de no hacer fiestas y ahora se habla de actuaciones y también actos taurinos”, dice Sánchez. 

Coincide con los empresarios del sector de los toros al señalar que con un lleno de 800 personas “una plaza es ruinosa” y asegura que en Cella lo más probable es que esperen a 2021 para recuperar la actividad festiva en todos los ámbitos. 

En la provincia de Teruel hay cada año más de 400 espectáculos taurinos menores y en torno a una veintena mayores. Entre enero y finales de octubre de 2018 a Delegación del Gobierno de Aragón concedió un total de 418 permisos para espectáculos menores y 18 mayores. 

En total casi el 43% de los municipios provinciales celebran al menos un espectáculo y entre las modalidades las hay variadas y van desde las corridas de toros a los encierros, los ensogados, los embolados o las vacas de corro, entre otros.

Para los organizadores, se trata de “prohibiciones encubiertas”

David Gracia, gerente de la empresa Toroter Soluciones Taurinas, que está a cargo de la plaza de toros de Teruel, consideró que es "inviable" realizar espectáculos taurinos en la fase 3. En su opinión es una paradoja que se puedan actividades hasta el 50% del aforo pero no se puedan superar las 800 personas, cuando por ejemplo la plaza de toros de Teruel tiene casi 7.000 plazas, por lo que si no hubiera limitación se podrían ocupar 3.500 plazas.

Para Gracia se trata de "prohibiciones encubiertas". "Estamos muy disgustados con el Gobierno porque es una discriminación", señaló. De cara a las Fiestas del Ángel, el empresario taurino suspendió la Feria del Ángel, cuando el Ayuntamiento e Interpeñas comunicaron que se suspendían las fiestas y durante esos días no tiene intención de organizar ninguna actividad en la plaza. 

"A primeros de septiembre hablaremos con el Ayuntamiento con quien hay buena sintonía y veremos a ver qué pasa", dijo. La alcaldesa, Emma Buj, indicó el pasado lunes la intención de prorrogar el contrato un año más ya que este año 2020 no se va a poder organizar la Feria del Ángel.