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Hospital Obispo Polanco de Teruel

El estudio de un caso clínico apunta que la Covid-19 podría haber estado en Teruel desde mediados de enero

El paciente fue un varón de 43 años que ingresó en Urgencias del Polanco

La presencia del nuevo coronavirus SARS-CoV-2 en Teruel podría haberse producido desde mediados del pasado mes de enero, si bien no ha sido posible confirmarlo analíticamente. Así se refleja en el artículo de la revista Atalaya Médica Turolense titulado Caso clínico; neumonía bilateral instersticial en enero de 2020. ¿Posible caso de Covid-19, elaborado por Sandra Rodríguez, Julio Talaván y Yulia Perova.

Los facultativos del Hospital Obispo Polanco analizan el caso de un paciente varón de 43 años que acudió el 21 de enero de 2020 al servicio de Urgencias por disnea (dificultad en la respiración) de unas 36 horas de evolución que había ido en aumento. El paciente explicó que había iniciado síntomas gripales doce días antes.

En una radiografía de tórax se observó un infiltrado alveolo-interticial bilateral con pequeños y múltiples focos de aumento de densidad de predominio en hemotórax derecho y de localización retro cardiaca.

Durante su estancia en urgencias se extrajeron muestras para realizar hemocultivos y para detección de antígenos de neumococo y legionella, serologías de neumonías atípicas y PCR de detección de gripe A, B y VRS. Todas ellas resultaron negativas.

El paciente fue ingresado en planta de medicina interna, donde se amplió el estudio analítico y se trataron los síntomas. Fue dado de alta seis días después asintomático con diagnóstico de neumonía adquirida en la comunidad de etiología no filiada, es decir, que no se sabía la causa.

Los autores del trabajo detallan que este caso es compatible con el diagnóstico de neumonía bilateral atípica, por sus manifestaciones clínicas, analíticas y radiológicas. 

Diez días después del ingreso de este paciente en Teruel, se detectó en España el primer caso de neumonía causada por el virus SARS-CoV-2, en La Gomera (un caso importado desde Alemania). En Teruel el primer diagnóstico fue el 7 de marzo.

Dada la evolución de la pandemia en España, se volvió a interrogar al paciente en mayo de 2020 y aportó algunos datos epidemiológicos interesantes. Informó de que una semana antes del inicio de los síntomas estuvo en contacto con personas procedentes de Madrid, por aquel entonces asintomáticas todas ellas.  

Añadió que una semana después del alta, su mujer inició un cuadro catarral con febrícula de un mes de evolución sin complicaciones asociadas y simultáneamente si hija tuvo con un cuadro de dolor abdominal con náuseas y vómitos autolimitado. En el mes de mayo, a fecha de la entrevista telefónica, persistía en el paciente la disnea de esfuerzo con ejercicio físico de moderada intensidad no presente previamente y que parecía ir mejorando lenta aunque progresivamente.

El 14 de mayo se realizó tanto al paciente como a su mujer un test rápido cualitativo de detección de anticuerpos contra SARS-CoV-2, resultando negativo en ambos.

En las conclusiones del artículo, los facultativos señalan que, ante la elevada especificidad y sensibilidad variable de los test rápidos, no es posible descartar una infección por coronavirus pasada, a pesar de haber resultado negativo. Aseguran que este caso de insuficiencia respiratoria aguda por neumonía bilateral intersticial grave, por sus características y fecha de aparición, podría ser compatible con infección por SARS-CoV-2, lo cual, de haber podido ser confirmado en su momento, implicaría la presencia del virus en Teruel desde mediados de enero.