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Una cosechadora trabajando en una parcela del Jiloca. Archivo

El pedrisco releva a la sequía como el principal daño de los campos turolenses

Agroseguro contabiliza 19.500 hectáreas afectadas hasta mediados de julio en la provincia

El pedrisco ha relevado a la sequía como la causa principal de los siniestros en las producciones agrícolas de la provincia de Teruel al provocar siniestros en 16.630 hectáreas desde el inicio del año. La Agrupación Española de Entidades Aseguradoras de los Seguros Agrarios Combinados (Agroseguro) había recibido hasta el pasado viernes 24 de julio partes de todos los riesgos contemplados, salvo la helada, que sumaban una superficie siniestrada de 19.544 hectáreas, un 7% menos que en el mismo periodo de 2019. Esta cantidad podría incrementarse en los próximos días, cuando lleguen las notificaciones de los cultivos herbáceos afectados por las últimas tormentas de granizo que se han registrado en varias localidades de las zonas altas que aún están por cosechar.
La cifra total de hectáreas aseguradas siniestradas en la provincia de Teruel hasta el 24 de julio a 19.544 frente a las 21.034 peritadas a 17 de julio de 2019. El 85% de los daños han sido causados por el pedrisco, que ha afectado a 16.630 hectáreas de todas las comarcas agrícolas, pero especialmente de la Cuenca del Jiloca (5.736), el Bajo Aragón (5.480) y la Sierra de Montalbán (3.535). Entre tanto, en la Hoya de Teruel han sido 803, en la Sierra de Albarracín 618 y en el Maestrazgo 457.
La superficie dañada por el pedrisco hasta el 24 de julio casi duplica la afectada por este mismo motivo durante todo el año pasado (8.553 hectáreas). Las afecciones del granizo incluso superan a las causadas por la sequía el año pasado (14.212).
Las tormentas se han repartido durante la primavera y el verano por todo el territorio, con episodios especialmente intensos el 9 de mayo o el 8 de julio en localidades como Ariño, Albalate del Arzobispo, Burbáguena, Pozondón o Bañón, por citar solo algunas.
Este año la primavera fue muy lluviosa, por lo que la sequía apenas ha afectado a 297 hectáreas del Bajo Aragón y una de la Sierra de Montalbán.

Fauna
Esto ha hecho que la fauna haya causado este año más afecciones que el déficit hídrico. En concreto, los animales han dañado 1.538 hectáreas en los primeros siete meses de 2020, casi las mismas que durante todo el año pasado (1.866). 
Aunque Agroseguro ha recibido partes de todas las comarcas, las más perjudicadas por la fauna han sido el Bajo Aragón y la Sierra de Albarracín, con 796 y 656 hectáreas, respectivamente.
Las cuantiosas lluvias primaverales, que por un lado han mermado los habituales daños causados por la sequía en los años precedentes, han dejado 149 hectáreas siniestradas, a las que hay que añadir 248 más por inundación repartidas por toda la provincia.
El Bajo Aragón, que ha sido la comarca que ha reportado más hectáreas siniestradas, ha sido la única que ha registrado mal cuajado en 245 hectáreas de su territorio.
El viento dañó 7 hectáreas en la Cuenca del Jiloca y 5 en el Bajo Aragón, mientras que no se ha dado ningún parte de daños por heladas porque las temperaturas fueron benévolas en los primeros meses del año.
Por lo que respecta a los cultivos, la peor parte se la han llevado los herbáceos y más concretamente el cereal de invierno como principal cultivo de la provincia, con 18.969 hectáreas afectadas por algún riesgo, que representan el 97% de la superficie total siniestrada. 
Las parcelas se encuentran en todas las comarcas agrícolas turolenses: Bajo Aragón (6.718 hectáreas), Cuenca del Jiloca (5.829), Sierra de Montalbán (3.740), Sierra de Albarracín (1.346), Hoya de Teruel (861) y Maestrazgo (475).
También hubo daños en 439 hectáreas de cultivos leñosos, 100 de frutales y 17 de viña en el Bajo Aragón. Además, Agroseguro peritó algunos parcelas de cultivos hortícolas, con una superficie de 6 hectáreas en la Cuenca del Jiloca y 6 en la Sierra de Montalbán.