Síguenos

120_-1200x150-remamos-b.gif banner click 120 banner 120

De i. a d., el ministro Luis Planas saluda al consejero Joaquín Olona en Jaca, en presencia de Maximiliano Bernad. EFE/Javier Cebollada

El ministro de Agricultura pedirá más financiación en la PAC para favorecer el relevo generacional en el medio rural

Luis Planas se reúne en Jaca con el consejero aragonés, Joaquín Olona

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha destacado este miércoles la apuesta del Gobierno español por conseguir una mayor dotación financiera en la PAC destinada a favorecer un "relevo generacional" en el medio rural, de manera que aumente la presencia de jóvenes y de mujeres en el sector agroalimentario.

Esta es una de las líneas principales que ha subrayado Planas en Jaca, ciudad oscense a la que ha acudido para impartir una conferencia sobre la Política Agraria Común (PAC) de la UE en el marco del curso que estos días celebra la Academia Europea de dicho municipio, informa Efe.

Antes de reunirse con el consejero de Desarrollo Rural y Sostenibilidad del Ejecutivo aragonés, Joaquín Olona, el ministro ha comparecido ante los medios y ha desgranado en su conferencia por dónde, a su juicio, tiene que circular la futura PAC, la del periodo 2021-2027, en plena negociación en este momento.

Para que España intervenga en dicha negociación con una posición común interior, fruto del acuerdo con las comunidades autónomas y con las organizaciones agrarias, el ministro ha iniciado un ciclo de diálogo que la semana pasada tuvo su demostración en la conferencia sectorial que reunió a consejeros agrícolas con él mismo en la sede del Ministerio.

Planas ha explicado que su objetivo en esta primera fase de negociación consiste en ir a Bruselas con un acuerdo sobre el presupuesto y el Plan Estratégico Nacional que haya que abordar posteriormente.

Como aspectos esenciales de este primer tramo del proceso, el ministro persigue integrar, tanto en el plan nacional como en los regionales que se deriven de él, una serie de mejoras en la financiación que faciliten "el relevo generacional" en el sector agroalimentario, lo que, ha apostillado acto seguido, no dependerá sólo de la PAC, sino también de otros impulsos en las facetas fiscal o de servicios.

A su juicio, en el medio rural tiene que haber más jóvenes y más mujeres, por lo que se antoja perentorio desarrollar una batería de medidas que hagan "atractivo" este entorno.

Planas ha aportado cifras que explican su posición: por un lado, que sólo el 6 por ciento de los residentes en el medio rural tiene menos de 35 años y que una de cada cuatro personas que viven en dicho ámbito es mujer.

Ha pedido, por tanto, una política de Estado para abordar un reto de estas características, lo cual no abarcará una sola legislatura.

Y es esencial también, ha dicho, trabajar en el estrechamiento de la brecha digital y en que todo lo que se lleve a cabo sea sostenible para adecuarse a los objetivos del Acuerdo de París sobre cambio climático, entre otras razones.

El ministro de Agricultura ha valorado que ayer mismo en Bruselas saliera a la luz una propuesta secundada por Francia y Alemania a favor del mantenimiento de las ayudas directas, lo que podría revertir el planteamiento inicial de la Comisión Europea, en el que abogaba por una reducción del 3 por ciento en dichas ayudas y de un 15 por ciento en los programas de desarrollo rural.

Pero, según sus palabras, se antoja más generalizada en la UE la posición que defiende "el mantenimiento de los niveles de apoyo en los precios corrientes", que es justo una de las premisas que propugna el Gobierno español.

Al tiempo que se ha mostrado a favor de que los agricultores y ganaderos tengan "una retribución justa de su trabajo", Planas ha dejado claro que su principal pretensión política cara a la negociación de la PAC es la unidad de acción con las comunidades y con las organizaciones agrarias.

Si hay clima de consenso sobre el presupuesto y el plan nacional, las probables diferencias que vayan surgiendo después se irán analizando.

En busca de ese objetivo, ha dividido la negociación que le corresponde como ministro en dos fases: una primera hasta mayo de 2019, antes de las elecciones europeas, en la que trabajará por la consecución de un "gran pacto nacional", lo que justifica de sobra que estén en juego para España unos 44.000 millones de euros en ese periodo 2021-2027.

Y una segunda fase, a partir del verano del año que viene, en la que los resultados de la negociación con Bruselas se aplicarán en cada comunidad.