Síguenos
El entorno del Parque de las Arcillas de Teruel se incorpora al catálogo de Basuraleza El entorno del Parque de las Arcillas de Teruel se incorpora al catálogo de Basuraleza
Chabeli Platero (centro) y Yeray Castilla, derecha, recogen residuos mientras Alba Marcos, a la izquierda, los clasifica en su aplicación móvil. Bykofoto/Antonio García

El entorno del Parque de las Arcillas de Teruel se incorpora al catálogo de Basuraleza

Cruz Roja dedicó la mañana del domingo a recoger y categorizar residuos

La ciudadanía turolense no secundó este domingo la campaña de retirarada y análisis de residuos que llevaron a cabo tres miembros de Cruz Roja Teruel en el entorno del parque de las Arcillas, organizada junto a la asociación Por un Teruel más Limpio en en contexto del proyecto Libera, puesto en marcha por Ecoembes, SEO/Birdlife y la propia Cruz Roja. Pese a que no acudió ningún voluntario a echar una mano, Alba Marco Bueno, responsable de Medioambiente de Cruz Roja, Yeray Castilla, responsable de Cooperación Internacional, y Chabi Platero Marco, voluntario de Cruz Roja, pasaron toda la mañana en ese entorno natural urbano de la capital retirando residuos abandonados.

Afortunadamente la mañana no fue en balde ni mucho menos, ya que aunque la falta de efectivos impidió que se cumpliera uno de los objetivos de la jornada, la de retirar gran cantidad de basura y mejorar sensiblemente el estado del paraje, sí se completó el segundo, tan importante o más dentro de este proyecto, que consiste en categorizar e identificar el tipo de basura que se tira en cada lugar en concreto.

Lo explicaba Alba Marco: “analizamos todos los residuos que recogemos en cada bolsa, clasificándolos por tipos, de forma que al hacer esta acción en diferentes lugares de la ciudad podemos saber cuáles son los residuos típicos que suelen dejarse abandonados, y así plantear estretegias de concienciación y tomar medidas concretas en cada sitio, ajustadas a cada problema que presentan”.

Eficacia

Se trata de ser más eficaz en el combate contra la basuraleza, identificando el perfil del contaminador endémico de cada paraje, y tomar medidas para atajar sus efectos nocivos y no los de otros perfiles que  no se dan. Para poner un ejemplo, Alba explica que “en el parque de las Arcillas, un lugar donde viene mucha gente pero que fundamentalmente es de paso, estamos detectando muchos residuos relacionados con comida, bocadillos, etcétera”. “Cuando realizamos esta acción en la Fuentecerrada o en el entorno de río Turia, sin embargo, encontramos una enorme cantidad de colillas de cigarrillos, seguramente porque estos lugares no son tan de paso, sino sitios en los que la gente va a comer y pasa toda la mañana o toda la tarde”.

Estos datos acumulados pueden ayudar a decidir dónde es preciso instalar más papeleras, dónde son poco eficaces porque los residuos que se arrojan son de gran tamaño, o donde puede ser más aconsejable instalar contenedores de reciclaje. “A partir de la experiencia de las colillas en la Fuentecerrada se hizo una campaña, por ejemplo, para repartir ceniceros portátiles”. Algunos de estos ceniceros que sobraron se repartirán en una actividad de sensibilización que se realizará el próximo día 11 en la plaza del Torico, donde también se pondrán en marcha estrategias en función del análisis de la categorización de la basura recogida ayer en Las Arcillas.

Categorización exhaustiva

El trabajo de caracterización de la basura se realiza de forma exhaustiva, analizando cada resto recogido y clasificándolo gracias a una aplicación informática que trabaja con un listado estandar y muy detallado, que incluye desde colillas hasta escombro de construcción, pasando por latas de comida, envoltorios, piezas de plástico de diferentes tamaños, electrodomesticos, material orgánico, piezas de madera o circuitos electrónicos, entre un larguísimo etcétera.

Esos datos se recopilan desde 2017 y están sirviendo para armar el Barómetro de la Basuraleza, gracias al proyecto Libera que llevan a cabo Ecoembes, SEO Birdlife y, en este caso, Cruz Roja. Ese barómetro, que se puede consultar entre otras informaciones en proyectolibera.org, agrupa de forma más general los tipos de residuo según la zona. Indica, por ejemplo, que las colillas de cigarrillos son el principal problema en lugares de paso, que las toallitas inundan lagos y ríos, donde la gente suele pasar más tiempo, y que las latas de bebida, por ejemplo, están disminuyendo su presencia en todos los entornos naturales a lo largo de los años.

El concepto de basuraleza se define como los residuos generados por el ser humano y abandonados en la naturaleza. Funde las palabras basura y naturaleza y hace un inteligente uso del sufijo -eza con el que se construyen sustantivos abstractos. Aunque no está admitido por la RAE, SEO/Birdlife y Ecoembes, piden desde hace algún tiempo que sea incluido en el diccionario, para llamar la atención sobre el hecho de que los entornos naturales más o menos echados a perder por culpa de la basura arrojada son ya tan habituales en nuestras ciudades que necesitan una palabra específica que los nombre.