Síguenos

120_-1200x150-remamos-b.gif banner click 120 banner 120

El TSJA ratifica la condena para el hombre que violó a sus hijas El TSJA ratifica la condena para el hombre que violó a sus hijas
El acusado, el día que fue juzgado en la Audiencia Provincial

El TSJA ratifica la condena para el hombre que violó a sus hijas

La Audiencia Provincial le impone 24 años por delitos continuados en el tiempo

El Tribunal Superior de Justicia de Aragón ha ratificado la sentencia condenatoria de 24 años de prisión impuesta a un hombre que agredió sexualmente a sus hijas de forma continuada siendo menores de edad, y a quien la Audiencia Provincial de Teruel le retiró también la patria potestad  y le prohibió comunicarse con ellas.
El alto tribunal desestima el recurso de apelación que presentó el acusado tras la vista argumentando indefensión en cuanto al derecho a utilizar los medios de prueba pernitentes, además de un error de valoración de la prueba al no haber quedado desvirtuado el principio de presunción de inocencia. El TSJA descarta ambas alegaciones y considera que la sentencia condenatoria que se le impuso se ajusta a derecho.
El acusado, cuyo nombre responde a las iniciales J. B. J., agredió sexualmente a sus dos hijas siendo menores de edad en un municipio turolense, a una de ellas desde que tenía solo 13 años -no era hija biológica sino de una relación anterior de su pareja- y a la otra cuando cumplió los 14.
En el juicio, celebrado en junio del año pasado, el acusado llegó a declararse como “víctima sexual” y se mostró confuso y contradictorio en sus declaraciones, además de insistir en que no había cometido ningún delito aunque admitió que “quizá lo que hice o no, estaba mal”.
La sentencia, a partir de las testificales y de la prueba practicada en el juicio, concluyó que con la hija mayor, la que no era biológica pero que reconoció legalmente como suya, comenzó a tener relaciones sexuales desde los 13 años con acceso carnal continuado y que aumentó de forma progresiva, de manera que pasó de hacerlo unas dos veces al mes a realizarlo dos o tres veces a la semana cuando la menor contaba con 17 años.
También dio por acreditada la Audiencia que la hija se oponía llorando y le rogaba que no lo hiciera, tratando de zafarse, pero que él la obligaba a hacerlo a la fuerza pegándole con la mano o con una correa, y amenazándole con que haría daño a sus hermanos y pondría a su madre en su contra.
Con la otra hija, de menor edad que la anterior, comenzó a tocarle los pechos y la zona genital por dentro de la ropa en el verano de 2018, cuando tenía solo 14 años de edad, y lo hizo en varias ocasiones  sintiendo ella asco. Quedó acreditado también que amenazaba a esta hija y le pegaba con una correa para que no contase nada a la familia, hasta que finalmente lo contó y se supo lo que estaba pasando desde hacía tiempo también con la otra hija, dentro de una familia marcada por el dominio del padre de familia sobre el resto de miembros.
Por la violación continuada de la hija mayor fue condenado a 15 años de prisión, y a 9 por las agresiones sexuales, también continuadas, a la otra hija. También se le impuso la libertad vigilada por 8 años cuando cumpliera la pena privativa de libertad, la pérdida de la patria potestad, la prohibición de acercarse o comunicarse con ellas como ya intentó, y una indemnización de 20.000 euros en total a las dos, que ha ratificado ahora el TSJA.
El Tribunal Superior de Justicia de Aragón argumenta en su fallo que el hecho de que el resultado de la prueba no sea satisfactorio para la parte “no implica que se haya vulnerado su derecho al proceso con todas las garantías”. Además, considera que los testimonios de las víctimas son válidos porque “no aparece en absoluto la existencia de esos móviles espurios”, tanto porque las declaraciones son creíbles como por la persistencia en la incriminación.